Revolución educativa

Educación en tiempos de cambio

Noel Aguirre Ledezma
Publicado en Octubre 2018 en La Migraña 28
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1. Historia y contexto

El Tata Santiago Poma, aimara de Achacachi, precursor y uno de los creadores de la Escuela Ayllu de Warisata, cuenta un hecho ocurrido a fines del siglo XIX que marca la historia de la patria y de su vida: “Hace tiempo alcancé a levantar una pequeña escuela para los niños de la comunidad. Este acto, fue interpretado como un incalificable delito, y un día con otros compañeros más, fui conducido a la cárcel de la capital, atado a la cola de los caballos que montaban los soldados. Mientras tanto, impunemente, las barretas de los opresores se encargaban de consumar la obra destructora. El edificio de la escuela fue demolido. Llegado a la cárcel el fiscal me hizo flagelar… y luego dispuso mi encarcelamiento, que duró tres años… Hoy me hallo reducido a la condición de… esclavo. Esta escuela /Warisata/ objeto de nuestras preocupaciones y desvelos, es de los indios, y yo tomo posesión de ella en nombre de nuestros abuelos”1Citado por Marina Ari en el artículo “Warisata en la masacre aimara” publicado por Bolpress. https://www.bolpress.com/?Cod=2002073778 Parte de esta historia también son “los sueños y la lucha de Avelino Siñani quien dio su vida por la construcción de la educación aimara y fue perseguido sañudamente por la Bolivia criolla, fue preso y torturado, su hijo de 18 años fue maltratado hasta ser muerto y su hermano apresado por el delito terrible de fundar escuelas. Cuando Warisata fue destruida el Tata Siñani se murió de pena”.2Historia de la Escuela Indigenal de Warisata, http://warisataescuela.blogspot.com/2012/11/escuela-de-warisata.html

En gran parte de la historia republicana, “indio letrado es indio alzado” fue el pensamiento impuesto que justificó la negación del derecho a la educación, así como la explotación ejercida por las clases dominantes. Pero, como todo proceso social, también motivó la rebelión desde la educación que se expresó en las escuelas indigenales, como la Escuela Ayllu de Warisata –una de las experiencias de mayor trascendencia para Bolivia– y otras acciones de organizaciones sociales y comunitarias. En los hechos, la lucha contra la negación del derecho y la ausencia de pertinencia y calidad de la educación, para trabajadores, indígenas, originarios y campesinos, hombres y mujeres, se hizo parte de los procesos de movilización social y política por la liberación.

Esta lucha, por ejemplo, se expresó en la Revolución del 52 mediante el Código de la Educación del año 1955 que fue cuestionado por sus propósitos de “modernizar y castellanizar” a la sociedad bajo principios civilizatorios homogeneizadores. También ocurrió cuando se impuso la Ley N.º 1565 de la Reforma Educativa, una de las “hijas” del modelo neoliberal3Modelo neoliberal implantado desde 1985 por el entonces presidente Víctor Paz Estensoro que, a tiempo de indicar “Bolivia se nos muere”, promulga el Decreto Supremo 21060., que dio lugar a un largo proceso de resistencia de la llamada “ley maldita”.

A diciembre 2005, a 180 años de vida republicana de Bolivia, la educación sostenida por los gobiernos de turno resultó con grandes y estructurales problemas4Movimiento al Socialismo (MAS), “Programa de Gobierno: Educación y Culturas”, Bolivia, diciembre 2005.:

Colonialismo y colonialidad en educación

En un país en el que imperó una visión hegemónica y un modo de vida que ejerció dominio sin tener en cuenta la identidad de los pueblos indígena originario campesinos, la educación fue pensada e implementada con “cabeza ajena”, aplicó teorías educativas y pedagógicas oficiales mal copiadas o adaptadas, además que, en su concepción, redujo la educación a la escuela. Producto de ello, la calidad y fundamentalmente la pertinencia quedaron profundamente afectadas.

Educación “divorciada” de la ciencia, tecnología, producción, economía y desarrollo

En un país que concentró sus posibilidades de desarrollo en un modelo económico primario exportador, la educación se sustentó en su carácter de “satisfactor de necesidades individuales”, fue considerada una acción de asistencia social antes que un derecho y fue implementada al margen de las políticas económicas y de desarrollo.

Desigualdad en educación

Pobreza y desigualdad, producto de la acumulación irracional del capital, fueron los rasgos prevalecientes en Bolivia. En ese contexto, la educación dejó de ser un bien de carácter público, fue otra manifestación de esa desigualdad llegando a extremos de discriminación con mujeres, pobladores de áreas rurales, indígenas, personas con discapacidad, trabajadores, adultos mayores, entre otros grupos sociales.

Gestión educativa con visión homogénea, escasamente participativa y dispersa

A lo largo de la historia se ignoró que a cada cultura le corresponde una identidad, territorio, forma de organización, producción, etc. Coincidente con esta visión se desnaturalizó la concepción y práctica de la participación en educación, se desconocieron las experiencias educativas de las regiones y comunidades, así como no existía una gestión no existía un sistema educativo.

Esos son los antecedentes que preceden al proceso de la Revolución Educativa del gobierno de Evo Morales Ayma que se comenzó a preparar desde el año 2006 y se puso en práctica mediante un nuevo currículo en la integridad del Sistema Educativo Plurinacional, desde la gestión 2015. Expliquemos cuáles son los cambios substanciales y estructurales de ese proceso.

2. Los cambios estructurales
en educación

2.1. revolución educativa por voluntad y decisión soberana

Uno de los cambios estructurales se refiere a los aspectos que motivaron la transformación de la educación en el último tiempo; un análisis comparativo entre lo que pasó entre la Reforma Educativa y la Revolución Educativa explica este hecho.

La Reforma Educativa, aprobada por Ley N.o 1565 del 7 de julio de 1994, fue estructurada sobre la base de acuerdos y planteamientos teóricos asumidos en el ámbito internacional. Se inscribió en la “teoría del capital humano” priorizado por organismos internacionales –principalmente de carácter financiero– que decidieron “invertir” en educación a título de reforma educativa para generar réditos o ganancias como cualquier otro capital.

En la década de 1990, por ejemplo, el Banco Mundial se definía a sí mismo no solo como el mayor financista de la educación en los “países en desarrollo” sino como su principal asesor. Pese a tratarse de un banco, consideraba que esta función de asesoría era mucho más importante que la de prestamista. Es más, las prioridades del Banco Mundial para el sector educativo se trasladan a los distintos países a los que “apoyaba” este organismo financiero. De esa manera, la educación básica, 8 años de escolaridad, el control y prioridad de aspectos financieros y administrativos, la descentralización y la formación docente inicial se convierten en un aspecto de primera importancia de los países.5“¿Qué recomendaba el Banco Mundial para la reforma educativa en los 1990?”, Rosa María Torres en http://otra-educacion.blogspot.com/2013/10/que-recomendaba-el-banco-mundial-para.html Al final, como una moda impuesta por el financiamiento, las reformas educativas se implantaron en más de 200 países. “La cuestión de la reforma educativa en el mundo es un asunto floreciente. En la década pasada todo tipo de gobiernos, tanto de izquierda como de derecha, liberales como autoritarios, se han dedicado a reconstruir sus sistemas escolares… La reforma educativa está en el aire en todas partes…”6“Reformas educativas en el mundo”, The Economist, 1992, en https://es.scribd.com/document/100162061/REFORMAS-EDUCATIVAS-EN-EL-MUNDO-primera-parte..

En ese contexto, Bolivia desde el año 1994, por casi una década, inducida por los organismos internacionales se hace parte de la moda de las reformas educativas. El Banco Mundial y otros organismos financieros asumen el rol de asesor y hasta de supervisor con el argumento de vigilar una correcta aplicación del proyecto de financiamiento7El Ministerio de Planificación organizó el equipo de trabajo para la Reforma Educativa, ETARE, que preparó el proyecto de Reforma Educativa, lo impulsó y negoció el financiamiento.que en términos de créditos alcanzó una suma próxima a los 300 millones de dólares americanos. Las prioridades de la Reforma Educativa boliviana coinciden con las del Banco Mundial, se da prioridad al cambio de la educación primaria y a la descentralización de la gestión educativa, la formación inicial de maestros con el argumento de promover cambios es licitada y pasa a la administración de las universidades, en términos pedagógicos su principal referente es el constructivismo. La Ley 1565, promulgada el 7 de julio de 1994, fue aprobada en reuniones prácticamente reservadas entre el Gobierno y el Parlamento, ignorando aportes y acuerdos de organizaciones sociales y educativas8Recuérdese que el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada ignoró la existencia de la propuesta de “Ley Marco de la Reforma Educativa” que presentó el Consejo Nacional de Educación (CONED) en enero de 1994.. La Reforma Educativa fue parte de un conjunto de normas y disposiciones que se inscriben en el modelo neoliberal como las Leyes de la Capitalización, Descentralización y Participación Popular.

La Ley de Reforma Educativa, resistida desde un principio por organizaciones sociales, educativas y pueblos indígena originario campesinos concluyó su ciclo con la demanda social de derogarla e instituir una nueva ley educativa.

Con el Gobierno del presidente Evo Morales se da inicio al diseño de la revolución educativa. En el año 2006, se conformó la Comisión Nacional que recibió el mandato de redactar la nueva Ley Educativa Boliviana cuyos resultados fueron presentados en su versión preliminar en el II Congreso Nacional de Educación en la ciudad de Sucre, en julio del mismo año, donde participaron 33 instituciones y organizaciones representativas y vinculadas al sector educativo. El II Congreso concluyó aprobando el proyecto de Ley Avelino Siñani – Elizardo Pérez. Posteriormente, entre el 2006 y el 2010, se realizaron una innumerable cantidad de reuniones para establecer consensos con los principales actores del sector educativo. Finalmente, el 20 de diciembre de 2010, en la sede de la Confederación Nacional de Maestros de Educación Rural de Bolivia (CONMERB) se promulga la Ley de la Educación N.o 070 Avelino Siñani – Elizardo Pérez.

La Ley de la Educación N.o 070 nace por mandato de las organizaciones sociales, comunitarias y educativas, así como por la Constitución Política del Estado (CPE) promulgada en el año 2009. Es parte substancial de las políticas planteadas por el Plan Nacional de Desarrollo 2006–2012 “Bolivia digna, soberana, productiva y democrática para Vivir Bien” y de la “Revolución Cultural y Democrática”. Se diseña en el marco de una amplia participación social y comunitaria, retoma las experiencias y propuestas educativas relevantes de Bolivia y otras afines del contexto internacional9El currículo se sustenta en experiencias y propuestas como: Escuela Ayllu de Warisata, pedagogía liberadora de Paulo Freire, teorías sociocríticas y enfoque histórico – cultural de Vygotsky., es la base del Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo y es expresión de la voluntad y decisión soberana del Estado.

2.2. La concepción de la educación

En periodos previos al 2006, la concepción de educación, por un lado, fue reducida a la de escuela, se instituyeron políticas, currícula, marcos normativos, estructuras organizativas, etc., que dieron prioridad a la educación escolarizada, formal o regular con el consiguiente olvido, dependencia o menor atención de las otras formas de educación. Por otro lado, la educación reducida a la escuela tradicional se asentó en el racionalismo, en el llamado “triálogo de lo absoluto”. La verdad absoluta, las miradas únicas de la realidad y la racionalidad como única forma de conocimiento fueron las características de esta concepción de educación.

Mediante la Ley de la Educación N.o 070 y el nuevo Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo la educación con enfoque holístico se concibe como de la vida y en la vida para Vivir Bien, es decir, como “Formación integral que promueve la realización de la identidad, afectividad, espiritualidad y subjetividad de las personas y comunidades; vivir en armonía con la Madre Tierra y en comunidad entre los seres humanos” (Ley N. ° 70, art. 3, parágrafo 11).

La naturaleza holística en las dimensiones y relación de persona – comunidad – Madre Tierra / naturaleza – cosmos determina también el carácter holístico de las y los seres humanos. Nuestras culturas nos enseñan que estamos constituidos por cuatro dimensiones vivenciales: espiritual, conocimiento, política y producción que en lo educativo se denominan SER, SABER, DECIDIR y HACER. Ser, constituida principalmente por los principios, valores e identidad. Saber, todas las personas tenemos la capacidad de crear, adaptar y recrear saberes y conocimientos. Decidir, capacidad para asumir la organización, el ejercicio de la política y el poder, así como la convivencia con la comunidad. Hacer, creación y producción material e intelectual.

El modelo educativo basado en el ser, saber, decidir y hacer rompe con el racionalismo y el cognitivismo otorgado tradicionalmente a la educación y se expresa en un enfoque de formación integral. Estas dimensiones, son la base del Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo y del currículo del Sistema Educativo boliviano.

Por su parte, el Sistema Educativo se extiende hacia lo largo y ancho de la vida y “comprende la educación regular, la alternativa y especial, y la educación superior de formación profesional… y desarrolla sus procesos sobre la base de criterios de armonía y coordinación”. (CPE, II, art 77 y Ley N.o 070, II, art. 8 y 77) Este mandato concibe a la educación en su carácter democrático, inclusivo y plural, en el que conviven la educación escolarizada con la no escolarizada que es reconocida por la Constitución Política del Estado (CPE, III art. 90). Así, la educación, desde la CPE y la Ley de la Educación N.o 070, se extiende más allá de la escuela y abre oportunidades de formación para la población que en periodos anteriores los carecía, era atendida asistencialmente o requería continuar sus estudios más allá del nivel académico previo.

En términos epistemológicos, conceptuales y metodológicos se constituye en el Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo:

Educación-socio. La educación, sin ignorar la individualidad de las personas, es producto de la interacción social, es un hecho social; es democrática, plural e inclusiva porque garantiza la educación con pertinencia a la diversidad de la población. Garantiza el derecho a la educación de todas y todos, desde una concepción de educación a lo largo y ancho de la vida.

Educación-comunitaria. La educación retoma los valores, principios e identidad de los pueblos y naciones indígena originario campesinos de Bolivia como la complementariedad, reciprocidad, el territorio y la territorialidad, así como la relación individuo – comunidad.

Educación-productiva. Procesos educativos que, entre otros, desarrolla la capacidad de crear, lo tangible y lo no tangible, lo material e intelectual. Que vincula la práctica con teoría, lo técnico con lo humanístico.

El cambio de concepción de la educación es radical y genera un pensamiento propio como parte del proceso de descolonización.

2.3. Expresiones del cambio en educación

Volviendo al origen, es decir, a los grandes y estructurales problemas citados en el acápite 1 del presente documento, veamos cuales son las expresiones de los cambios concretos que ocurrieron entre el 2006 y el 2018, en la educación boliviana:

  • Bolivia cuenta con un nuevo modelo educativo con “pensamiento propio”, el mismo parte de las dimensiones vivenciales del ser humano (ser, saber, decidir y hacer) construye una Educación Sociocomunitaria Productiva, con un Sistema Educativo que comprende la educación regular, educación alternativa y especial, y educación superior desde una perspectiva democrática, inclusiva y plural.
    Las dimensiones vivenciales del ser humano y el Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo son la base de un nuevo currículo para “Desarrollar la formación integral de las personas y el fortalecimiento de la conciencia social crítica de la vida y en la vida para Vivir Bien, que vincule la teoría con la práctica productiva…” (Ley N.o 070, art. 5). Este nuevo currículo por su carácter es la base para la consecución de la calidad y pertinencia del Sistema Educativo Plurinacional.
    Producto de ello, el currículo comprende objetivos y contenidos de carácter holístico, además que la evaluación de los procesos educativos realiza una valoración del desarrollo del ser, saber, decidir y hacer.
    Otro avance en la construcción de “pensamiento educativo propio”, por lo tanto descolonizador, es el trabajo realizado en torno a las acciones del Instituto Plurinacional de Estudios de Lenguas y Culturas. En principio, es una organización que cuenta con profesionales de los propios pueblos indígena originario y campesinos a través de una instancia plurinacional y 30 Institutos de Lengua y Cultura, uno por cada nación y pueblo indígena, que dio lugar a la formulación y aplicación participativa y comunitaria de 27 currículos regionalizados en los pueblos aimara, quechua, guaraní, chiquitano, ayoreo, guarayo, mojeño, ignaciano, uru, afroboliviano, yuracaré, moropa, tacana, machineri, yaminahua, cavineño, pacahuara, chácabo, leco, esse ejja, baure, mojeño trinitario, tapiete, itonama, sirionó, canichana y cayubaba; los primeros 21 aprobados y los restantes 6 en proceso de aprobación.

 

  • La educación en Bolivia une la práctica con la teoría, establece directa relación con la ciencia, tecnología, producción, economía y desarrollo, vincula el saber y conocimiento local con los de otras culturas10Vínculo del saber y conocimiento local con el saber y conocimiento denominado “universal o científico”., así como fomenta la creación material e intelectual, además que reconoce y homologa saberes, conocimientos y experiencias en creciente vínculo con las potencialidades y vocaciones productivas de las regiones/territorios, la identidad cultural y formas de organización.
    Producto de ello, año tras año, se amplía el número de estudiantes que, como parte de la formación mediante el Bachillerato Técnico Humanístico, reciben su diploma de bachiller y título de técnico medio que no solo abre perspectivas de continuidad de estudios en el nivel superior sino oportunidades laborales o de creación de iniciativas productivas, así como la capacidad de comprender y vivenciar la relación práctica-teoría. Se incrementa el número de estudiantes que se forman a nivel de técnico básico, auxiliar, medio y superior, así como se amplía el número de municipios donde se adecuan los procesos de formación técnica en los que se vincula la certificación de competencias y la formación complementaria para potenciar las capacidades productivas de las y los productores de las regiones y los sectores estratégicos.

 

  • La desigualdad en la educación comienza a superarse de manera significativa. Los grupos sociales que, en épocas pasadas, fueron marginados, poco atendidos o ignorados en su necesidad de contar con una educación que asegure la continuidad de sus estudios tienen importantes oportunidades educativas.
    La educación boliviana, desde la implementación de la Ley de Educación Avelino Siñani – Elizardo Pérez, brinda oportunidades educativas pertinentes con la diversidad de la población. La educación para personas con discapacidad, estudiantes con talento extraordinario y dificultades en el aprendizaje. Niñas, niños y jóvenes que por su discapacidad grave o muy grave no podían asistir a las instituciones educativas, personas en contexto de encierro, jóvenes que prestan su servicio militar, trabajadoras asalariadas del hogar, niñas y niños que se encuentran internados por varios meses en los hospitales, poblaciones en zonas ribereñas, fronteras y en situación de cautiverio, productoras/es, trabajadoras/es, organizaciones sociales, comunitarias y productivas, etc., son el fiel testimonio de esta diversidad y de las políticas sociales–educativas de carácter democrático, inclusivo y plural.
    La reducción de la desigualdad en la educación también se expresa en la ampliación de las oportunidades de educación. Por ejemplo, mientras que la tasa de cobertura neta en educación regular en el año 2000 fue del 72,14 % en el 2016 ascendió al 87,55 %, grata sorpresa, con una predominancia de las mujeres estudiantes. Los mayores cambios se dieron en las tasas de escolaridad de la educación inicial que pasó del 35,73 % (año 2000) al 73,54 % (2016) y de la educación secundaria que se incrementó de 61,68 % (2000) al 84,14 % (2016). Similar comportamiento se observa en la tasa de abandono intra-anual en educación regular que de 6,50 % (2000) se reduce a 2,65 % (2017).
    En el Subsistema de Educación Alternativa y Especial también se producen cambios fundamentales. Por ejemplo, la cantidad de personas con discapacidad que son parte de los procesos educativos en el Sistema Educativo Plurinacional, en los últimos 12 años, se incrementó de 6 000 a 23 000 estudiantes (incremento que prácticamente cuadruplica la población con atención educativa). De igual manera y en el mismo tiempo, la matrícula de educación alternativa (organizaciones sociales, comunitarias y productivas, personas jóvenes y adultas) se duplicó hasta llegar a una cifra de más de 165 000 participantes, además que se incrementó de manera substancial la cantidad de personas mayores de 15 años que se forman en áreas técnicas en los niveles de técnico básico, auxiliar y medio.
    Resultados similares se pueden encontrar en las áreas de alfabetización y postalfabetización.Bolivia no solo es un Estado libre de analfabetismo sino que tiene la tasa de analfabetismo más baja de su historia: 2,4 %, producto de la alfabetización a más de 1 millón de personas, la mayoría de ellas mujeres analfabetas (70 % del total). Por otro lado, se incide de manera significativa en el incremento de la cantidad de personas mayores a 15 años que concluyeron la postalfabetización, equivalente a la educación primaria de personas jóvenes y adultas, aproximadamente 130 000 personas en el periodo 2012–2017.
    También se establecen mejores condiciones de vida personal y de trabajo para productores y trabajadores que desarrollaron saberes, conocimientos y experiencias en la vida diaria o laboral que luego de exigentes evaluaciones teóricas y prácticas, reciben mediante la Certificación de Competencias la acreditación de su nivel de experticia sobre determinada ocupación. En el periodo 2008-2017 se certificaron a 58 455 personas en 154 ocupaciones distintas.
    La reducción de la desigualdad en la educación también se expresa en medidas sociales de directo beneficio a los ingresos de las y los estudiantes de la educación fiscal y sus familias, como es el caso del Bono Juancito Pinto. En el año 2017, 2 171 503 estudiantes de 1.o a 6.o de primaria y de 1.o a 6.o de secundaria recibieron el Bono Juancito Pinto, en total, más de 434 millones de bolivianos provenientes de los excedentes generados por empresas estratégicas del Estado Plurinacional de Bolivia.

 

  • La educación boliviana también tiene cambios substanciales en su gestión. Esos cambios se asientan en el significativo incremento en las inversiones en el sector. En la gestión 2005, el presupuesto agregado del sector educación representó el 4 % del PIB, mientras que en el 2016 el gasto ejecutado alcanzó el 9 %, el segundo más alto en América Latina y El Caribe. En términos absolutos, la inversión en educación de 3 256 millones de bolivianos, del año 2005, se incrementó a casi 22 000 millones de bolivianos, en el año 2016. Los aumentos substanciales en los montos son la expresión de la voluntad política que da prioridad a la capacidad de generar excedentes que son distribuidos en políticas sociales.
    La prioridad de la educación y las inversiones en la educación también se expresan en la formación de maestras y maestras a través de la formación inicial en las Escuelas Superiores de Formación de Maestros, formación continua mediante la Unidad Especializada de Formación Continua (UNEFCO), formación complementaria a través del Programa de Formación Complementaria para maestras y maestros en ejercicio (PROFOCOM) y la formación a nivel de postgrado con la Universidad Pedagógica. Producto de ello, las y los maestros del Sistema Educativo Plurinacional participaron en 428 000 ocasiones en cursos de corta duración, 134 000 veces en cursos de formación complementaria a nivel de licenciatura y en 8 000 ocasiones en cursos de formación a nivel de diplomados y maestría. En total, en los últimos 8 años, los casi 150 000 docentes del Sistema Educativo Plurinacional participaron en 570 000 cursos de distinto nivel y temática. Estos datos, expresan además el rol protagónico otorgado a las y los maestros, principalmente de su práctica y capacidad transformadora11Un ejemplo de ello podría ser el requisito establecido por el PROFOCOM para la titulación de las y los maestros a nivel de licenciatura que consistió en la sistematización de la práctica de las y los docentes desarrollada en su aula, unidad o centro educativo y contexto., con el convencimiento de que el cambio en su formación y desempeño profesional tiene directa implicancia en la calidad educativa y en la necesidad de construir una revolución educativa desde la participación social y comunitaria. Además debemos considerar aspectos relativos a las políticas en favor de la reducción de la cantidad de maestras/os interinas/os12En la actualidad, en el Sistema Educativo Plurinacional, prácticamente, no existen maestras/os interinos., los incrementos de salarios, la cantidad de ítems de nueva creación entregados año a año.
    La inversión también tiene directa relación con la cantidad de computadoras entregadas a prácticamente la totalidad de las y los maestros y a una importante cantidad de infraestructura educativa construida y mejorada. En los últimos 12 años, el Gobierno nacional, a través del Programa Bolivia Cambia Evo Cumple y de proyectos del Ministerio de Educación, renovó la infraestructura en más del 60 % de las unidades educativas del país.
    Por otro lado, la educación de Bolivia, a través de los distintos niveles de concreción del currículo –base, regionalizado y diversificado- y otras medidas tiene una gestión educativa e institucional que toma en cuenta e interactúa con el mundo, el país, la nación o pueblo, la región, el contexto de las instituciones educativas y las comunidades desde el principio de plurinacionalidad. Junto a ello, la participación social y comunitaria se hizo práctica cotidiana y directa en el marco de la democracia participativa.
    Considerando que la educación boliviana “es unitaria e integradora del Estado Plurinacional y promueve el desarrollo armonioso entre las regiones.” (Ley 070, Bases de la Educación, art. 3) se ha restituido la gestión unitaria e integradora del Sistema Educativo Plurinacional lo que supone una gestión armonizada entre los niveles nacional, departamental, distrital y de institución educativa.

Estos aspectos son parte de las expresiones del cambio en educación. Estos son los signos que marcan el cambio de la educación. La educación de Bolivia cambia por decisión soberana y mandato de la sociedad; instituye un modelo educativo construido con “pensamiento propio” sin dejar de pensar y retomar los cambios en el contexto internacional, la ciencia y tecnología; pone en práctica un currículo para la formación integral; establece condiciones para que sea una educación a lo largo y ancho de la vida con calidad y pertinencia. Esta es la Revolución Educativa que se construye en el marco de la Revolución Cultural y Democrática.

La Revolución Educativa avanza, la lucha continúa.

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Noel Aguirre Ledezma

Educador Popular, Profesor de Educación Matemática del Nivel Secundario, Economista, Licenciado en Ciencias de la Educación y Especializado en Planificación Estratégica y Desarrollo Organizacional.

Profesor en distintas escuelas y colegios de Bolivia, Coordinador del Departamento Psicopedagógico y Subdirector del Centro de Multiservicios Educativos (CEMSE), Director del Centro Boliviano de Investigación y Acción Educativas (CEBIAE), Viceministro de Planificación y Coordinación, y Ministro de Planificación del Desarrollo y actual Viceministro de Educación Alternativa y Especial.

Fue miembro del Consejo Directivo del Consejo de Educación de Adultos de América Latina y El Caribe (CEAAL), Red Latinoamericana de Información y Documentación en Educación (REDUC), Escuelas Radiofónicas de Bolivia (ERBOL) y Foro Educativo Boliviano.