Neopentecostales, actores polìticos emergentes

Iglesias evangélicas y poder conservador en Latinoamérica

Javier Calderón Castillo
Publicado en abril 2019 en La Migraña 30
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La participación pública de pastores con sus iglesias evangélicas o neopentecostales en los procesos electorales, viene creciendo y haciendo sinergia en la ofensiva conservadora vivida en la región. Son parte activa –y en algunos casos principal– de facciones de derechas en sus respectivos países, participando en elecciones con candidaturas propias o pautadas, utilizando su poder simbólico y retórico para ligar las creencias de la fe a la elección de ofertas políticas, canalizan la desesperanza social de la población/feligrés (en su mayoría pobres) y su enojo con los partidos políticos, quienes no les articulan ni les dan respuestas. Permitiendo ligar el poder de convicción de la predestinación religiosa de la salvación pos existencial, al discurso político de un porvenir moralizador y biblíco como redención terrenal.

Según informes periodísticos existen más de 19 mil iglesias neopentecostales en el continente que organizan a más de cien millones de creyentes, es decir, una quinta parte de sus habitantes . Cifras que indican un desplazamiento de la Iglesia Católica, con sus distintas congregaciones, como estructuras mediadoras del poder simbólico de la fe de las y los latinoamericanos (Bourdieu, 2009, 75). La estructura de la iglesia católica, parece haber perdido el monopolio de la fe en la región, y estar dejando de ser, para buena parte de la población, el bastión de legitimación –de evasión o consulta– de las creencias y ofertas políticas .

Los neopentecostales, sin embargo, no son los primeros grupos religiosos en participar abiertamente en política, en toda Latinoamérica se organizaron, desde 1947, partidos políticos afiliados a la doctrina europea de la democracia cristiana, con muy diversas orientaciones ideológicas, según las tensiones políticas nacionales, llegando a ganar la presidencia en algunos países (Chile, República Dominicana, Colombia, Venezuela, entre otros) y teniendo ministros, senadores y diputados en todo el continente1http://www.odca.cl/conocenos/historia/, aunque en la actualidad es un proyecto en decadencia que no moviliza la fuerza política que ostentaba en el siglo XX. Fue una experiencia religiosa muy visible y partícipe en la política, que sirve como antecedente y comparación del “fenómeno” evangélico o neopentecostal, aunque con notorias diferencias.

Los rasgos distintivos de la participación política de los neopentecostales (de los pastores –con presunción de profetas– y sus iglesias), se pueden sintetizar en cuatro:

  1. Posiciones ultra-conservadoras: familia tradicional y restricciones de las libertades sociales.
  2. Abiertos defensores del neoliberalismo y la sociedad de consumo.
  3. Gran capacidad económica ligada al aporte-convicción de sus feligreses.
  4. Despliegue mediático, a partir de sus propias emisoras, canales de televisión y redes sociales.

I. Posiciones ultra-conservadoras:
familia tradicional y restricciones
de las libertades sociales.

Los pastores neopentecostales se caracterizan por su capacidad oratoria y el carisma sobre multitudes, se basan en las enseñanzas de las iglesias neopentecostales norteamericanas fundadas a comienzos del siglo XX, de las cuales toman su doctrina religiosa centrada en la difusión y estudio del evangelio, en búsqueda del “avivamiento y encuentro con el espíritu santo como experiencia vital del pentecostal”2http://www.redalyc.org/html/137/13709607/. Eso hace que los feligreses tengan una férrea identidad y una adhesión fuerte a su iglesia de base, más que a una estructura lejana, como es la del Vaticano. Critican a la iglesia católica por tener como referente al Papa –al que llaman un falso profeta– y recurren a la polémica luterana sobre la popularización masiva de la lectura y el estudio de la biblia3http://www.ieca.com.ec/libros/fundamentos-de-teologia-pentecostal.pdf. Se puede decir que su desarrollo y expansión en Latinoamérica no es casual, está ligada al desarrollo del neoliberalismo (en especial a la ausencia del Estado), a debilidades en la constitución de la sociedad organizada, como la pérdida de mediación de expectativas y búsqueda de resolución de necesidades a partir de la crisis de los sindicatos, los movimientos sociales y de los partidos políticos desde los años 90. Lo cual puede calificarse como una acción de inserción neocolonial, que se focalizó en sectores populares de trabajadoras y trabajadores excluidos (precarizados, informales, campesinos, mujeres pobres y jóvenes).

En Brasil, por ejemplo, donde reúnen a cerca de 22 millones de militantes, estas iglesias neopentecostales se han convertido en mediación de necesidades al estilo de un partido político fuerte (Duverger, 1957), que tiene una influencia decisiva sobre los destinos de la nación, al punto de ser fundamentales en el triunfo del ultraderechista Jair Bolsonaro como presidente4http://virginiabolten.com.ar/editorial/crisis-representatividad-poder-manos-evangelistas/ y https://www.elpais.com.uy/mundo/dios-todos-evangelicos-apoyan-bolsonaro-brasil.html. Antes del golpe parlamentario contra la expresidenta Dilma Rousseff, el exsenador Eduardo Cuhna, encabezó la bancada evangelista para impedir la concreción de normas a favor de derechos reproductivos de las mujeres y lideró del impeachment –juicio parlamentario– que terminó expulsando a la presidenta de su cargo, aunque había sido electa por voto popular5https://www.elobservador.com.uy/quien-es-el-evangelista-que-hizo-tambalear-rousseff-n701868.

Los pastores/profetas de estas iglesias, interpretan las escrituras bíblicas como argumentos de uso común en contra de procesos políticos progresistas, en muchos casos en forma de noticias falsas (fake news). Como caso se puede citar lo ocurrido en Colombia, donde actuaron con centralidad en contra de la ratificación del Acuerdo de Paz de la Habana, en el plebiscito de 2016, logrando desequilibrar a favor del triunfo de los sectores proclives a la guerra. Se aliaron con el senador y expresidente, Álvaro Uribe, quien desde sus años en el gobierno incluyó en su andamiaje electoral a pastores de la Iglesia del Avivamiento, Ríos de Vida, y otras iglesias6http://www.eltiempo.com/politica/partidos-politicos/iglesias-cristianas-se-organizan-para-las-elecciones-de-2018-107072. Los más de 10 millones de feligreses de 266 iglesias neopentecostales en Colombia, según registran sus líderes religiosos, fueron convocados a votar NO en contra del acuerdo de paz, porque supuestamente atentaba contra el concepto de familia, una fallida interpretación del enfoque de género incluido en el acuerdo de paz como transversal, referido a la inclusión de las mujeres en la construcción de la paz, muy alejado a cualquier otra consideración de orden moral o de estructuración de la organización familiar (cualquiera que esta sea)7http://www.semana.com/nacion/articulo/cristianos-evangelicos-inclinaron-la-balanza-con-su-no-en-el-plebiscito/498230.

La agenda política de esos grupos/partidos evangélicos en todo el continente, parece ser similar al movimiento de “Tradición, Familia y Propiedad” surgido en los años 60 en el cono sur y vinculado a acciones en favor de las dictaduras. Aunque este grupo fuera contrario al protestantismo, coinciden en su oposición conservadora a cualquier alteración del orden patriarcal de los roles de mujer y hombre, de cualquier aspecto sexual distinto a la reproducción, niegan cualquier idea liberal o progresista de la familia o las reformas para ampliar derechos y la democratización de la sociedad (Ruderer, S: 2012).

II. Abiertos defensores del neoliberalismo y la sociedad de consumo

En general la política a la que adhieren o promueven los pastores/profetas y las iglesias neopentecostales es coincidente con el neoliberalismo, como lo expresan las iglesias de esta doctrina en Brasil y Colombia (como hemos visto), quienes fomentan la “ética protestante” ligada al libre comercio, al trabajador exitoso, ahorrador, constante y abnegado, “el éxito material aparece como una prueba de elección por Dios. Si un individuo gana mejor en su vida, estará tentado a asociar ese progreso a su Iglesia, y a involucrarse aún más”8http://nuso.org/articulo/el-poder-evangelico-en-brasil/. Otros pastores optan por posiciones pragmáticas de derechas, como el actual alcalde de Río de Janeiro, Marcelo Crivella, del Partido Republicano Brasileño y pastor de la Iglesia Universal del Reino de Dios, quien apoyó, siendo senador, al Partido de los Trabajadores durante la presidencia de Luis Ignacio Lula (2003-2010); aunque develó su carácter conservador en contra de la expresidenta Dilma Rousseff, al punto de apoyar la invasión militar en las fabelas de Río de Janeiro, y al gobierno del saliente presidente Michael Temer, y desde sus posiciones neoliberales en la gestión de la Alcaldía carioca, sirvió de soporte a la candiatura de Bolsonaro9http://www.t13.cl/noticia/mundo/evangelico-gana-rio-y-temer-se-fortalece-caida-izquierda-brasil.

Existen excepciones. Algunos grupos evangelistas apoyan a gobiernos progresistas como en Nicaragua y en menor medida en el Salvador, manejando un discurso pragmático funcional al gobierno de turno, aunque con el costo político para el progresismo de cargar con la agenda antiderechos en materias de salud sexual y reproductiva. Muy parecido a lo ocurrido en el proceso de formación y desarrollo de la democracia cristiana, en los cuales, sectores de la iglesia interpretan su función social de formas distintas a la neoliberal, aunque mantengan cargas tradicionalistas en otros aspectos10https://www.el19digital.com/articulos/ver/titulo:39819-comunidad-evangelica-hay-una-gran-voluntad-de-parte-del-gobierno-y-los-resultados-lo-reflejan-las-encuestas.

Se puede decir, sin embargo, que la generalidad de las iglesias neopentecostales, como la Misión Carismática Internacional, la Iglesia Universal, El Avivamiento, Alcance Victoria, Ríos de Vida, y sus más de 19 mil versiones en todo el continente, profesan la fe del emprendedurismo en forma de actividades emocionales o de autoayuda, con la idea de que es posible prosperar si la gente se lo propone, pues profesan que la pobreza es “producto de la desidia individual”, de la pereza o de cualquier otro defecto de carácter particular. Esto es muy congruente con la cultura del neoliberalismo, aquella que se basa en un pensamiento global que sostiene la fe en que una sociedad puede fundarse en la desigualdad: “Hay un odio a la igualdad, un desprecio, como si la igualdad fuese algo infame”11http://www.theclinic.cl/2016/12/04/jacques-ranciere-la-extrema-derecha-esta-volviendo-a-ser-exitosa-, utilizando las palabras del filósofo francés Jacques Rancière para definir las características de las fuerzas conservadoras que están hoy operando en la globalización con el discurso de la desigualdad y la competencia como fundamentos.

III. Gran capacidad económica ligada al aporte-convicción de sus feligreses

Sólo en Brasil, las autoridades fiscales reportan que las iglesias neopentecostales movieron en 2015, 25 mil millones de reales (7 mil millones de dólares), una astronómica cifra que les ha permitido un crecimiento exponencial en feligreses y en número de iglesias, que son manejadas como franquisias, permitiendo instalar templos en cualquier pueblo, ciudad o país del mundo, de una forma menos vertical que en la iglesia católica. Las iglesias evangélicas o neopentecostales están expandiéndose desde Estados Unidos, Brasil, Colombia y mesoamerica hacia todos los países de latinoamérica y al continente africano12https://elcomercio.pe/economia/mundo/brasil-dinero-captan-iglesias-evangelicas-ano-385572.

En Colombia tienen reportados activos por cerca de cinco (5) mil millones de dólares (6 % del presupuesto nacional)13http://cnnespanol.cnn.com/2016/10/20/deben-pagar-impuestos-las-iglesias-asi-esta-el-panorama-en-america-latina/, los demás países no se conocen los montos que manejan los miles de pastores y sus iglesias, aunque se especula que es un “gran negocio de la fe”, una relación económica que no está regulada en la mayoría de los países de Latinoamérica, donde no pagan impuestos: ni los pastores, ni las iglesias están auditadas por entidades del Estado que certifiquen ingresos y egresos, tipo de gastos y destinación de las ganancias14http://cnnespanol.cnn.com/2016/10/20/deben-pagar-impuestos-las-iglesias-asi-esta-el-panorama-en-america-latina/. Un activo financiero que se suma, muy posiblemente, a las campañas electorales, junco con el “ejército de feligres” voluntarios como predicadores de las ideas religiosas/políticas en las campañas electorales. Son una maquinaria fuerte de campaña electoral, sin mediaciones clientelares (sus pastores/profetas mandan en la fe y la política) y “autofinanciados” con los aportes de cada trabajador o trabajadora adherida a dichas iglesias.

De acuerdo a lo reportado en Brasil y Colombia, se puede inferir que los ingresos económicos de estas iglesias/partidos en los demás países de latinoamérica son también altos, que al no ser auditados pueden destinarse a apoyar partidos políticos, o las propias candidaturas de los pastores, saltandose las restricciones de los sistemas electorales o los controles de financiamiento a las campañas. Una ventaja singular en la política latinoamericana, donde las campañas electorales son cada vez más profesionales y más costosas15http://www.lanacion.com.ar/1781894-cuanto-cuestan-las-campanas-electorales. Podríamos estar ante un escándalo de la misma magnitud, o mayor que el de Odebrecht.

IV. Despliegue mediático, a partir
de sus propias emisoras, canales
de televisión y redes sociales

Las iglesias neopentecostales no sólo cuentan con una red de militantes activos en la promoción de su ideología y su fé, son dueños de una poderosa red de emisoras de radio y canales de televisión en cada país que incluso llegan a ser transnacionales. Inversiones mediáticas justificadas por los pastores como la manera de expandir las profecías llegando al creciente número de feligreses: “ya no pueden atender a tantos de forma presencial”16http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-41144099, lo cual acrecienta el poder simbólico de sus capacidades de cooptación, de irradiar sus planteamientos de orden político con principios basados en su fé. Han construido una poderosa trama política, mediática y religiosa que conforman una singular fuerza electoral en la región, que genera una ventaja sobre las demás candidaturas, como quedó demostrado en la elección de Iván Duque en Colombia, Jair Bolsonaro en Brasil y del pastor evangelista Fabricio Alvarado que disputó el ballotage en Costa Rica en el cual estuvo a punto de ganar17https://www.celag.org/informe-pre-electoral-costa-rica/.

En Brasil, estas iglesias son dueñas de la cadena Rede Records, que aparece como propiedad del pastor Eder Mecedo, un potentado y multimillonario evangelista quien dice tener una fortuna producto de las ventas multimillonarias de de sus libros religiosos y de autoayuda, dice tener vendidas más de 10 millones de copias de 34 libros, escritos sobre distintas temáticas, ayudado por sus feligreses que están repartidos en 147 países del mundo en la Iglesia Universal del Reino de Dios18http://www.elmundo.es/papel/historias/2016/03/04/56d8227dca474107628b4626.html, la misma del actual alcalde de Río de Janeiro Marcelo Cravella. Un sistema copiado por todas las iglesias evangelicas del continente y con una capacidad de generar mensajes culturales muy fuertes, construyendo no sólo una ética pentecostal económica y moral, sino una estética ligada a la fe, la política y la predicación del evangelio.

Estos medios de comunicación neopentecostales, por su tamaño y presupuesto, se pueden considerar parte de los medios concentrados (no son comunitarios, ni independientes). De igual manera, estos medios religiosos forjaron una relación con las redes sociales, en la fabricación de campañas políticas con carácter mesiánico, y cargadas de odio. El primer presidente miembro de una iglesia neopentecostal, Jair Bolsonaro, resulta el mejor ejemplo: su campaña estuvo difundida principalmente con mensajes de whatsaap, de facebook y twitter, muy de la mano de la Red Records, desarrollada con contenidos de odio (y muchas falsas noticias) en contra de afrobrasileños, comunidades de las diversidades sexuales y las mujeres, alentando la xenofobia, la misoginia y el patriarcado, siguiendo al pie de la letra la estrategia de campaña usada en Colombia para rechazar el acuerdo de paz19https://www.celag.org/informe-postelectoral-bolsonaro-presidente-messias/.

V. Conclusiones e impactos sobre
la política latinoamericana

Estos rasgos distintivos de las iglesias neopentecostales, corresponden a una agenda de análisis para conocer a fondo la relación de estas iglesias y la política en la actualidad, todo un fenómeno que congrega multitudes en búsqueda de redención moral y la refrendación del mito de la predestinación, que está haciendo tránsito de forma creciente a la política, buscando integrar en el Estado los preceptos y verdades biblícas que se pensaban superadas por la conquista del laicismo estatal durante el siglo XX.
Estos grupos se ligan a la ofensiva neoconservadora y al momento actual de desarrollo del capital en la región, ocupando el lugar abandonado por las instituciones del Estado a partir de la doctrina de la reducción de obligaciones y derechos propuesta por el neoliberalismo. Estados chicos que no interfieran la mano invisible del mercado, dicen los políticos neoliberales, lo cual implica acabar con los derechos sociales adquiridos por la sociedad que satisfacen sus necesidades de orden material y simbólica. Sociedades que de forma paralela o simultánea al abandono de esas funciones del Estado instituyentes de derechos, perdió la poca estabilidad de la organización social en partidos o movimientos políticos de representación de expectativas y necesidades de una parte de la sociedad. En esos plieges, las iglesias neopentecostales y las ONG, se han convertido en las canalizadoras y mediadoras de las demandas de expectativas y necesidades sociales.

Con su doctrina del emprendedurismo, promueven la resolución individual y competitiva de las necesidades, reafirman los sentidos comunes del neoliberalismo que exaltan la desigualdad como formula de ascenso social, tal y como lo plantea el filosofo francés, Jacques Rancière, como parte de su explicación para comprender la ofensiva neoconservadora en el mundo. Una doctrina que se relaciona con una doctrina antiderechos y de imposición de la moral puritana de la iglesia neopentecostal a toda la sociedad.

En esas condiciones, los neopentecostales se han hecho notar en la región, se convirtieron en actores políticos emergentes, con una fuerza de cohesión sobre sus feligreses/votantes, que le permite a los pastores/profétas mantener cautiva una votación ferrea por devenir de ideas centradas en la fé. Han logrado irrumpir en el escenario político con capacidad para desequilibrar elecciones, lo cual les ha convertido en formaciones electorales apetecidas por los partidos políticos participes de la ofensiva neoconservadora en toda la región, aunque no coincidan a plenitud con sus postulados religiosos, como se puede ver a continuación en el mapeo de los partidos políticos neopentecostales, sus alianzas y el porcentaje de adhesión de feligreses:

Bibliografía

  • Bourdieu, Pierre (2009). La eficacia simbólica de la religión y política. Editorial Biblos. Buenos Aires.

  • Díaz Domínguez, Alejandro (2013). Iglesia, evación e involucramiento político en América Latina. Revista Política y Gobierno, vol.20, no.1, México.
  • Durkeim, Emile, (1911). Comunicación al Congreso de Filosofía de Bolonia sobre “Juicios de hecho y juicios de valor” (también «Juicios de realidad y juicios de valor”), capítulo 4 de Sociología y filosofía, originalmente en Revista de metafísica y moral.
  • Durkeim, Emile, (1912). Las Conclusiones de las formas elementales de la vida religiosa. En la edición de Fondo de Cultura Económica aparece un anexo con una Introducción al debate sobre “El problema religioso y la dualidad de la naturaleza humana”. Versión digital.
  • Durkeim, Emile, (1913 o 1914) El dualismo de la naturaleza humana. Versión digital.
  • Marx, Karl (1965 (1844). La Sagrada Familia. Editorial Prometeo. Buenos Aires,
  • Nocera, Pablo (2009). Los usos del concepto de efervescencia y la dinámica de las representaciones colectivas en la sociología durkheimiana. Revista Española de Investigaciones Sociológicas-REIS, No. 127, págs. 93-117.
  • Ruderer, Stephan (2012). Cruzada contra el comunismo. Tradición, Familia y Propiedad (TFP) en Chile y Argentina. Revista Sociedad y Religion No38, Vol XXII (2012) pp. 79-108
  • Weber, Max (1993). Ética Protestante y Cultura del Capitalismo. Fondo de Cultura Económica. México.

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Javier Calderón Castillo

Licenciado en Sociología y Magister en Sociología Política de la Universidad Nacional de Colombia, candidato a doctor en Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires en Argentina, docente e investigador de problemas geopolíticos latinoamericanos, del pensamiento crítico colombiano, de los movimientos populares y los partidos políticos. Escribe para el Centro Latinoamericano de Geopolítica-CELAG y hace parte del Grupo de Pensamiento Crítico Colombiano, del Instituto de Estudios de América Latina y el Caribe-IEALC de la Universidad de Buenos Aires.

Publicaciones

Editor y compilador del dossier sobre el proceso de paz editado por el IEALC de la Universidad de Buenos Aires, coautor del libro: La década ganada en América Latina, una mirada analítica a las luchas populares, editado por la Universidad del País vasco; coautor del libro Presente y Futuro de Colombia en tiempos de esperanzas; y en el libro El derecho de Vivir. Autor de artículos de análisis de la realidad latinoamericana para el Centro Latinoamericano de Geopolítica, y para otras revistas de análisis social y político


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