Apuntes sobre la identidad de la sociedad del conocimiento

Kanata y el proyecto civilizatorio alternativo

Reynaldo Cuadros Anaya
Publicado en agosto 2018 en La Migraña 27
Rounded image

La calidad de vida1“En toda sociedad parece haber un periodo en el cual el crecimiento económico, convencionalmente entendido, genera un mejoramiento de la calidad de vida. Ello solo hasta un punto umbral, cruzado el cual el crecimiento económico genera un deterioro en la calidad de vida… En la naturaleza, todo sistema vivo crece hasta un cierto punto en el que detiene su crecimiento, pero no detiene su desarrollo. El desarrollo puede seguir infinito, pero el crecimiento no”. Manfred Max Neef de una sociedad depende fundamentalmente de la calidad humana de sus componentes, de su aprovechamiento del tiempo en la búsqueda espiritual de la felicidad2“Más importante que el factor economía es la lucha por la felicidad … No soy pobre, soy sobrio, liviano de equipaje, vivo con lo justo para que las cosas no me roben la libertad”. Pepe Mujica. con base en el conocimiento en armonía con la naturaleza y el desarrollo de los sentimientos más nobles que los seres vivientes son capaces de desarrollar. Una cultura de gente limpia, sobria, compasiva y sabia, organizada de manera holística.

Dado que el conocimiento no conoce fronteras, no tiene sentido repetir los logros de la humanidad (reinventar la pólvora), por lo que es sustancial identificar las ventajas comparativas de Bolivia, y generar los espacios de serendipia con base en su identidad única y producir soluciones válidas inicialmente para su territorio, pero que responden a los desafíos de un planeta diezmado, y por tanto, deben ser soluciones también universales.

Heredad e identidad

La gran heredad de Bolivia proviene fundamentalmente del Tiwanaku y su continuación en el Machu Picchu, grandes centros de conocimiento sustancial que le dieron un sitial destacado en la historia del mundo, y sus valles fértiles, indómitas montañas y abundantes ríos y lagos, que marcan un territorio bendecido con abundante y variada biodiversidad, cubierta por un bello paisaje. Se han divulgado internacionalmente los tres ‘no’ de la cultura ancestral andina: no seas ladrón, no seas mentiroso, no seas flojo (ama sua, ama llulla, ama quella). No obstante, son poco divulgados los tres ‘sí’ de la cultura ancestral: acción, conocimiento y devoción. La acción realizada con base en el conocimiento y el conocimiento inspirado por la devoción. Este triple mandato enunciado en positivo es compartido por las culturas milenarias y en sánscrito se conocen como karma, jñana y bhakti.

Debido a la degradación cultural y socioeconómica contemporánea y la resultante destrucción de los ecosistemas, por el consumismo y el desperdicio se ha manifestado una crisis global general, ante la cual la humanidad en su conjunto requiere respuestas. La orientación progresiva es llegar a lo biofísico, pasando por lo social, lo económico hasta lo espiritual. El desafío real de Bolivia no es una imitación al fracasado industrialismo que ha depredado el planeta, es la solución planetaria que de hecho le da el lugar de la expectativa del mundo entero: Identificar una solución a nivel civilizatorio, una solución etiquetada como el Vivir Bien, que ha de requerir desde lo más fino de su concepción espiritual e intelectual, hasta los aspectos prácticos de una ciencia y tecnología apropiadas, al servicio de la Madre Tierra y del nuevo hombre solidario con todos los seres vivientes e inteligentemente armonizado con la naturaleza: el ser humano inteligente, con un estilo de vida sustentable y con plenitud espiritual: poscapitalista, posconsumista, posfanático y posdepredador.

Principios3¿Cuáles son los factores que destruyen al ser humano? Gandhi respondió así: La política sin principios, el placer sin compromiso, la riqueza sin trabajo, la sabiduría sin carácter, los negocios sin moral, la ciencia sin humanidad y la oración sin caridad.

Nuestra concepción de lo científico persigue los fines opuestos al sistema mundo materialista (capitalista). Mientras los llamados científicos, tecnólogos e innovadores y hasta políticos en el mundo están estudiando cómo esquilmarte el último centavo, nosotros vamos a estudiar cómo puedes ahorrar tu energía y ocuparla en la cultura profunda. Mientras estudian cómo incrementar el consumo, evitaremos nosotros el desperdicio. Mientras exterminan los bosques, buscaremos regenerarlos. Si ellos estudian petroquímica para producir plástico, nosotros estudiaremos como convertir el plástico en petróleo, petroquímica reversa. Ellos quieren extraer minerales, nosotros reciclarlos. Ya se ha extraído suficiente material de las entrañas de la tierra como para estar utilizando y reutilizando este material por los próximos 200 años. Quieren desarrollar la inteligencia artificial, nosotros la natural. Quieren generar dependencia tecnológica, nosotros emancipación tecnológica.

Vivir bien como respuesta
a la crisis global

En el tiempo reciente, Bolivia ha desafiado al mundo por su destructivo materialismo, desmedido extractivismo y derroche, manifiesto en prácticas de imperialismo, colonialismo y explotación tanto de los seres humanos como de la Madre Tierra. Como resultado, ha planteado la recuperación de los saberes milenarios y el respeto a la Madre Tierra, para Vivir Bien como respuesta a la crisis global.
No solamente ha forjado este ideal como paradigma de su nueva constitución política, sino que ha consolidado en todos los foros e instrumentos internacionales la reivindicación indígena y los derechos de la Madre Tierra, incluso por encima de los derechos humanos reconocidos mundialmente, ubicándose en el foco de atención de la intelligentsia planetaria, que espera esas respuestas.

Este no es un ideal partidario. De hecho, es la única posibilidad de unir a los ciudadanos, es una exigencia legítima a los gobernantes y debiera ser por tanto la agenda tanto de oficialistas como de opositores, más aun, de todos los ciudadanos por encima de su afiliación política o de credo. Mejor dicho es el derrotero de Bolivia y su único destino posible, porque de hecho, es también la manera indiscutible para la supervivencia humana y planetaria.

Principios generales

Bolivia no puede dar puntada sin hilo. Requiere demostrar un aprovechamiento inteligente de los recursos materiales, del talento, la energía y tiempo humanos, para permitir a su población una oportunidad de una vida sencilla y un pensamiento elevado, junto a una regeneración de sus sistemas de vida, de su paisaje y fundamentalmente de la calidad de sus habitantes, para servir de ejemplo al mundo recorriendo sendero del noble, el Qhapac Ñan de su glorioso pasado, al tiempo que dialoga con el conocimiento contemporáneo más avanzado y pertinente.

Se requiere convocar a las mentes más lúcidas y virtuosas de Bolivia y el mundo a resolver los problemas más cruciales. Este no es, de ninguna manera, un esfuerzo por simplemente (re)producir parques científicos o tecnológicos, si bien debe estar articulado con los centros más avanzados del mundo. No tiene por propósito dedicarse a estudios banales o a producción cosmética o mercantilista.

Su gran desafío es dar calidad a todos los sistemas de vida, más allá de las vanidades mundanas. A tiempo de recuperar el paisaje y los ecosistemas, debe proveer de alimento nutritivo y orgánico a sus habitantes, brindándoles un hábitat y una economía sustentable, un trabajo provechoso, digno y sobre todo, una cultura destacada, con perspectivas de autorrealización. Una tecnología social de convivencia pacífica, previniendo conflictos y una justicia reparadora y conciliadora.

Productividad basada
en ventajas comparativas

La ciencia de los estilos de vida saludables y productivos, rescatando los saberes de los kallawayas, las hierbas medicinales, los superalimentos andinos como la quinua, la cañahua, el amaranto, etc., así como las terapias naturales milenarias, el ayurveda, el yoga, conocimientos de chamanes, amautas, sensei, druidas y brahmanes, deben ser validados y revalorizados mediante una clasificación científica de ingredientes, métodos y procedimientos.

Una economía disruptiva y no lineal, apoyada en lo inagotable del paisaje combinada con la agroforestería y permacultura, en contraposición al consumismo depredador. Una ciencia de los materiales, que utiliza los materiales ya extraídos en abundancia de la tierra, buscando reutilizarlos, aprovechando las propiedades extraordinarias del bambú, el grafeno, o el litio. Una petroquímica reversa para reconvertir los miles de millones de toneladas de plástico que asfixian el planeta en petróleo.

La optimización del uso de la energía, la generación de redes inteligentes de energía, el aprovechamiento de la energía limpia, siendo adicionalmente uno de los países de mayor radiación solar. Las máquinas sencillas de movimiento perpetuo, los alambiques y catalizadores naturales y optimizados, etc.

La purificación del agua, la limpieza de los acuíferos, la planificación y el diseño de los ecopueblos y ciudades inteligentes y sustentables, que reducen la necesidad de desplazamientos optimizando las rutas peatonales y ciclísticas y el uso de transporte masivo eléctrico, la integración de ferrovías, con hidrovías, aerovías y caminos.

Integrando inteligencia
y sustentabilidad

Es imprescindible dar a la sociedad del conocimiento, no solamente orientación, incorporando los valores más nobles, sino vientos favorables resolviendo los dilemas más cruciales de la humanidad, dando una respuesta a la crisis civilizatoria. Generar soberanía mediante la deconstrucción de la dependencia, generando resiliencia e ingenio ante la necesidad y la adversidad. El generar equidad e inclusión requiere que los esfuerzos estén orientados a facilitar la vida de aquellos más necesitados y excluidos. Los habitantes de la periferia y del campo, siempre postergados y gracias a quienes sobreviven los entornos urbanos.

Rounded image

Reynaldo Cuadros Anaya

Doctor en Filosofía (Ph.D.) con mención en Antropología Social y Cultural por la Universidad Libre de Bruselas, Bélgica. También tiene maestría en Ciencias Ambientales y licenciatura en Ciencias Políticas, además de haber cursado estudios en ciencias puras y naturales, energía limpia. Instructor de yoga y director de estudios Védicos, culturas milenarias e indígenas. Ha sido docente de posgrado en India, el Reino Unido, Estados Unidos y el Convenio Andrés Bello.

Autor de la versión castellana del Ramayana y varios libros, ensayos y proyectos.

Actualmente es embajador por el Parlamento Mundial (WCPA), representante de Ikwashendwna y presidente de la Fundación Biósfera-dharma. Fue embajador de Bolivia y Presidente del Consejo Permanente de la OEA.