Del gas esquisto al gas convencional:

Estrategias para acelerar la producción de gas

Abel Alfonzo Barja Montaño
Publicado en abril 2019 en La Migraña 30
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Bolivia ha sido bendecida con recursos naturales de hidrocarburos, particularmente con gas natural convencional y también con gas de esquisto (Shale Gas). Asimismo, tiene la oportunidad de utilizar este gas natural para su mercado interno (domiciliario, GNV vehicular, comercial, industrial y térmico) y poder exportar Gas Natural Líquido (GNL) a países vecinos como son Argentina, Brasil y otros. Bolivia cuenta con la infraestructura de gasoductos de transporte para llevar adelante dicha exportación. Es así que el país cuenta con reservas de gas natural convencional que pueden ser explotadas y también con reservas de gas de esquisto o shale gas, que podrán ser explotadas a futuro.

El objetivo de este artículo es analizar y destacar la importancia en la secuencia o complementariedad entre la producción de gas convencional y gas de esquisto, de manera que el país obtenga los mayores beneficios de sus recursos naturales preservando el medio ambiente. El análisis se desarrolla en el siguiente orden: i) Antecedentes, ii) Características del gas convencional y del gas de esquisto, iii) Análisis de oportunidades y costos en la aplicación, iv) La secuencia propuesta para el desarrollo del gas de esquisto y v) Conclusiones y recomendaciones.

I. Antecedentes

El artículo realiza un análisis breve respecto al futuro de gas natural en los próximos 20 años, respaldado con información técnica de compañías y agencias de energía, de manera que se pueda contar con una visión global de las tendencias en la generación de energías. También propone cómo Bolivia puede insertarse a la dinámica mundial como productor de gas natural no convencional (shale gas).

I.1. Demanda de gas en el mundo y Sudamérica

El documento BP Energy Outlook 20171www.bp.com/energyoutlook elaborado por British Petroleum realiza una proyección de las tendencias en consumo y producción de energía hasta 2035, donde destacan los siguientes puntos:

  • El incremento en la demanda de energía mundial estará liderado por los países en desarrollo, esto debido a la mejora en el nivel de sus ingresos. A pesar de que este aumento de la demanda energética se atenuará por las mejoras en eficiencia energética previstas para los próximos años, se espera que la demanda de los mismos sea en un 30 %.
  • Se espera que el consumo energético crezca más lentamente que en años pasados, con un 1.3% por año.
  • El gas natural (convencional y de esquisto) que genera energía tendrá la mayor tasa de crecimiento, de 1.6% por año hasta el 2035, colocándose detrás del petróleo y carbón.

Se debe destacar que el incremento en la producción de energía a través de gas natural es a consecuencia principalmente del incremento en la producción de gas de esquisto en Estados Unidos y también al mayor uso por parte de países exportadores de gas natural de tanques de Gas Natural Líquido (GNL) que permitirán una mayor integración de los mercados. Asimismo, el incremento del uso de gas natural se debe al compromiso para ir reduciendo el CO2, utilizando combustibles más limpios. El gas natural se considera un combustible de transición hacia el consumo de energías más limpias.

Se estima que cerca al 66 % de la oferta incremental sea transportada como GNL y el resto fundamentalmente a través de gasoductos transportando gas de Rusia. Las perspectivas muestran a América Latina como un mercado estratégico para la importación de GNL.

Se puede esperar que la demanda y producción de gas natural (convencional y de esquisto) crezca en el mundo. América del Sur se convertirá en un mercado muy atractivo para este incremento de producción. Gran parte del incremento en la demanda energética de esta región podrá cubrirse con importaciones de gas natural a través de buques de GNL, principalmente de Norte América, debido a sus fortalezas logísticas (nuevo canal de Panamá, precio de producción de shale gas, precio Henry Hub).

I.2.- Disponibilidad de gas convencional y gas de esquisto en Bolivia

Según el último estudio realizado por la firma Sproule Internationalen 2018, Bolivia cuenta con 12.5 Trillones de Pies Cúbicos (TCF) de reservas probadas (P1) de gas natural convencional. Esta cantidad de reservas puede ampliarse mucho más a medida que se realicen las inversiones necesarias para ello, puesto que existe un gran potencial que se halla bajo el suelo, especialmente en lo que se denomina Subandino Sur. Esta región tiene características particulares, dominada por grandes capas tectónicas conformando trampas estructurales de grandes extensiones generalmente encontradas en las formaciones Huamampampa, Icla y Santa Rosa2Revista Gas y Desarrollo – Análisis y Perspectivas YPFB Corporación. . Además, hay más facilidades para acceder al gas convencional una vez que se cuenta con inversiones significativas tanto de YPFB como en asociación con operadores privados.

Por otra parte, según uno de los trabajos más importantes sobre la cuantificación de gas de esquisto en América del Sur realizado por la U.S. Energy Adminstration “Technically Recoverable Shale Oil and Shale Gas Resources: Other South America” en 20153www.eia.gov . Septiembre de 2015. . Este Estudio realiza una estimación potencial de reservas de shale gas de los países con prospectos de gas de esquisto más importantes en América del Sur, como se muestra en el mapa.

Según el estudio de la Agencia Internacional de Energía (EIA) se indica que Bolivia cuenta con un potencial de 36 TCF de gas no convencional, localizadas en la llanura chaqueña, pie de monte y parte del Subandino Sur. Un potencial de gas (shale gas) que puede abrir la ventana hacia nuevos contratos y mercados de exportación.

Del estudio se desprende que en América del Sur, los principales países que poseen reservas de gas de esquisto en orden de cantidad son Argentina, Brasil, Paraguay, Chile, Bolivia y Uruguay. En este sentido, América del Sur es un potencial exportador de gas natural.

Cuando se realicen estudio más detallados y específicos sobre las reservas de gas no convencional, como manifestó el ministro de Hidrocarburos Luis Sánchez, recién se podrá conocer el potencial del país. El citado ministerio está realizando el estudio, que próximamente será puesto a conocimiento de la población4Periodico “la Prensa” de 19 de abril de 2018.. En la misma publicación del periódico La Prensa, el Ministro Sánchez, complementa que con los resultados del estudio encargado se podrá conocer también la viabilidad económica de la explotación del gas de esquisto.

II.- Características del gas convencional y del gas de esquisto

El gas convencional está compuesto por una acumulación de material orgánico y rocas durante largos períodos de tiempo. Ciertas condiciones de presión y temperatura hacen que la materia orgánica se transforme y descomponga, obteniéndose los hidrocarburos. Posteriormente, estos migran a través de las diferentes formaciones geológicas hasta encontrar una roca impermeable que impida su paso, conocida como sello. La roca donde queda alojado el gas se conoce como roca reservorio. Las mismas presentan, generalmente, buenas condiciones de permeabilidad y porosidad que permiten la explotación comercial de los hidrocarburos mediante el uso de técnicas de perforación tradicionales.

El gas de esquito se obtiene en áreas donde existen las lutitas, rocas de muy baja permeabilidad. La diferencia con el gas convencional radica en que, mientras en los convencionales el hidrocarburo migra y se aloja en la roca reservorio, en los no convencionales en general permanece en la roca que los generó. En estos casos, la roca generadora y la roca reservorio son la misma.

Para obtener el gas natural no convencional, se utiliza la técnica del fracking que es un método para fragmentar las lutitas insertando agua con compuestos químicos y arena a gran presión de manera que se libere el gas natural.

Los precios elevados del petróleo, por encima de los 60 dólares americanos el barril en los años pasados, permitió que la explotación de gas de esquisto fuese rentable y por ende se desarrollase esta actividad. Inicialmente la desarrollaron empresarios pequeños, ya que no requería grandes montos en inversiones y se centró fundamentalmente en los Estados Unidos.

Posteriormente, la baja del precio del petróleo hasta los 30 dólares el barril ha obligado a los operadores a mejorar sus sistemas y tecnologías a fin de poder competir con la producción convencional.

La producción de gas de esquisto generalmente se lleva a cabo cerca de lugares poblados, lo que genera mayores tensiones sociales. La extracción del gas requiere el uso de cantidades significativas de agua, lo que genera un mayor impacto en el medio ambiente. Los desafíos geológicos requieren el uso de infraestructura logística y tecnología a fin de ser competitivos.


Para lograr una explotación comercial exitosa, se requiere contar con tres factores: a) el acceso a los recursos naturales, b) infraestructura para las operaciones y c) Gobernanza.

Los países que han desarrollado producción a nivel comercial de gas de esquisto son fundamentalmente Estados Unidos (que lo ha hecho a gran escala y se ha convertido en exportador de gas natural), en una escala muy moderada Canadá, China y Argentina. Australia, Indonesia y México están dando pasos significativos hacia el establecimiento de una la producción comercial.

III.- Análisis de oportunidades y costos en la aplicación

Para el desarrollo del gas de esquisto se requieren algunas condiciones previas para que la producción sea económicamente recuperable, en las que Bolivia ya puede ir trabajando. Estas son el costo de perforación y la compleción de los pozos, el volumen de producción del gas en el tiempo del proyecto y el precio de venta.

La cuenca del Chaco presenta características similares en su origen con la cuenca de Neuquén (Vaca Muerta). Al no contar con datos y costos sobre la explotación del gas de esquisto en Bolivia, se realiza un análisis muy grueso con los costos de explotación de Vaca Muerta en Argentina, donde se hallan en la etapa inicial en la explotación después de muchos años invertidos en realizar estudios, hacer inversión y adecuar la infraestructura.

Las consideraciones realizadas en el análisis de oportunidades y costos se basan en tres pilares5APERC 2015:

  • Acceso a recursos naturales
  • Infraestructura y operaciones
  • Gobernanza

Acceso a Recursos Naturales. Dos factores son muy importantes:

  • Acceso a Recursos de shale gas
  • Acceso al agua

YPFB y sus operadoras deberán realizar inversiones en evaluaciones geológicas específicas de shale gas, obteniéndose de esta forma la ubicación de los mejores prospectos para el inicio de los trabajos. Paralelamente, el Estado deberá tener una posición política respecto al desarrollo de shale gas, aprobando leyes, incentivos, reglamentaciones y regulaciones para la producción de gas de esquisto.

Uno de los factores importantes en la producción es el acceso al agua, siendo el tipo y la proximidad de los recursos hídricos un costo muy importante.

Infraestructura y operaciones. Son cuatro los factores en el análisis que deben ser tomados en cuenta en este pilar:

Capacidad tecnológica y operativa de la industria para la extracción de shale gas Servicios auxiliares para la industria petrolera Sistemas de infraestructura de transporte de gas natural y auxiliares Implementación de las mejores prácticas recomendadas por la industria.

El desarrollo tecnológico y el conocimiento práctico para el desarrollo de campos de shale gas representan un costo y una oportunidad muy importantes a ser tomados en cuenta durante la realización del estudio de viabilidad del proyecto.

Durante la etapa de desarrollo, las magnitudes y capacidades apropiadas en los recursos humanos, en conjunto con la presencia de compañías internacionales con experiencia en el desarrollo de shale gas, así como también en servicios auxiliares, son una variable importante de costo.

Paralelamente a la etapa de inversión en perforación, se deberá realizar inversiones en infraestructura de transporte de gas, así como también en infraestructura complementaria para el desarrollo económico del proyecto.

El desarrollo de la infraestructura y operaciones estará ligado a la demanda y madurez de los mercados, el acceso a fuentes de capital y el conocimiento de la industria petrolera, incluyendo la exploración y extracción de recursos no convencionales.

Gobernanza. Los factores a analizarse en este pilar son:

  • Régimen fiscal
  • Efectividad regulatoria
  • Actores

El régimen fiscal deberá ser especializado y alineado con la estructura del mercado de gas natural, adaptado a los riesgos y perfil productivo de las formaciones de shale gas. Éstos suelen depender del perfil de mercado y de las características políticas que otorguen la igualdad de condiciones de operación, prohibiéndose la posición dominante de determinadas compañías (monopolio), permitiendo el libre acceso a la infraestructura de transporte de gas.

En el tema regulatorio es muy importante tomar en cuenta la capacidad y transparencia institucional, así como el manejo de información basada en hechos científicos y de riesgo. La regulación deberá ser holística, ejecutada cabalmente y adaptable a las tendencias de la industria y al cambio de expectativas de los actores implicados.

La colaboración con actores de injerencia como un proceso proactivo de consulta, el desarrollo de las respectivas licencias ambientales y sociales en las operaciones de la industria.

El involucramiento a lo largo de vida del proyecto, el acceso público a la información regulatoria y legislativa y el manejo de las expectativas públicas.

Son aspectos importantes a tomarse en cuenta durante este pilar de inversión para el desarrollo de shale gas.

IV.- La secuencia propuesta para el desarrollo del gas de esquisto

Consideramos el desarrollo de shale gas en Bolivia se debe coordinar con el desarrollo del gas convencional y crear las condiciones bajo la base de los tres pilares anteriormente mencionados, de manera que aporte a la producción de gas boliviano.

V.- Conclusiones y recomendaciones

  • Se debe desarrollar una estrategia de corto, medio y largo plazo para acelerar la producción de gas natural convencional, que incorpore en el medio y largo plazo la producción de gas no convencional. El desarrollo de shale gas, debe ir en coordinación con el desarrollo del gas convencional, aprovechando la sinergia que ambos pueden lograr.
  • El análisis considera que existe una ventaja competitiva en la producción de shale gas, debido a que se tiene la infraestructura de transporte de gas hacia mercados de exportación ya consolidados.
  • Para el desarrollo de sahle gas como estrategia de país, se deben seguir los lineamientos basados en el análisis de oportunidades y costos:
    • Acceso a recursos naturales
    • Infraestructura y operaciones
    • Gobernanzaç
  • El Desarrollo de shale gas puede cubrir la demanda de gas natural proyectada para 2035, siendo competidor natural de los futuros proyectos de Importación de GNL.

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Abel Alfonzo Barja Montaño

Licenciado en ingeniería Industrial en la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca con diplomado en Proyectos de Inversión en la Universidad de Chile, Especialista en Medición de Hidrocarburos en CESSI – Colorado Engineering Experiment Station Inc., Estados Unidos. Tiene 13 años de experiencia en la industria del petróleo y gas natural. Es Coordinador de Negocios en Gas Transboliviano S.A. Fue docente en la UMRPSFXCH.