Sistematización de experiencias de trabajo en Unidades Educativas de la Ciudad de La Paz, El Alto y Sorata

Violencia en etapa de enamoramiento

Magaly Quispe Yujra
Publicado en Diciembre 2019 en La Migraña 33
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Introducción

Considerando que en nuestra sociedad, actualmente, la problemática de violencia generalizada y específicamente contra la mujer está latente, el Programa de Alternativas a la Violencia ha venido realizando actividades enfocadas en abordar el tema de la violencia en general y enfocada en la etapa de enamoramiento con un par de grupos específicos en la gestión 2018. En la presente gestión 2019, con apoyo de Dirección General de Fortalecimiento Ciudadano de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia ha sido posible llegar a incidir en diferentes unidades educativas adjunto a su programa de capacitación previamente coordinado. Habiendo recolectado información primaria en el campo de trabajo, es que presentamos estos datos de manera sistematizada para que puedan servir como una aproximación al conocimiento de la problemática, a fin de comprender mejor lo que ocurre en parte de nuestra sociedad, tratando de proponer métodos de intervención efectivos, los cuales permitan abordar la problemática de manera más práctica/realista en función al análisis de la realidad.

Estado del arte y marco teórico

La búsqueda de información en relación al tema enfocado, está dividido en ejes temáticos, los cuales pretendemos sirvan de apoyo para mayor y mejor comprensión del tema.

América Latina y violencia

A nivel región, se conoce que los índices de violencia más alta, hasta el año 2003 se encontraban en Colombia y El Salvador con un índice de más de 31 homicidios por cada 100 mil habitantes, esto después de habérselos disgregado por datos de violencia muy alta, alta, media y baja. Los índices catalogados como altos sitúan a Brasil, México y Venezuela con un porcentaje de 21 y 30 homicidios por cada 100 mil habitantes, al cual le siguen Perú y los países centroamericanos con índices medios de violencia de entre 11 y 20 homicidios por cada 100 mil habitantes, situando a Paraguay, Uruguay, Chile y Argentina como los países con índice bajos de violencia, menores de 10 homicidios por cada 100 mil habitantes. La mayoría de las muertes que ocurren en las ciudades son producto de la violencia interpersonal, no así por guerras ni conflicto armado, son violencia cotidiana, es encontrarse con la muerte en la esquina de la casa. (Briceño Leon, 2007)

Pero como dicha información es de más de 10 años atrás, los datos también han ido en incremento, en los últimos años, se ha ido incrementando normativa y tipificación de delitos en función a la realidad, en el caso Boliviano y también Latino, el termino feminicidio ha cobrado mucha relevancia enfocándose el Estado, ONG y muchas otras instituciones u organizaciones en tratar de mitigar esta forma de violencia.

Bolivia y el enfoque de violencia
contra la mujer

Se conoce que el Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional e Instituto Nacional de Estadística, han realizado una encuesta de prevalencia y características de la violencia contra las mujeres 2016, al cual no se ha podido acceder, sin embargo se ha encontrado lo siguientes datos al respecto.

De acuerdo con esta encuesta mencionada por el INESAD: Casi el 45 % de las mujeres consideradas, afirmaron haber vivido una situación de violencia en su relación de pareja en los últimos 12 meses de la encuesta. (INESAD, 2017) En lo porcentajes de mujeres de 15 años o más, casadas o en unión libre, que reportaron distintos tipos de violencia, sobresalen la violencia psicológica (39 %) y después la violencia física (21 %). 15 % de las mujeres reportan haber sufrido violencia sexual y 15 % violencia económica.

Solo se cuenta con los datos proporcionados por INESAD, por lo cual incuso el consejo de expertas en relación al tema de violencia contra la mujer en la región, asume que “Es urgente la actualización de estos datos para poder evaluar el funcionamiento de los programas y medidas tomadas para la prevención de la violencia”. (OAS, 2017: 31)

Según un pronunciamiento que se lanzó en 2018, al concluir el año 2018 se registraron oficialmente 136 casos de feminicidios y la violencia de género en Bolivia representó el 34 % de los hechos de criminalidad registrados, 10 puntos por encima del promedio regional (24 %). Según declaraciones, en Latinoamérica Bolivia ocupa el primer lugar en violencia contra las mujeres y en Sudamérica estamos en el primer lugar en casos de feminicidios (Capítulo Boliviano de Derechos Humanos, 2018)

Violencia en el enamoramiento

“Los episodios violentos se inician en la etapa de enamoramiento que ocurre muchas veces en la adolescencia”1(Ministerio de la Mujer y Poblacion Vulnerables, 2010)

Si consideramos esta cita, las personas que son más propensas a experimentar episodios violentos son las y los adolescentes de 13 a 17 años y las y los jóvenes de 18 a 25 años, lo cual no excluye a personas de mayor edad.

La violencia contra las mujeres en la etapa del enamoramiento, generalmente, se manifiesta por medio de controles y dominios por parte de su pareja, una relación con estas características se las conoce como noviazgo violento. (UrgenteBo, 2017)

Es en el periodo de la adolescencia o juventud, durante el enamoramiento o noviazgo; se podría considerar antes del matrimonio, que durante la relación sentimental establecida con otra persona, es que se está propenso a experimentar violencia sin importar su género. El Banco Mundial en el año 2003 señala que: “En América Latina, al igual que en el resto del mundo, el comportamiento violento es mucho más común entre los hombres (jóvenes) que las mujeres”. Al respecto un estudio realizada por la cooperación del UNFPA y el IDIS de la UMSA, aduce que la violencia no solo se ejerce del hombre hacia la mujer, sino también de la mujer hacia el hombre, es bidireccional, al igual que la violencia entre pares, sean estos de mujer a mujer o de varón a varón. (René Pereira Morató, 2017)

Señales y representaciones

Si bien es cierto que la violencia en el enamoramiento o noviazgo se da en la adolescencia y juventud, se puede citar el siguiente enunciado como las señales que van dando:

“Las situaciones más frecuentes son:
– La pareja se molesta con ellas cuando conversan o se relacionan con otros chicos,
– No les permiten salir con amistades.
– Respecto a las situaciones de control: revisar las llamadas o mensajes de texto del celular, redes sociales, solicitarle la contraseña de su correo, Facebook.
– Culpabilizar y hacer responsable de las peleas” (Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, 2010: 26).

Según la bibliografía consultada, reconocer una conducta violenta durante el enamoramiento o noviazgo es difícil debido a que las conductas de control suelen se confundidas con muestras de amor, además que la pareja usualmente oculta conductas basadas en la desigualdad de género, además que los problemas emocionales pueden llevar a justificar algunas actitudes propias como ajenas. Se deben considerar distintos factores en la formación de parejas adolescentes en la actualidad, como ser: “la influencia de la tecnología y la forma en que establecen sus vínculos y se relacionan” (Rivero Doldan, 2017: 5).

¿Qué se hace en relación a la problemática en Bolivia y en el Sistema educativo primario y secundario?

Según el informe de AOS, en su Punto nº. 16, hablando sobre el número de oficinas estatales especializados en violencia contra la mujer, aduce que “…a nivel nacional, se cuenta con el Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional, el Viceministerio de Igualdad de Oportunidades, la Dirección General de Prevención y Eliminación de Toda Forma de Violencia en Razón de Género y Generación, el Sistema Integral Plurinacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de la Violencia en Razón de Género(SIPPASE-VRG), la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia de la Policía (FELCV), Defensoría del Pueblo, Ministerio Público, Procuraduría General del Estado. A nivel de las Entidades Territoriales Autónomas se cuenta con: Servicios de Gestión Social (9 departamentos), FELCV (Policía), Juzgados de Instrucción contra la violencia en razón de Género. Y a nivel de los Municipios, se cuenta con los Servicios Legales Integrales Municipales (SLIM) y Casas de Acogida” (OAS, 2017: 4)

Es de suponer que son estas las instituciones e instancias que deben ejecutar programas de prevención o concientización para reducir los índices de violencia crecientes, además de atender los casos de violencia en general y específicamente contra la mujer, es de conocimiento púbico el rol que cumplen diferentes instancias en la atención de casos de violencia, pero en relación a sus actividades preventivas, educativas y de concientización a una vida no violenta se halla poco.

Se conoce de las actividades a nivel municipal del programa “Yo soy mi primer amor”2A cargo de Maricruz Rivera, esposa del alcalde municipal de La Paz. que, esencialmente, consiste en una serie de talleres sobre autoestima no se sabe dónde, y carreras anuales en pro de las mujeres por un lado, por el otro se encuentran actividades del SLIM que nos solo ofrecen atención en casos de violencia, en los últimos años también se ha sabido que salen a instituciones de acuerdo con la coordinación a fin de ofrecer talleres que se enfocan en socializar las definiciones de violencia por tipos y características usando el método de exposición magistral. Por otro, lado también se conoce de proyectos de ONG, Fundaciones y otros que tienen objetivos de prevención y están enfocados a diferentes grupos, el más resaltante podría ser el “Proyecto vida sin violencia” que son esfuerzos de instituciones como la cooperación Suiza en coordinación con varias instancias que pretenden ofrecer herramientas para que las instituciones a cargo ofrezcan servicios de calidad, formando a sus funcionarios y creando estrategias de reducción de la violencia en diferentes instancias, de la mano de las instituciones a cargo.

El Proyecto Alternativas
a la Violencia en Bolivia

El Proyecto Alternativas a la Violencia es una red mundial de voluntarios y voluntarias dedicadas a promocionar formas no violentas de interacción humana a través de una metodología vivencial, de enfoque humanista y restaurativo.

El proyecto se inició en 1975 en una cárcel de Nueva York, EE. UU., cuando un grupo de internos solicitó apoyo la comunidad Quaker de la zona.3Los Cuákeros son un grupo con gran experiencia en la búsqueda de la paz y los derechos humanos. Por varios años el proyecto se enfocaba en instituciones penitenciarias y su esfuerzo mayor era ayudar a los privados de libertad a bajar los niveles de violencia dentro del ambiente carcelario, a sobrevivir en este ambiente y al mismo tiempo a manejar la violencia en sus propias vidas.
En Bolivia con la ayuda de la Fundación Quaker para la educación en Bolivia y la visita de facilitadores extranjeros, en el año 2006 se realizó el primer taller básico del PAV en Bolivia en la ciudad de La Paz, siendo de gran aceptación por la comunidad por lo que se extendió a las ciudades de Cochabamba y Santa Cruz.
Desde el año 2010 se inició un proceso de implementación del programa en el sistema penitenciario del país, en ciudades capitales: Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Sucre y Potosí donde el trabajo aún continúa.

Desde el año 2018 con el apoyo de la Fundación Waljok se ha introducido el programa en colegios de la localidad de Sorata, la ciudad de El Alto y La Paz en el departamento del mismo nombre y ha sido de gran aceptación entre los jóvenes de secundaria, docentes y padres de familia con quienes se desarrollan actividades. A inicio de la gestión 2018 se ha establecido un acuerdo verbal con la Dirección de Fortalecimiento Ciudadano de la Vicepresidencia a fin de apoyar los procesos de capacitación y reflexión que venían realizando en colegios de La Paz y El Alto, el propósito fue ofrecer procesos de capacitación integrales, “nosotros les damos conocimientos teóricos –académicos, no nos enfocamos tanto en lo social; sus emociones y demás habilidades que ustedes trabajan, en esa parte podemos ayudarnos y podemos ofrecer algo más completo”4Un recordatorio de la charla con el Lic. Juan Carlos Pinto quien ha impulsado el proceso para compartir las herramientas del PAV en más colegios..

Es así que en la presente gestión se han desarrollado 10 talleres del PAV de nivel básico en diferentes unidades educativas y habiendo recolectado información durante este proceso, es que se presentan los siguientes datos en relación a la problemática que aborda el PAV en apoyo voluntario a la DGFC.

Marco teórico

Noviazgo y/o enamoramiento

Para mayor comprensión, tomamos literalmente el concepto de noviazgo como “una vinculación que se establece entre dos personas que se sienten atraídas mutuamente; representa una oportunidad para conocerse, una etapa de experimentación y de búsqueda, con actividades, gustos y pensamientos en común, y es un preámbulo para una relación duradera”. Por un lado, mientras de manera muy concreta, podemos definir también lo que se entiende por enamoramiento: “Es un estado de ánimo, puede ser un desencadenante de la experiencia amorosa hacia otra persona. Científicamente se dice que es un proceso bioquímico que inicia en la corteza cerebral, pasa a las neuronas y de allí al sistema endocrino, dando lugar a respuestas fisiológicas intensas; parece ser que sobreviene cuando se produce en el cerebro una sustancia conocida como feniletilamina”….En esta etapa el pensamiento de una persona se vuelve insistente: “no puedes dejar de pensar en él/ella”, en el “deseo de estar el mayor tiempo posible juntos”, “buscando el contacto y la mirada” (Revista, 2011).

Violencia en el enamoramiento-noviazgo

Siguiendo la definición del Ministerio de la Mujer del Perú y su análisis en la temática, se entenderá como violencia en el enamoramiento a toda “Acción u omisión que daña tanto física, psicológica y/o sexualmente, con el fin de dominar y mantener el control sobre la otra persona, utilizando diversas estrategias que van desde el ataque a la autoestima, los insultos, el chantaje, manipulación, golpes, etc.” (Ministerio de la Mujer y Poblacion Vulnerables, 2010)

De manera similar, violencia en el noviazgo se entenderá como “Cualquier acto mediante el cual una persona trata de doblegar o paralizar a su pareja. Su intención es dominar y someter ejerciendo el poder a partir del daño físico, emocional o sexual. Para ello, se pueden utilizar distintas estrategias que van desde el ataque a su autoestima, los insultos, el chantaje, la manipulación sutil o los golpes”.

Los millennials

Los millennials, “son la juventud de hoy en día”5Cita textual de un joven que se autodenomina millenial, entrevista julio 2019. se considera que ellos han nacido en plena época tecnológica, están totalmente conectados, específicamente con los aparatos móviles, buscan estar a la moda vistiendo con marcas de ropa reconocida y mostrar fidelidad a estos, son altamente exigentes al momento de realizar compras, investigan, estudian características y lo que consideran necesario. Sus características son: adictos a la tecnología, educación superior, emprendedores, ciudadanos activos. (Disponible en https://www.significados.com/millenials/).

Prácticas restaurativas

Es un paradigma que se ha ido aplicando en diferentes países en el ámbito educativo, pero también penitenciario, razón por lo cual en el ámbito educativo, por experiencias previas en el vecino país Perú, se entiende como: “…aquellas que facilitan la participación voluntaria y deliberativa de los actores involucrados en un conflicto en el ámbito escolar con la finalidad de reparar el daño a la víctima responsabilizar al autor y reinsertar a ambos en la comunidad educativa logrando una convivencia pacífica…es favorable en la convivencia escolar en su aplicación priman los valores de respeto, inclusión, tomar responsabilidad y asumirla, compromiso hacia las relaciones interpersonales, imparcialidad, colaboración, empoderamiento y expresión emocional.” (Terre des hommes, 2018)

El poder transformador

El poder transformador es un concepto propio del PAV, ha sido reconocido bajo distintos nombres por distintos individuos en distintas culturas. Muchas personas sienten que este poder transformador es el poder de Dios. Otras ven en este poder la capacidad del espíritu humano para buscar siempre el camino moral más alto.

Es un poder que está presente siempre, siempre disponible a guiar y animar a quien esté abierta/o a albergarlo y escucharlo. Este poder transformador es un poder que afirma y une, que comunica y construye. Es un poder que cambia personas violentas en pacíficas, personas cobardes en valientes, personas oprimidas en libres, y que cambia situaciones destructivas en momentos creativos, generadores de soluciones que unen, edifican y renuevan (Ceballos Bolivar, 2011).

Metodología

El presente documento es de carácter cualitativo, se basa en información secundaria en base a revisión bibliográfica, hemerográfica, información primaria de evaluaciones escritas realizadas por al menos 400 participantes entre jóvenes y señoritas de 10 colegios en La Paz, El Alto y Sorata. Se ha usado observación participante durante el tiempo de ejecución de los talleres, de febrero a julio de 2019. Siendo al menos 10 facilitadores del PAV que se han unido al equipo de la GDFC; que ha coordinado los talleres en adición a su programa de capacitación.

También se han recolectado minihistorias de las y los participantes en relación al tema, considerando que son menores de edad, se mantiene en reserva y confidencialidad sus datos. Por último se contempla también algunas experiencias de los facilitadores que han participado en el proceso, incluyendo las experiencias de quienes están escribiendo el presente artículo.

Sistematización de experiencias

1. Experiencias de los talleres

En las diferentes unidades educativas, se realizaron talleres de nivel básico del PAV que en palabras de Jorge Arauz6Es facilitador del PAV en Ecuador, la descripción de los temas es parte de su presentación del PAV. enfatiza en temas se con articulados a través del poder que transforma:

Afirmación

Desde nuestra niñez hemos oído mensajes destructivos (insultos, burlas), y hemos dicho cosas negativas a las otras personas también.

Muchos llevamos mucho dolor por dentro. A veces llevamos este dolor a flor de piel, y cualquier cosa que nos pasa parece despertarlo. Tratamos, entonces, de protegernos, como protegemos un lastimado para que nada le toque. Nos revestimos como de una coraza o armadura, para ser “fuertes”. Y, cuando algo nos toca, reaccionamos porque no queremos que nos duela. Reaccionamos defensivamente o atacamos a la persona que nos dice o hace algo que nos duele.

Practicar la afirmación propia y ajena es una primera alternativa para vivir sin violencia. Recordar nuestro valor es un primer paso para restaurar nuestra salud, nuestra integridad.

Reconocer nuestro valor e importancia puede parecer raro o incómodo al comienzo, pero las personas que lo intentan sienten que es algo muy fuerte, que cambia positivamente sus vidas.

Cuando desarrollamos esta costumbre vamos cambiando la violencia que hay dentro de nuestros corazones y ayudamos a cambiar la violencia sembrada en el corazón de las otras personas.

Comunicación

La comunicación puede lastimar y ofender, o sanar y cultivar. Los seres humanos estamos en constante comunicación, incluso cuando no decimos nada. Nos comunicamos con palabras, con gestos, símbolos y nuestras propias acciones.

Para practicar la no violencia necesitamos aprender a comunicarnos y comunicarnos bien. ¿Cuántas veces no hemos tenido peleas simplemente porque no comprendimos bien algo o porque las palabras y los gestos que usamos para expresarnos fueron hirientes?
En el PAV prestamos atención a dos aspectos particulares de la comunicación: la buena escucha (o escucha activa) y el hablar responsable.

Comunidad

La separación también es una forma de violencia. Todos la hemos sentido. Y todos, de alguna manera, la hemos ocasionado también. Construir comunidad es una alternativa a esa violencia.

Cuando un grupo de 15 o 20 personas se reúnen para participar en un taller del PAV, es muy posible que la mayor parte sean desconocidas para los demás. O que talvez se conozcan, pero que de todas maneras no confíen mucho unos en otros. Esto es frecuente en las cárceles y en los colegios, por ejemplo. Poco a poco, sin embargo, los participantes van descubriendo con sorpresa y alegría que si pueden confiar, que si pueden relacionarse, que sí pueden compartir y compartir profundamente.

Cooperación

Otra alternativa a la violencia es la cooperación. Al trabajar juntos generamos paz, somos paz. Los talleres del PAV ofrecen varias oportunidades para practicar cooperación, y para experimentar los retos que se presentan cuando tratamos de trabajar conjuntamente.

El trabajo colectivo es desafiante. Por esto, en el PAV los ejercicios de cooperación se presentan después de que se ha dado tiempo para fomentar la afirmación propia y mutua y desarrollar el tema de la comunicación.

A veces tenemos que cooperar con personas con las que estamos de acuerdo. Mas el trabajo compartido no es solo para las personas que comparten iguales intereses y puntos de vista, y a veces tendremos el reto de colaborar con quienes estamos en desacuerdo.

Resolución de problemas y conflictos

Todos estamos familiarizados con las formas violentas de tratar un conflicto. Una es rehuirlo, por ejemplo. Otra forma violenta puede ser manipular a las personas o a las partes envueltas, muchas veces usando el engaño. Otra forma es simplemente imponer algo por la fuerza. A veces, lo que se busca es mantener el statu quo (que nada cambie) o la situación. En general, algo que distingue estas formas de actuar es la falta de auténtica consideración por los intereses y necesidades de todas las partes envueltas, incluyendo nuestras propias necesidades e intereses.

2. Violencia en el enamoramiento
y experiencias de los participantes

De acuerdo con las actividades realizadas, las lluvias de ideas y espacios de compartimiento de experiencias, con base en su propia percepción de lo que para ellos es la violencia en parejas, se ha podido recoger información que nos ha permitido construir la siguiente información:

Como se puede observar en el gráfico, predomina el 11 % que la violencia es manifestada por la humillación, seguida por la infidelidad en parejas con un 10 % y la prohibición de conversar con otra persona llegando así a una forma de violencia descrita como desprecio con un 9 %.

Las situaciones más frecuentes en lo que han descrito que los han vivido:

  • Cuando ellas o ellos estaban o les han visto conversando con otras chicas o chicos
  • Cuando quieren salir con su grupo de amigas o amigos
  • Cuando les piden desbloquear su celular y revisar las llamadas, su WhatsApp, solicitan la contraseña de su Facebook
  • Cuando tienen alguna discusión o no coinciden al algo.
  • Cuando han recibido un mensaje y no han podido responder al momento o no lo han respondido

En muchos de esos casos, por ejemplo, si no han respondido un mensaje, han recibido ofensas o humillaciones, que en ocasiones ha llegado a gritos y empujones, han concluido con chupones como una señal de que la persona es pareja de él o ella, algo resaltante de estos espacios ha sido la participación de ambos sexos, los hombres haciendo conocer que también para ellos el control, los celos, humillaciones, chupones y demás son violencia, aduciendo que “Nosotros también sentimos, no por ser hombres somos de piedra,todos piensan que al ser hombres no sentimos, pero también nos duele que nos ignoren o que nos engañen, hasta de lo que nos responden al WhatsApp nos sentimos mal, igual o peor que las mujeres”7Cita textual del comentario de un participante durante la lluvia de ideas y compartimiento de experiencias sobre violencia. Colegio Boliviano Alemán, El Alto, Mayo 2019.. En este aspecto, profundizar en el uso de la tecnología como un factor o mecanismo de la violencia, resultaría muy interesante.

Manifestaciones y asimilaciones
de violencia – minihistorias recolectadas

Durante los espacios en los que se han compartido experiencias, hemos oído historias que creemos son dignas de compartir, ya que podrían ayudar a los lectores a entender algunos matices de la violencia en general y en parejas y reflexionar al respecto.
A continuación algunas mini historias relatadas:

  1. «Yo tenía mi enamorado hace tiempo atrás y él era muy celoso conmigo, no me dejaba hablar con nadie y hasta se ponía celoso, cuando hablaba con mis amigos me decía: ´seguramente debe ser tú macho´ y cada vez que me veía hablar con algún amigo siempre discutíamos y él se quería pelear no más con mi amigo y yo poco a poco me fui cansando de esa situación y le decía no confías en mí es mejor que terminemos. Pero él no quería aceptar esa situación, me decía no vamos a terminar tú eres mi enamorada y vamos a seguir juntos hasta cuando yo quiera, y yo le empezaba a tener miedo y tiempo después él se fue al cuartel y ya no supe más de él“. (Estudiante del colegio Nuevo Amanecer, marzo 2019)
  2. «Esto pasó hace un año atrás, es de mi ex-chico, yo me había enamorado de él perdidamente y, después de cuatro meses me enteré que era infiel a pesar que me decía ´eres la única´, pero había estado con varias chicas de diferentes cursos, me dolió muchísimo su infidelidad, no podía olvidarlo porque lo amaba con todo mi corazón, lloraba día y noche por él, su traición marcó mi vida ya que después de la infidelidad siento que todos los hombres son así, que solo se acercan para engañar.” (Estudiante del colegio Rafael Pabón, mayo 2019)
  3. «Mi chico ahora está en el cuartel, yo estoy en 6.º y él ha salido el año pasado, pero desde que se ha ido peleamos más cada que sale de franco, a veces se enoja cuando no le respondo rápido sus mensajes, cuando llega salimos y a veces cuando nos enojamos no podemos arreglar si es que no nos golpeamos, a veces me insulta, yo me quiero ir y él me persigue, después me agarra y yo le pego, luego él se quiere ir y yo le persico y le agarro también, así nos jaloneamos y después lloramos juntos, no sé por qué no podemos arreglar nuestros problemas sin golpearnos, cuando no nos golpeamos no hay caso de arreglar porque nadie cede ni él ni yo. A veces peleamos solo porque alguien le ha dicho que yo estaba hablando con otro o que me he portado mal, todo hacen por hacernos pelear y nosotros como tontos nos peleamos” (Estudiante del colegio Enrique Peñaranda, Sorata, marzo 2019).

Es interesante que casi todos los participantes identifican y conocen las diferentes formas de violencia, pueden vincularse de manera directa e incluso contar sus historias, pero mantienen esas relaciones en la esperanza de que algún momento la persona que muestra actitudes negativas cambiará, así como muchas mujeres que sufren violencia doméstica, llama también la atención de que ellos están conscientes que también ejercen violencia, este podría ser un factor por el cual no han terminado esas relaciones y hasta esperan contraer matrimonio, en algunos participantes, se ha oído decir que necesitan ayuda, pero lo único que les dicen es que tienen que separarse, pero ellos no quieren hacerlo, por eso han dejado de buscar ayuda.

A continuación, se puede encontrar una historia de una de nuestras facilitadoras, la cual ha sido compartida con algunos grupos y ha incentivado a los jóvenes a contar sus historias:

“La experiencia de haber vivido violencia física, psicológica y violencia sexual, a la que fui sometida desde los ocho años hasta casi los catorce años de edad; pude defenderme y me agarré a golpes con el violador para que jamás me volviera a tocar. Aún no recuerdo de dónde saqué fuerzas para defenderme, pero lo hice, ese día ese tipo supo que yo podía defenderme y que ahora le sería más difícil someterme a su voluntad, se dio cuenta que no me interesaba cuanto me golpeara para someterme, yo me defendería haciéndole difícil cometer los actos que hacia conmigo. Todos esos años juntamente con mis dos hermanos sufrimos violencia física, psicológica en mi caso también la violencia sexual.

Llegamos a esa casa debido a la muerte de mi madre a causa del cáncer uterino y mi padre nos dejó con ellos, para nosotros eran unos desconocidos, nosotros vivíamos en Beni y vinimos a ciudad de La Paz para que mi madre se curara, pero ella falleció en esta ciudad, en ese entonces tenía ocho años, mi hermano mayor tenía 10 y el menor de nosotros cuatro años. Al morir mi madre nos quedamos con esa familia que eran unos extraños para nosotros, puedo recordar que vino una señora de la institución de la Dirección del Menor (DIRME) vio que estábamos bien, entrevistó a la familia que se haría cargo de nosotros, luego se fue y jamás la vimos nuevamente, si esa institución hubiera hecho bien su trabajo haciendo seguimiento para ver el estado en que nos encontrábamos tal vez nos hubieran rescatado de esa familia”.(Extracto de un relato de historia de vida, María Mágica Facilitadora del PAV).

La escucha y sus efectos en los jóvenes y señoritas

Cuando practicamos la buena escucha en un taller del PAV, la gente dice que al sentirse escuchada se siente respetada y afirmada. Nos dice que se siente bien. Especialmente, los jóvenes y señoritas dicen que se sienten importantes. Esto es lo que queremos, si queremos alternativas a la violencia. Cuando uno escucha, uno construye, uno levanta. Todos sabemos cómo uno puede sentirse cuando no es escuchado. Talvez uno se siente pequeño, despreciado, sin importancia, herido. Esto es lo que queremos evitar si buscamos alternativas a la violencia.

Y cuando tenemos un problema, la escucha nos ayuda a comprender lo que pasa, a ver las cosas desde el punto de vista de la otra persona, a tener un diálogo. Cuando escuchamos, entendemos lo que la otra persona siente, piensa, quiere; y ayudamos a que la otra persona se sienta valorada y respetada.

Los jóvenes y señoritas después de un proceso de compartir experiencias de diferentes aspectos de la vida o con la violencia, en momentos, se encontraban abrazados, aducían que tenían problemas similares y que después de pasar tanto tiempo junto día a día, descubrieron que no es bueno juzgar a nadie, ya que recién se estaban conociendo, incluso los mismos profesores mencionaron cosas similares como por ejemplo, un docente que dijo: “Conozco a esta señorita tanto tiempo y nunca había hablado así con ella, por ejemplo no sabía siquiera que sus padres estaban separados y que ella tiene tan poco apoyo para estudiar”8Comentarios de un participante docente en el taller del colegio Enrique Peñaranda de Sorata, marzo 2019.

Algunos estudiantes, después de compartir sus historias sobre su experiencia con la violencia en parejas, mencionaron: “Nunca hablamos de estos temas, nadie nos pregunta, parece que a nadie le importamos, pero aquí hemos hablado y eso nos desahoga, aparte, de que nos enseña a pensar cómo actuar cuando algo nos acurra, a pensar antes de reaccionar y buscar apoyo, he aprendido a escuchar bien y a ponerme en el lugar de otras personas que puede que estén en mi misma situación” 9Cita textual de evaluación de una participante mujer en el colegio República Federal de Alemania, El Alto, abril de 2019

El hablar responsable

Cuando hablamos podemos usar nuestra voz, nuestras palabras, nuestros gestos para agredir. Pero también aquí tenemos una alternativa: Podemos usar nuestro lenguaje para realmente comunicarnos no para dividirnos. (Notemos que la palabra comunicación es pariente de las palabras comunidad y unidad.)
Todos quizás hemos sentido el dolor del lenguaje destructivo, especialmente, en situaciones de conflicto. Cuando hablamos de este tema en un taller del PAV, la lista se hace muy larga: “Ya me tienes cansado…, tú siempre haces lo mismo…, tú no cambias…, eres un inútil…, no sirves para nada…, cállate…, eres un bruto…, siempre lo mismo…, otra vez…, así siempre eres”.

En relación al tema abordado, muchos de los participantes se aventuraron a practicar mensajes responsables, han encontrado en ellos no solo alivio, sino respeto por sí mismos y respeto por los demás; era emocionante ver a jóvenes y señoritas hablando sobre sus necesidades com, por ejemplo, un joven: «Me siento triste, teniendo una relación conmigo me raleas y me presentas como tu amigo porque para mí eres importante eres mi novia y quisiera que me presentes como eso». Señorita: «Me siento triste porque no me había dado cuenta que eso te molesta, a veces lo hago porque tengo vergüenza que le avisen a mi mamá o alguien de mi familia, pero trataré de pensar antes de presentarte y te explicaré más mis razones para hacer o no hacer algo”10Práctica de mensajes responsables y cita textual de su mensaje en el colegio Aniceto Arce, El Alto, mayo 2019

El proceso no solo les ha permitido identificar sus emociones, sino también sus acciones y cuestionarse por qué una actitud les afecta y de qué manera para luego hacer un pedido de manera respetuosa, los mensajes fluyeron desde problemas familiares, de amistad entre amigas, amigos, especialmente, en parejas introduciéndonos a otro tema que a continuación desarrollamos como formas de comunicación millenial, el cual hasta para nosotros ha sido algo fuera de lo común.

Algunas formas de comunicación –
milenials en los talleres

Al iniciar actividades, generalmente, los jóvenes son muy tímidos para expresarse. Pero en el transcurso de las actividades realizadas, hemos notado que existe una forma de comunicación distinta entre ellos, por ejemplo:
XD: que de manera sencilla significa carita Feliz
X2: para decir a mi también o yo también
Like: para decir que les gusta, en caso contrario solo usaban el termino dedo abajo, como para decir que no les ha gustado.
Bigote: que en nuestro entender es más usado en el hampa para decir que está bien o bueno.
Durante las actividades realizamos evaluación a cada agenda, en estos espacios los XD y Like eran más usados para evaluarlo como positivo, en algunos momentos cuando alguien hacia un comentario de diversión, interesante o similar, a veces diciendo que era difícil entender a los adultos, por ejemplo, el participante decía; para mí es complicado y preguntaba si para alguien también lo era, varios decían solo X2 para decir que para ellos también. Este aspecto es digno de profundizar, pero ese no es el fin del presente. Por lo cual, este acápite es limitado solo a los aspectos más relevantes.

Conclusiones

El desarrollo de las actividades desarrolladas en los 10 colegios ha estado guiado por un enfoque restaurativo, el cual ha permitido no solo la reflexión en los jóvenes y señoritas, sino también la concienciación profunda en relación al tema abordado “Violencia en etapa de enamoramiento”.

Considerando, que en estos últimos años ante la crecida ola de incremento de los índices de violencia el enfoque prioritario en nuestra sociedad han sido las mujeres, dejando de lado a quienes de alguna manera se cree que ejercen más violencia. “La mayoría de las actividades de prevención son para mujeres, excluyendo a los hombres quiénes son los principales autores de los casos de violencia… Claudia Ojeda, Comunicadora-municipio Sacaba. (Cooperacion Suiza en Bolivia, 2016).

Este proceso, ha permitido reconocer que hace falta mayor inclusión entre varones y mujeres, procesos de escucha activa, de empatía, y sobre todo mantener la fe en los jóvenes y señoritas, también ha servido para que ellos estén conscientes de que antes de la convivencia en pareja, ya pueden aparecer algunos indicios sobre los cuales deberían mantenerse en alerta, por otro lado, que deben analizar su relación de pareja (para quienes ya las tienen), sobre cómo se sienten con la misma, analizar si en su relación se encuentran ciertos comportamientos que ellos mismos han catalogado como violentos para no caer en ellos. Ha sido un proceso enriquecedor no solo para ellos, sino también para los facilitadores quienes han compartido también sus experiencias y aprendido de ellos.

El ámbito de exploración de la violencia y nuestra experiencia en este tiempo concluye en que los jóvenes, adolescentes, tanto varones como mujeres, necesitan que hagan no solo reflexión, sino intervención con ellos no simplemente por ellos, ni para ellos, sino que los hagan sentir parte de la comunidad para que sus problemas no sean tan ajenos, sino que encuentren apoyo, comprensión y guía de quienes ya han pasado sucesos similares para no cometer los mismos errores que, posiblemente, sus padres también han cometido y así sostener relaciones sentimentales en pareja de manera saludable y responsable, desde un inicio como cimiento para la construcción de relaciones duraderas y basadas en el respeto mutuo.

Es importante considerar algunos comentarios de los participantes que han mostrado conciencia de sus actos al momento de ser víctima de la violencia como también de ejercerlo, según la guía y la experiencia relatada por los facilitadores como una forma de incentivarles a ser conscientes de que todos hemos experimentado violencia de diferentes formas. Algunos aducen que necesitan ayuda, pero cuando acudieron a alguna instancia no solo les piden denunciar, sino separarse de esa persona, ellos no quieren eso, en sus propias palabras dicen: “Necesitamos que nos escuchen así y nos orienten, que no traten de separarnos y hacernos pelear más”11Cita textual del aporte en un procesamiento del ejercicio decisiones rápidas, en el colegio Enrique Peñaranda, Sorata, Mayo 2019.. Al igual que, este participante, hemos oído aportes y comentarios que afirman que no quieren separarse, pero no encuentran apoyo para llevar su relación de una manera más saludable. Es ahí donde nosotros y todo el equipo del PAV ha contribuido, compartiendo herramientas de escucha, comunicación y resolución de conflictos entre otros, que más allá de separar a las personas, les ayudan a comunicarse mejor siendo conscientes de sus emociones y necesidades para lidiar con sus conflictos en la cotidianidad.

Bibliografía

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Magaly Quispe Yujra

Licenciada en Sociología de la Universidad Mayor de San Andrés, Diplomado en Justicia Restaurativa, es facilitadora del PAV (2006), participó de la reunión mundial del PAV en Guatemala (2011), reunión mundial del PAV en Irlanda (2014), ha introducido el programa en los recintos penitenciarios de Cochabamba y Santa Cruz (2016). Formó parte del equipo de investigación de la Dra. Alison Spedding en el estudio sobre el Sistema Penitenciario en Bolivia (2016), participó de la reunión mundial del PAV en Kathmandú Nepal (2017).


Tomás G. Vilaseca Delgado

Facilitador del PAV. Arte Marcialista, desde niño ha estado enfocado en el estudio de las artes marciales, el dominio de emociones, manejo de energía entre otros. Ha trabajado con grupos de jóvenes y adultos con problemas de consumo, actualmente es entrenador y responsable del área de defensa personal y deportes de la ONG AVP/ PAV Bolivia.


María Elena Gómez Cuaquira

Facilitadora del PAV. Trabajadora Social, ha trabajado con poblaciones indígenas del oriente Boliviano, apoya a mujeres víctimas de violencia en general, es activista en diferentes temas sociales y miembro de los Trabajadores Sociales Comunitarios de Bolivia. Actualmente es co responsable del área social de la ONG AVP/ PAV Bolivia.


Alicia Choque Aruhua

Facilitadora del PAV. Socióloga, se ha enfocado en abordar la problemática del transporte cooperativista y sindicalizado en el área urbano de La Paz. Ha sido investigadora social adjunta. Actualmente es responsable de revisión y edición de la ONG AVP/ PAV Bolivia.