A 50 años de la primera edición

El ‘Diario del Che en Bolivia’

Froilán Gonzáles García
Publicado en mayo 2018 en La Migraña 26
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La primera edición del Diario del Che en Bolivia se publicó en La Habana el primero de julio de 1968 y casi simultáneamente por las editoriales Punto Final de Chile; François Masperó de Francia; Ruedo Ibérico de España; Feltrinelli de Italia; Trikont Verlag de la República Federal de Alemania; revista Ramparts de Estados Unidos; Editorial Siglo XXI de México y en muchos otros países.

La publicación fue un acontecimiento histórico por la importancia del documento, la forma clandestina en que llegó a Cuba, el trabajo de transcripción de la compañera Aleida March, el cuidado del historiador doctor Rolando Rodríguez, quien se encontraba al frente del Instituto Cubano del Libro y los desvelos de Fidel Castro para que saliera lo más exacta posible.

Constituyó un éxito político, porque independientemente de las motivaciones que hicieron posible la entrega clandestina a Cuba de la fotocopia del manuscrito, el hecho dio un fuerte golpe a los planes de la CIA contra la Revolución Cubana.

Después de los sucesos de La Higuera y el asesinato del Che, Estados Unidos intensificó la campaña de desinformación con el propósito de distorsionar la actividad guerrillera y calumniar a sus principales protagonistas. El plan pretendía cambiar la imagen del Che, desaparecer su influencia, desacreditar la teoría de la lucha armada como vía para hacer la revolución, crear y generar desconfianzas sobre la actividad y efectividad de sus postulados, alentar las divisiones y contradicciones dentro de la izquierda.
Entre las líneas a divulgar se encontraba que se equivocó al seleccionar el territorio de Bolivia, porque no existían condiciones para la lucha; que había actuado acosado por contradicciones con la dirección cubana; que mineros, campesinos y estudiantes fueron indiferentes; que los miembros del Partido Comunista lo traicionaron y eran responsables directos del fracaso; que Cuba no le prestó ninguna ayuda por compromisos contraídos con la Unión Soviética.

Preparaban las frases que debían atribuirle al Che para que fueran repetidas, entre ellas que “Los comunistas bolivianos eran unos cerdos y unos burgueses y la revolución acabaría con ellos.” “Los campesinos lo traicionaron, eran insensibles y actuaban como piedras.” “He fracasado.” “Todo ha terminado.” “La revolución no puede realizarse.” “La decisión de venir a Bolivia no la tomé yo, otros lo hicieron por mí.”

Como parte de esta campaña, la CIA comenzó a preparar las alteraciones, omisiones de palabras o frases y añadiduras que incluirían en el Diario del Che, para adecuarlo a estas tergiversaciones. Con estos propósitos, en la Embajada de Estados Unidos en La Paz trabajaban calígrafos expertos, cuya acción se frustró por la publicación del documento en Cuba.

En octubre de 1967, el Diario del Che y otros documentos fueron trasladados desde Vallegrande hasta La Paz bajo estricta protección. Cuando fue necesario llevarlos al Instituto Geográfico Militar para fotografiar algunas páginas, se lo hizo con todas las medidas de seguridad establecidas. Pero cuando se conoció el propósito de venderlo se produjo una carrera de ofertas y contraofertas, que se inició por 20 mil dólares y alcanzó la cifra de 400 mil. El 17 de noviembre se comunicó que las Fuerzas Armadas serían las encargadas de decidir la venta. Entre tanto, se filtró a los periodistas que la demora se debía a que los expertos calígrafos de la CIA no habían concluido el trabajo de los aspectos que se querían eliminar o incorporar al original.

El 15 de diciembre, el presidente René Barrientos solicitó una copia del Diario, trabajo que dirigió Ricardo Aneyba Torrico, Jefe del Departamento Técnico del Ministerio de Gobierno (Interior) y agente de la CIA. Lo acompañaron su ayudante Jaime Moreno Quintana y el fotógrafo Fernando Manzaneda Mallea. El ministro Antonio Arguedas le ordenó sacar dos copias. Una para el presidente y otra para él. Esa fue la que envió a La Habana a través del periodista Víctor Zannier, quien se dirigió a Santiago de Chile, la entregó a amigos solidarios para hacerlo llegar a Cuba. A esa copia le faltaban 13 páginas. Los días 4, 5, 8 y 9 de enero; 8 y 9 de febrero, 14 de marzo, 4 y 5 de abril, 10 de junio, y 4 y 5 de julio de 1967.

La actitud de Antonio Arguedas, independientemente de los móviles, y el valor del periodista Víctor Zannier hicieron posible que la copia fuera traslada y publicada en Cuba y desbaratar así el plan siniestro de la CIA.

El 28 de marzo de 1984 hubo un nuevo escándalo en Bolivia cuando se conoció que el Diario del Che había sido robado y la casa de subastas Sotheby´s, de Londres, se proponía rematarlo a un precio inicial de 350 mil dólares. El problema era complicado porque más de 20 jefes militares habían tenido acceso al mismo, entre ellos los expresidentes Hugo Banzer y David Padilla, cuando ejercieron las funciones de Jefe de Inteligencia Militar. Se informó que desde el 15 de diciembre de 1983 se conocía el robo, pero no fue reportado.
Las manifestaciones de protestas y la actitud del Gobierno obligaron a Sotheby´s a suspender la subasta y devolver el documento a Bolivia. De esa manera el pueblo boliviano y sus autoridades impidieron que cayera en manos privadas o de la CIA y publicaran una versión adulterada.

En 1987 se publicó la nueva edición ilustrada de acuerdo a nuestras investigaciones históricas, realizadas durante los años 1983 a 1987, cuando recorrimos la selva desde Ñacahuazú a La Higuera. A esa edición se incluyeron las 13 páginas que faltaban a la primera; además de notas explicativas, el significado de las palabras en quechua, aymara y guaraní, rectificación de lugares, identidad de personas que el Che menciona o se refiere a ellas en el Diario, nombres y apellidos de todos los integrantes de la guerrilla y los datos biográficos de cada uno de ellos, aportados por familiares y amigos de Bolivia, Perú, Cuba y otros países.

Se incluyeron mapas con señalizaciones de los combates y rutas seguidas por los guerrilleros, fotos inéditas del Che y de la gesta boliviana, una nota al lector referida al recorrido que realizamos desde Ñancahuazú a La Higuera, el encuentro con campesinos y otros pobladores, autoridades, periodistas y militares bolivianos que esclarecieron los hechos. Los datos aportados fueron verificados con los sobrevivientes de la guerrilla y de la red urbana. Bolivianos, cubanos, peruanos, chilenos, argentinos y de otros países fueron entrevistados.

Este trabajo de investigación y edición fue analizado con el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque; y tuvo la colaboración del general Armando López Orta. El Diario fue publicado por la Editora Política al cuidado de su director, el escritor Hugo Chinea, y la doctora Iraida Aguirrechu, quien dirigió el equipo de trabajo. La ilustración de cubierta fue del reconocido artista plástico Orlando Yanes. Una mención especial merece el Departamento de Criminalística del Ministerio del Interior de Cuba que, con la descripción de los familiares y amigos de los bolivianos y sobrevivientes de la guerrilla, pudo realizar la composición de los retratos hablados de tres guerrilleros bolivianos cuyas fotos desaparecieron durante la lucha revolucionaria.

La primera presentación se realizó en la Plaza de la Revolución en La Habana con una tirada de más de 250 mil ejemplares y la asistencia de familiares de los guerrilleros e instituciones bolivianas, peruanas y cubanas que contribuyeron en los datos que permitieron ese trabajo.

Se han realizado varias reediciones. A partir de 2000, el Comandante en Jefe Fidel Castro incluyó la dedicatoria para los graduados universitarios, que dice:

“Hoy egresas de la Universidad con un importante cúmulo de conocimientos, experiencias y valores, gracias a tu empeño y dedicación como estudiante, y que no es más que el comienzo de los profundos conocimientos que puedes y debes adquirir a lo largo de tu vida. La patria espera que a favor de su justa causa y de su aguerrido pueblo, dispongas ahora de esta sabiduría alcanzada.

Ojalá que este emotivo libro en tus manos, sirva para continuar formándote integralmente como ciudadano, inspirado siempre en el ejemplo imperecedero del Guerrillero Heroico y médico Ernesto Che Guevara.”

Aparece la firma de puño y letra de Fidel Castro Ruz.
Varios fueron los momentos trascendentes del Diario del Che en Bolivia, uno de ellos ocurrió en 2009 por disposición del presidente boliviano Evo Morales Ayma, cuando se realizó una edición facsimilar elaborada por el Ministerio de Culturas y Turismo de Bolivia, la cual incluyó nuevos documentos del Che y las evaluaciones que acostumbraba realizar a sus hombres.

En 2018, en el marco de la XXVII Feria Internacional del Libro y en evocación del 50 aniversario del asesinato del Guerrillero Heroico, la Editorial Nuevo Milenio de Ciencias Sociales, en colaboración con el Centro de Estudios Che Guevara, presentó una reimpresión de la primera edición publicada en 1968, donde fueron incluidas las trece páginas y otros documentos, así como un emotivo prefacio de su hijo Camilo Guevara March. Fue presentado en La Habana en la Casa del Alba.

Otro momento significativo ocurrió el 5 de febrero de 2018, cuando el embajador del Estado Plurinacional de Bolivia en La Habana, Juan Ramón Quintana Taborga, entregó al Centro de Estudios Martianos, un ejemplar de la edición facsimilar del Diario del Che en Bolivia. Lo recibió su directora Ana Sánchez como una entrega al pueblo de Cuba.

Este facsimilar llegó acompañado de una selección de libros pertenecientes a la colección de 200 obras de la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia (BBB), a cargo de la Vicepresidencia del hermano pueblo.
Para la entrega de la valiosa colección acompañaron al embajador Juan Ramón Quintana, los especialistas bolivianos Bianca De Marchi Moyano y Juan Espinoza del Villar, funcionarios del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Vicepresidencia. Bianca y Juan a través de audiovisuales mostraron una parte de la colección, que son las luces en el camino del progreso que alumbran al pueblo boliviano desde el inicio del gobierno de Evo Morales Ayma.

En conversación con los talentosos jóvenes conocimos del proyecto de la BBB, creado desde la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia a partir de 2014. Su conducción está a cargo del Centro de Investigaciones Sociales (CIS), que busca publicar las 200 obras más importantes del pensamiento escrito en y para Bolivia, tanto para fomentar su lectura y comprensión, como para promover una reflexión y acción social innovadora y fundamentada.

La BBB cuenta con un Comité Editorial de destacados intelectuales y un equipo de gran capacidad con la misión de difundir ampliamente cada una de las obras. Se espera que, en la celebración bicentenaria de la Independencia, en el año 2025, se logre publicar la totalidad de los títulos seleccionados.

Parte de las tareas es fomentar la lectura de estos títulos fundamentales para Bolivia, por lo que cada entrega es una fiesta: se toman las plazas principales de las ciudades del país, se invita a la ciudadanía, se proponen espectáculos de artes visuales con juegos de luces y sonido, se comparte música, puestas en escena, cortos de cine y muchas otras estrategias creativas y llamativas.

Estimulan a los asistentes que lean desde otros lenguajes artísticos. A los textos se añaden comentarios de intelectuales destacados, que proponen interpretaciones para cada una de las obras. Tratan de romper el mito de que los libros y la lectura son serios y aburridos, para estimular su uso y disfrute de la población boliviana. Al mismo tiempo, la BBB es un proyecto que busca ofrecer libros de una calidad inusual en Bolivia a precios accesibles, y si es posible gratuitos a través de su descarga digital, para la que crearon una aplicación que permita bajar los libros de códigos QR dispuestos en estaciones de transporte público y otros lugares.

La calidad de los libros, no sólo se debe al cotejo sistemático de fuentes y a la complementación de datos, rigurosa y cuidada, sino a la incorporación de estudios introductorios que dan luces y pistas sobre los textos publicados. Dentro de esa selección se encuentra el Diario del Che en Bolivia, que cuenta con un estudio del escritor e investigador boliviano Carlos Soria Galvarro, autor de varios libros sobre la gesta boliviana del Comandante Guevara.

La obra incluye las evaluaciones que el Che hizo a los combatientes, la relación de libros que anotaba en una agenda, mensajes que enviaba o recibía de Cuba, instrucciones para los cuadros destinados al trabajo urbano, y los comunicados del Ejército de Liberación Nacional de Bolivia.

El historiador Soria Galvarro menciona nuestros libros entre las fuentes, al tomar notas de la publicación de 1988, del Diario Ilustrado de la Editora Política; y menciona a la periodista cubana Elsa Blaquier, autora del libro Seguidores de un sueño, publicado por Editora Verde Olivo. Esta edición de la BBB, por sus aportes, será, como otras obras de Soria, bien recibida por los lectores, especialmente investigadores y estudiosos de la gesta boliviana del Che y sus compañeros.

Manifestamos el honor que significó para nosotros que Bolivia nos hubiera pedido hacer la presentación de estos valiosos libros en el 50 aniversario de la primera edición en Cuba y el mundo. Los felicitamos por este loable empeño en aras del rescate de la memoria histórica, el rigor y la ética de mencionar las fuentes que le antecedieron y que el acto de entrega constituyera un homenaje a José Martí, a Fidel Castro, a Evo Morales, al Che y a los heroicos pueblos de Cuba y Bolivia.

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Froilán Gonzáles García

Historiador, investigador, periodista y documentalista cubano. Doctor de la Cátedra de Ética de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona y del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas.

Es uno de los investigadores que más ha trabajado sobre la campaña del Che en Bolivia. Entre sus obras se pueden destacar: La CIA contra el Che, El Che entre nosotros, Canto inconcluso. Una vida dedicada al Che, Sin olvido. Crímenes en la higuera y El asesinato del Che en Bolivia. Revelaciones.