Para un balance de las transformaciones

Política industrial en Bolivia

Ariel E. Zabala David
Publicado en agosto 2017 en La Migraña 24
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Antecedentes

Dentro del campo de la economía y del desarrollo, un aspecto que se ha sido estudiado por diferentes autores nacionales e internacionales es la industrialización, cuyo fundamento principal es encontrar las vías de crecimiento, desarrollo y erradicación de la pobreza, la amplia literatura mundial al respecto está acompañada principalmente por la voluntad de las organizaciones internacionales y los poderes gubernamentales y académicos que se han manifestado como políticas internas, o se han impuesto a naciones no soberanas para su implementación.

Para realizar un análisis de la Política Industrial en Bolivia, se hace necesaria una revisión rápida de contextos históricos, los desafíos y el desempeño de la industria que ha estado de la mano con las decisiones de política pública por los diferentes gobiernos de turno, estos estaban basados en diferentes teorías y prácticas: agrocentristas pasando por políticas proteccionistas (modelos de sustitución de importaciones), modelos neoliberales, políticas de apoyo al mercado interno y por ultimo modelos de desarrollo productivo.

En este documento se establecerá primeramente una explicación de los principales hitos históricos para posteriormente dar un diagnóstico rápido en relación a principales factores y comportamiento de la industria, continuando con algunas políticas públicas aplicadas en el último decenio para la industrialización en los diferentes sectores se plantearan los siguientes pasos y herramientas para la industrialización y se concluirá con algunos comentarios relacionados al desarrollo productivo manufacturero.

Principales hitos históricos
de la política industrial

Primeramente, para conocer el desarrollo de la industria en Bolivia es necesario remontarse a la época republicana entre los años 1850 a 1920, donde la industria manufacturera era liviana y se concentraba en algunos productos de consumo como: velas, jabones, chicha, vinos y aguardientes, otro rubro importante eran los tejidos. En la industria minera un aspecto a resaltar fueron las innovaciones para la producción con energía termomecánica incrementando los rendimientos de producción de 4ton a 280ton (Planta Industrial Aniceto Arce, Huanchaca), esta acción productiva posibilito ampliar el sector de servicios como el transporte con la construcción del ferrocarril Antofagasta-Oruro, tren Arica-La Paz, pero la economía minera y la construcción de vías no estimuló de manera sostenida la creación de empresas manufactureras, ya que las pulperías (centros obligados de sus trabajadores) se abastecieron con diferentes casas comerciales importadoras de bienes de consumo y uso1.

Entre 1920 y 1940 hay un surgimiento de la industria privada y pública en La Paz y Oruro donde se crean las siguientes fabricas: Tejidos Forno, Soligno, Cemento Viacha, Said (algodón) embotelladoras, alimentos Dillman, Taquiña y diferentes molineras. En la década de los 30 existe la primera crisis internacional, que también afecta al ingreso de divisas para la importación de los bienes que se consumían, pero esto tampoco estimula mucho al desarrollo manufacturero, en estos años nuestro país se enfrasca en la guerra del Chaco que sí estimulo la producción de prendas militares. Si bien se iniciaba la apertura de la industria liviana aún en nuestro país no estaban dadas las condiciones para industrias de mayor envergadura.

Uno de los hitos más importantes de la industria manufacturera boliviana fue la creación de la Corporación Boliviana de Fomento–CBF, por Resolución Suprema, el 14 de septiembre de 1942, como resultado del pacto social e impuesto por la Misión Norteamericana en el marco del Plan Bohan, bajo la forma jurídica de Sociedad Anónima, condición que permaneció hasta 1952, cuando surge como ente de derecho público esencialmente autárquico. Durante sus 42 años de vida (1942-1985), tuvo como principal objetivo el desarrollo nacional a partir del emprendimiento de una serie de actividades no siempre productivas2.

La CBF a través de una serie de créditos internacionales desplegó una actividad múltiple: construcción de caminos (red nacional de carreteras); obras de ingeniería; colonización de extensas zonas deshabitadas; explotación de la minería y el petróleo; fomento agrícola y ganadero; explotación forestal; transportes aéreos y ferrocarriles; obras de riego y electrificación; masiva construcción de viviendas de interés social; formación y capacitación de profesionales y técnicos; y otros estudios de pre inversión.

En el tema específicamente industrial en 1956 se había instalado el ingenio azucarero Guabirá y se había establecido una primera planta para la industrialización de leche en Cochabamba, a partir de la cual se desarrolló una política de fomento lechero.

Según Pablo Ramos, la Bolivia de fines de los 1960 es un país de economía capitalista, en la división de los países capitalistas es periférico y semicolonia porque está supeditado a las decisiones foráneas en todo tipo de cuestiones, establece que no hay soberanía en problemas económicos importantes, no es autónomo sino dependiente; algunos datos de la época muestran que aproximadamente un tercio de productos para rubros importantes como alimentación proceden del extranjero vía importaciones, en el mercado para la exportación nos concentramos en minerales y petróleo que principalmente se canalizan a mercados controlados por grandes intereses, altamente inestables, en los que debe competir con otros países atrasados, por consiguiente es bastante vulnerable a los precios del mercado y a las fluctuaciones económicas del centro cíclico EEUU y Europa3.

La CBF en su vida institucional creo y/o fortaleció alrededor de 17 empresas, 13 de ellas corresponden a la Industria Manufacturera, algunas vigentes hasta nuestros días, entre las más importantes están, el Empresa Azucarera Guabirá, La Compañía Boliviana de Cemento (COBOCE); Fábrica Nacional de Cemento de Sucre; Ingenio Azucarero Bermejo; Planta Industrializadora de Leche de Cochabamba-PIL Cochabamba; Planta industrializadora de Leche de La Paz-PIL La Paz; además de plantas de refinería bajo la tuición de YPFB; entre las de servicios se puede mencionar a la Empresa Nacional de Electricidad ENDE. En los últimos años de vida la CBF, realizó algunos estudios para la creación de 6 empresas, todas ellas correspondientes a la industria manufacturera, además de programas de desarrollo como el de la castaña, con la constitución de la Sociedad Beneficiadora de Cobija. No hay duda que la creación y acción de la CBF, altero la estructura económica del país que hasta ese entonces tenía como única industria la resultante de la minería del estaño3.

Se puede resumir para estos años que la especialización, herencia colonial y republicana hacía difícil la reorientación en política industrial y económica, así, los dos sectores minero (de especialización excesiva y tecnología relativamente avanzada) y agrícola (tradicional y con retraso tecnológico) no se complementaron. En el caso de la manufactura se trató de implementar un modelo sustitutivo de importaciones que fracasó rotundamente y no cambió la estructura económica deformada que vivió el país, conduciéndolo inevitablemente a una crisis constituyéndose un hecho estructural enraizado en la propia producción local, que no puede alterar su patrón de venta al extranjero dado su pequeño avance industrial. Otro factor fundamental en esta época para no desarrollarnos fue el mercado interno, ya que sólo una parte de la población podía consumir productos manufacturados (clase media alta del área urbana) en el área rural el sector indígena campesino se autoabastecía con alimentos, tejía tela, fabricaba sus ojotas y estaba lejos de la economía de mercado4.

Para la década de 1980, la industria nacional, podía ser caracterizada por producir algunos bienes intermedios que generalmente incluían un alto porcentaje de componente importado. En esencia la producción nacional no estaba relativamente diversificada en el grado e intensidad con que se proclamó en la revolución desde 1952. La estructura productiva mostraba disonancias y desarticulaciones cuyas tendencias se habrían de mantener en el tiempo.

En estos años se presentaron desajustes entre las necesidades del aparato productivo y la provisión oportuna de bienes intermedios, que debían adquirirse en el exterior a causa de que la industria local no los producía. Además otros elementos afectaban el desarrollo industrial: infraestructura vial escasa, capital social carente, inexistencia de mercados de capital desarrollados. Bajo esta estructura, el poco desarrollo industrial hace vulnerable al país, supeditado a la disponibilidad de divisas, con disparidades entre las demandas interna y externa, esto conducía a frenar o falsear la expansión del producto resultante en desempleo, depresión de la producción según el grado de integración y/o endeudamiento, mostrando una imagen deformada de crecimiento.

El Consenso de Washington y la implementación de reformas de ajuste estructural en 1985, dieron el pie para implementar en Bolivia políticas neoliberales desregulando el mercado y aplicando lo que denominaron la Nueva Política Económica – NPE con el DS 21060, con esto se privatizaron las empresas estatales manufactureras, conduciendo a cero la intervención del estado. La política industrial estaba basada en lo que podía hacer el sector privado y la frase: “exportar o morir”, dicho concepto tenía relación a la teoría de los productos de base (staple theory) que afirmaba que, los países que disponen de grandes riquezas naturales especialmente agrícolas y extractivas deben basar su desarrollo sobre la exportación de estos productos5. En este periodo neoliberal, la tasa de crecimiento del PIB industrial fue de 2,8% parecido al total de 3%.
Entre 2006 y el 2016 el Nuevo Modelo Económico Social, Comunitario y Productivo, establece la transferencia de recursos del sector tradicional (hidrocarburos y minería) al sector generador de empleo (industria manufacturera y servicios), desde una visión hacia el mercado interno, con la intervención del estado en la producción creando empresas públicas manufactureras e impulsando emprendimientos asociativos comunitarios con créditos; el PIB industrial en promedio crece en 4,8% y el nacional en 5%.

Rasgos generales del sector industrial

a) El grado de industrialización

En la actualidad, la participación de la Industria Manufacturera (IM) en el PIB en términos constantes es del 16%, esta participación se denomina también grado de industrialización. Efectuado el análisis sobre el comportamiento del grado de industrialización para el periodo comprendido entre 1950 al 2016 se pueden apreciar; un primer período, entre 1950 hasta inicios de la década de los 70 en que la actividad industrial presentó una participación de hasta 17,2%; un segundo período comprendido entre 1970 hasta fines de la década de los 80 donde la actividad industrial fue en promedio de 19,4%, en ambos casos como consecuencia de las crisis del sector minero la IM aumentó su participación, aspecto que no significa que la industria haya presentado un elevado crecimiento, sino que otros sectores perdieron importancia. La tendencia decreciente del grado de industrialización de los últimos años, se debe a que el sector hidrocarburífero tiene mayor participación en el conjunto de actividades.

Si bien, el grado de industrialización ha presentado una tendencia a la baja de igual manera, esto no quiere decir que el sector haya decrecido; de hecho, el PIB de la IM en los últimos diez años ha tenido un comportamiento positivo, creciendo en promedio en 4,8%, no obstante, otros sectores como la construcción y los servicios han tenido un mayor crecimiento.

En comparación con otros países de la región, en los últimos años (2012-2015) la IM del país ha presentado un mejor desempeño, por ejemplo: Argentina ha tenido rendimientos decrecientes; Colombia crecimientos poco significativos; Ecuador rendimiento negativo en el último año; Perú ha caído en los últimos 2 años y Chile ha crecido tan solo en 2%6.

b) Importancia de la Industria Manufacturera

Las cuentas nacionales describen la economía nacional en un cuadro económico de conjunto, el economista ruso Wassili Leontief hizo investigaciones respecto a una desagregación final del aparato productivo en un gran número de sectores, que permite ubicar los cambios de relaciones intersectoriales en el tiempo7. Este instrumento esta utilizado en muchos países para definir las estrategias de desarrollo y prever cambios en la estructura. Leontief trabajo tablas de entrada y salida para definir las políticas de desarrollo industrial en EEUU y Japón.

Con base en la matriz insumo producto y mostrar la importancia de la IM en la economía del país, se ha recurrido al cálculo de los coeficientes Chenery-Watanabe de encadenamientos directos hacia atrás y adelante y los coeficientes de poder de dispersión y sensibilidad de Rasmussen, a través de estos coeficientes, es posible identificar si un sector de la economía es: i) Clave; ii) base; iii) independiente; iv) de fuerte arrastre. Los resultados muestran que la mayoría de los sectores de la industria de Bolivia son base, clave o de fuerte arrastre, lo que significa que un cambio en estos repercute o impacta en algún sector o toda la economía en grados diferentes.

Es necesario remarcar que los modelos con un número variable de sectores que fueron realizados por Leontief y Pasinetti, aportan novedades al análisis del desarrollo porque toman en cuenta relaciones entre sectores de actividad que difieren a los modelos duales8 y los modelos de tres sectores de Lewis. Los modelos multisectoriales de producción como el presentado, introducen la idea que la producción de bienes se hace con otros bienes9.

A pesar de estos altos incrementos en los niveles de inversión, se ha podido evidenciar los bajos niveles de inversión en el tema de innovación productiva, o de manera más clara, en investigación y desarrollo, tanto en procesos productivos como en el aprovechamiento de nuevas tecnologías; para el 2014, este valor alcanzó a $us13,8 millones que representó el 2,3% del total invertido en la IM ese año, aspecto que denota el bajo desarrollo empresarial; la mayor inversión correspondió a las grandes unidades económicas (84,1%)10.

c) Principales características de la Industria Manufacturera

Haciendo un resumen de la IM en Bolivia esta se caracteriza por:

  • Ser una industria muy básica, que crea productos con poco valor agregado o bajo nivel de transformación (industria de baja tecnología).
  • Cuenta con recursos humanos poco calificados, una mayoría de la población ocupada apenas ha terminado el bachillerato y otra proporción importante la educación primaria.
  • Sin considerar la actividad de refinados de petróleo, aproximadamente el 90% de la producción manufacturera se encuentra a cargo del sector privado.
  • De las 124 mil unidades económicas, cerca de 93% son microunidades que se dedican principalmente a la producción de bienes no duraderos.
  • Las pequeñas y micro unidades son las que generan la mayor cantidad del empleo.
  • Más del 70% de la producción corresponde a las grandes y medianas unidades económicas.
  • La actividad industrial se encuentra concentrada en las ciudades del eje central.
  • Pocas son las unidades que desarrollan economías a escala y que han trabajado en el mejoramiento de sus procesos productivos.
  • Los esfuerzos por desarrollar la ciencia, la tecnología y la innovación en el sector han sido mínimas e insuficientes.
  • Existe una alta dependencia de insumos provenientes del mercado externo.
  • Los niveles de productividad son bajos
  • Hay ausencia de eslabonamientos intersectoriales e interindustriales a largo plazo.
  • Bajos niveles de inversión.
  • Es la tercera actividad en el país que concentra la mayor cantidad de población ocupada (2015: 10,3%).
  • Los niveles de ingreso son mayores al promedio nacional.
  • Es un sector dinamizador de la economía en constante crecimiento.
  • Los precios de la manufactura se han mantenido en comparación a otros sectores.
  • En el PDES se prevé una inversión de $us 2.286 MM para la industria manufacturera que generará más de 24 mil empleos directos.

Algunas políticas para la industrialización implementadas en los últimos 10 años

a) Complejos Productivos

Para mejorar los niveles de interrelación o cointegración el Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural (MDPyEP), ha propuesto en su “Plan sectorial de desarrollo integral para vivir bien, Industria, Manufactura y Artesanía 2016 – 2020”, trabajar con un enfoque de Complejos Productivos (CP)11 de manera integral transcendiendo territorios. Para su operativización, se han priorizado 13 CP (textiles, endulzantes, hortalizas, madera, insumos para la producción, transformación productos amazónicos, granos, papa, lácteos, cuero, carnes, coca y fruta). Para cada uno de estos complejos se cuenta con un plan de intervención específica con empresas tanto públicas como privadas como agentes estratégicos y dinamizadores.

Estos 13 Complejos Productivos, fueron identificados a través de un “modelo de priorización” en base a los siguientes criterios12:

  1. Mayor potencial de desarrollo productivo: donde se considera las variables i) volumen de producción; ii) valor agregado; iii) generación de empleo; iv) capacidad de distribución (número de unidades productivas); v) volumen de ventas internas; vi) transformación de materias primas nacionales.
  2. Encadenamientos: efectos multiplicadores en otros sectores productivos.
  3. Contribución a la seguridad alimentaria con soberanía.
  4. Sustitución de Importaciones.

Adicionalmente y de manera sistémica y complementaria se plantea desarrollar a través de la Plataforma Nacional de Innovación y Tecnología13; implementar mecanismos para facilitar el acceso a tecnología e innovación productiva para MyPEs, medianas y grandes empresas, a través de Centros de Tecnología e Innovación y Centros de Innovación Productiva14 a nivel nacional, así como el desarrollo de procesos de investigación e innovación articulados a los complejos productivos priorizados desde empresas, universidades y entidades territoriales.
Para coadyuvar el desarrollo industrial se ha planteado el fortalecer y desarrollar “programas de calificación técnica de los recursos humanos”, a partir de la coordinación entre los diferentes actores que trabajan en la formación técnica, a nivel nacional y territorial en los complejos productivos priorizados; actualmente a través del MDPyEP y el Ministerio de Educación se están desarrollando estándares ocupacionales especializados15 y en su certificación para el reconocimiento de las habilidades y destrezas adquiridas mediante la experiencia laboral de las MyPEs.

b) Fondo para la Revolución Industrial Productiva (FINPRO)

El FINPRO fue creado con recursos del BCB para financiar emprendimientos productivos del Estado que generen excedentes y empleo. Para la constitución del FINPRO, el BCB transfirió $us 600 millones y concedió un crédito por otros $us 600 millones ($us1.200 millones en total) con el fin de otorgar financiamiento a empresas públicas u otras que se conformen con participación mayoritaria del Estado. Los recursos de este fondo, concedidos desde 2013, han sido destinados a proyectos aprobados mediante Decreto Supremo16.

Según el reporte de Política Monetaria del BCB, se han otorgado préstamos para la industrialización en: Complejo Piscícola en el Trópico de Cochabamba; Empresa Productiva de Envases de Vidrio de Bolivia (Emvivol), Complejo Apícola Yungas (Promiel), Planta Liofilizadora de Frutas, Planta Ensambladora de Equipos de Computación QUIPUS, Empresa de Transformación de Fibras de Camélido YACANA, Planta de Procesamiento de Estevia, Planta de Cemento Oruro ECEBOL, entre los más importantes.

c) Políticas de Industrialización Minera y Recursos Evaporíticos

La política que se planteó desde el año 2006, estableció primeramente una reestructuración del aparato productivo minero que fue desmantelado por el Decreto Supremo 21060; tomando un enfoque de propiedad estatal de la producción hacia la industrialización se implementó la planta industrial de refinación de estaño, Horno Ausmelt, donde se proyecta que para el año 2018 se producirá 18.000 toneladas métricas finas.

Para la industrialización del Hierro del Mutún, que es considerado uno de los yacimientos más grandes de América Latina, el Estado ha tenido una serie de inconvenientes de tipo interno y externo con intentos fallidos de implementar la industria y explotar el yacimiento con la firma privada brasileña EBX (2000) y la firma india Jindal Steel & Power (2007); sin embargo, el 2016 se ha planteado una inversión estimada actualmente con un contrato de $us 451 millones para la producción17. La Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM) estima que para el año 2020 se alcance una producción de hierro esponja de 84.000 toneladas métricas/año, acero de construcción 150.000 toneladas métricas/año18.

Para la industrialización de los recursos evaporíticos19en una primera etapa el Ministerio de Minería y Metalurgia y ahora a partir de la gestión 2017 el Ministerio de Energías se han planteado la implementación de la: Planta de Sales de Potasio y la Planta de Carbonato de Litio, ambas cumplieron su rol de pilotaje y optimización y se encuentran en etapa de producción. La Planta de Sales de Potasio produce y vende productos para la agricultura en el mercado interno; la Planta de Carbonato de Litio produce y vende Carbonato de Litio de concentración mayor al 99% a la República de China20. Así mismo se ha planteado la planta industrial de Materiales Catódicos y Baterías. Se estima para el año 2021 una inversión de $us941,6 millones22 y una vez terminadas las plantas implementadas a plena capacidad un ingreso aproximado de $us1.500 millones por año21.

d) Política de Industrialización de Hidrocarburos

Entre 1825 y 2005 la mayoría de la producción hidrocarburífera era exportada como materia prima en este tiempo el estado Boliviano construyó dos plantas de refinación, que posteriormente de acuerdo a política neoliberal fueron privatizadas.

En el caso de la distribución del valor de producción de hidrocarburos: entre nacionalizaciones y privatizaciones se tienen que para el año 1916 el 10% de los ingresos de este recurso extractivo era para el Estado; en 1920, el 12,5% para el Estado; en la primera nacionalización en el gobierno de David Toro (1936 -1937), 11% ingresaba a las arcas del Estado. En 1955 se destinaba el 11% para el Estado. En 1969, en la segunda nacionalización en el gobierno de Alfredo Ovando, sube a 18% para el Estado, 82% para la privada. Entre 1971-2005, 18% para el Estado. En el año 2006 se realizó la tercera nacionalización, con el Decreto Supremo N°28701 Héroes del Chaco, donde 82% de los ingresos son para el Estado entre regalías, Impuesto Directo a los Hidrocarburos-IDH, participaciones, otros impuestos, patentes y otros, y 18% para las compañías, esta acción política fue un apoyo para implementar el nuevo modelo económico social productivo22.

A partir del 2006, la política de industrialización de hidrocarburos nacionalizó y amplio las refinerías: Gualberto Villarroel; Guillermo Elder Bell, se implementaron dos plantas de separación de líquidos: Planta Rio Grande; Planta Gran Chaco Carlos Villegas, actualmente hay dos plantas de industrialización en ejecución: Planta Amoniaco Urea y la Planta de Tuberías y Accesorios; adicionalmente se tiene planteado a mediano plazo el implementar una planta de petroquímica. En los últimos 11 años el Estado alcanzó una inversión acumulada de $us12.677 millones.

Si bien la nacionalización ha realizado un aporte fundamental en el desarrollo de las políticas nacionales, en estos últimos años los precios del petróleo, han tenido una disminución considerable, al ser un país tomador de precios nuestra influencia en el mercado es mínima que esta representa los intereses de algunas naciones en la disposición de la oferta petrolera y poco o nada nuestro país podría hacer.

e) Nueva Ley Financiera para créditos productivos

Ley de Servicios Financieros No. 393, promulgada en agosto 2013, señala que el sector productivo se constituye en uno de los sectores con mayor prioridad. El Artículo 94 de dicha Ley, establece que el Estado participará directa y activamente en el diseño e implementación de medidas para mejorar y promover el financiamiento al sector productivo de la economía, a través de las entidades financieras, a fin de lograr una eficiente asignación de recursos para apoyar la transformación productiva, la generación de empleo y la distribución equitativa del ingreso.

En este sentido, los Artículos 66 y 67 mencionan que el Estado definirá niveles mínimos de cartera que las entidades de intermediación financiera estarán obligadas a cumplir, debiendo priorizar la asignación de recursos con destino a vivienda de interés social y al sector productivo principalmente en los segmentos de micro, pequeña y mediana empresa urbana y rural, artesanos y organizaciones económicas comunitarias.

Posteriormente, la Autoridad del Sistema Financiero ASFI, mediante reglamentación instruyó que los Bancos Múltiples debían mantener un nivel mínimo de 60% del total de su cartera, entre créditos destinados al sector productivo y créditos de vivienda de interés social, debiendo representar la cartera destinada al sector productivo cuando menos el 25% del total de su cartera. Por su parte, los Bancos PyME deberán mantener un nivel mínimo de 50% del total de su cartera de créditos, en préstamos a pequeñas, medianas y micro empresas del sector productivo23.

Estas políticas de financiamiento al sector productivo así como inclusión y democratización de los servicios financieros, propiciaron el crecimiento de la cartera destinada al sector productivo de 151% entre 2013 y julio de 2017; en este periodo se registró un crecimiento anual promedio de 26,7%. La mayor incidencia para el crecimiento de esta cartera correspondió a los sectores de industria manufacturera que para julio de 2017 represento el 38,2% del total de la cartera productiva (56.922 millones de bolivianos)24.

Las políticas que coinciden con el crecimiento de esta cartera son las referidas a la mejora de los niveles de bancarización y la creación del Banco De Desarrollo Productivo Sociedad Anónima Mixta (BDP S.A.M.), entidad que tiene como finalidad principal la de promover el desarrollo del sector agrícola, ganadero, manufacturero, piscícola y forestal maderable y no maderable, otorgando servicios financieros y no financieros de manera directa o a través de terceros. II. El BDP S.A.M. tiene como rol estratégico: a) Fortalecer la presencia del Estado Plurinacional de Bolivia en el financiamiento y promoción del desarrollo del sector productivo del país. b) Financiar la ejecución de las prioridades productivas y estratégicas establecidas en los programas y políticas estatales destinados al fomento del desarrollo del sector productivo. c) Participar activamente en el Sistema Financiero Nacional incidiendo en la mejora de las condiciones financieras para los actores del sector productivo. d) Promover el acceso a servicios financieros y no financieros por parte de los actores del sector productivo25.

Siguientes pasos para la industrialización selectiva
en Bolivia

En los últimos años, diferentes países y regiones han incorporado este concepto de “vuelta a la industria” en sus estrategias de desarrollo, tanto para sacar a sus economías de la recesión instalada como consecuencia de la crisis financiera, como para promover un sendero de crecimiento sostenible de largo plazo26 . Como ejemplos se pueden mencionar: Reino Unido “Iniciativa por una Industria de Avanzada implementó un fondo de desarrollo industrial”. “Plan de Desarrollo Industrial” de India del año 2011 con el objetivo de aumentar la participación de la industria en el PIB de 16% a 25% para el 2022. Francia se creó en 2013 un ambicioso plan de financiamiento para promover “Productos para una Nueva Francia Industrial”.

Así mismo, realizando un análisis de la experiencia internacional de industrialización comparada, los proyectos nacionales que lograron la diversificación de su estructura productiva y al mismo tiempo incrementaron los niveles de bienestar social (Noruega, Finlandia, Singapur, Malasia y Alemania) contaron indiscutiblemente en los periodos de transición con consensos sociales, liderados por un Estado activo en el empleo de políticas industriales, operando en estrecho contacto con el sector privado.

El rol del Estado es clave para promover alianzas público privadas de cara a las nuevas cadenas globales de valor, tomando vanguardia de aquellos procesos de investigación, desarrollo e innovación que nos propongamos impulsar, mejorando la productividad, el empleo formal, agregar valor a los complejos productivos y capturando la renta de forma creciente con el ideal de desarrollo económico y diversificación de la matriz productiva.

Se sugiere continuar con la promoción el desarrollo en alimentos y los complejos productivos en: productos amazónicos (castaña, asaí), productos altamente nutritivos (quinua, tarwi, amaranto), litio y sus derivados, plantear el desarrollo en bioeconomía27. Desarrollo de las tecnologías de la información y comunicación, con desarrollo del software, la electrónica y maquinara industrial. También se plantea el continuar con desarrollo de la producción energética, tanto con recursos renovables como no renovables, interrelacionada con otros sectores productivos.

No se debe perder de vista la atracción y negociación de inversión extranjera en sectores de alto valor agregado (desarrolladores de nuevas ventajas competitivas), la internacionalización selectiva de nuestras empresas y productos (globalización inteligente en nichos específicos del mercado global).

Comentario Final

El análisis de la política industrial más allá de la economía general, puede estar constituido por dilemas mayores que se pueden enunciar en algunas interrogantes: 1) ¿Consumo o Inversión?; 2) ¿Acumulación o Productividad de los Factores?; 3) ¿Agricultura o Industria?; 4) ¿Industria o servicios?; 5) ¿Industrias ligeras o pesadas, de fuerte intensidad en trabajo o capital?; 6) ¿Industria de bienes de consumo o de capital?; 7) ¿Actividades productivas orientadas al mercado interno o externo?; 8) ¿Regulación o libre mercado?; 9) ¿Estado o Mercado?; las respuestas a estas interrogantes varían bajo el concepto de subordinación entre lo económico a lo social y vicecersa, En resumen, ¿qué tipo de industrialización se quiere o se busca para el país?.

Después de haber revisado un panorama general de las políticas de industrialización en Bolivia, se puede mencionar que las políticas de desarrollo industrial y crecimiento que se aplicaron, no fueron distintas a otras a nivel mundial pero el resultado fue totalmente distinto en cada uno de los periodos. Para la primera etapa, antes de 2006 época nacionalista y neoliberal, los otros países alcanzaron altas tasas de crecimiento y desarrollo, Bolivia NO, el apoyo internacional, la capitalización y la privatización no generaron crecimiento sostenido. ¿Por qué Bolivia no creció igual o al mismo ritmo?, se pueden mencionar algunos factores estructurales como: el mercado pequeño, ausencia de capital social y tecnológico, falta de recurso humano capacitado, poco desarrollo de la innovación, problemas en los mercados de trabajo, financiero y de productos, volatilidad de los precios de exportaciones.

La política industrial planteada en este último periodo, estableció la intervención del estado central como actor directo, con el objetivo de modificar la matriz productiva, generando políticas sistémicas e integrales para la industrialización, en sectores: manufactureros, hidrocarburíferos, mineros y energéticos, estas implementaciones tienen que estar acompañadas en consenso con diferentes instituciones departamentales y municipales, complementarias a este nuevo modelo social económico productivo, que recupera las prerrogativas sociales, reajustando la fábrica y los cimientos sociales, éticos y culturales resellando la cohesión al servicio del bienestar social.

Como principales actores del desarrollo se debe generar una visión estratégica nacional para el impulso de algunos núcleos productivos claves en nuestra economía, con activa participación del sector público y privado con metas ambiciosas que comprometan recursos humanos, financieros, tecnológicos que permitan un circulo virtuosos con el objetivo de alcanzar una industrialización selectiva con crecimiento y desarrollo.

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Ariel E. Zabala David

Licenciado en Economía de la UNIVERSIDAD CATÓLICA BOLIVIANA, tiene especialidad en Comercio Internacional e Integración, cuenta con un diplomado Internacional en Economía Feminista, Política Fiscal y Presupuestos Sensibles al Género en el CIDES UMSA, cuenta con una especialización en Diplomacia Comercial de la ACADEMIA DIPLOMATICA PLURINACIONAL.

Trabaja actualmente como Gerente de Asistencia Técnica e Innovación Productiva en el BDP S.A.M. En el MINISTERIO DE DESARROLLO PRODUCTIVO Y ECONOMIA PLURAL fue Director General de Análisis Productivo, Director General de Planificación, fue Director representante del Ministerio al Fondo Financiero Minero FOFIM, Director ante el INIAF – Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal, Miembro del Directorio ante el IBNORCA, Presidente del Directorio de Papelbol y ECEBOL, fue Jefe de la Unidad de Investigación e Información Económica y Social en la Oficialía Mayor de Promoción Económica (OMPE) del GOBIERNO MUNICIPAL DE LA PAZ (GMLP), trabajo en el INE como Especialista en el Sector Financiero en Cuentas Nacionales y realizó consultorías para el PNUD y Banco Mundial.


Nota: