Oscuros destinos

La ayuda externa de Estados Unidos en Bolivia

Loreta Tellería Escóbar
Publicado en julio 2019 en La Migraña 31
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El año 2016 se caracterizó por ser el escenario temporal de varios acontecimientos memorables y no tan memorables. Si bien la firma de los acuerdos de paz, entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC, tras 52 años de conflicto, miles de muertos y desaparecidos y millones de desplazados, significó un avance sustancial para lograr la paz en la región; hechos como el triunfo de Donald Trump, como presidente de Estados Unidos, la destitución de Dilma Rousseff, tras un golpe parlamentario, y la muerte del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, hicieron del 2016 un año desafortunado.

En el caso boliviano el 2016 significó la consolidación de un nuevo tipo de estrategia intervencionista, político-mediática-externa. El 21 de febrero, se llevó a cabo el Referendo Constitucional Aprobatorio con el fin de consultar a la población sobre la modificación del artículo 168 de la Constitución, y de este modo habilitar la reelección presidencial y vicepresidencial. Esto suponía que el presidente, Evo Morales, y el vicepresidente, Álvaro García Linera, podrían postularse nuevamente a las elecciones generales del 2019.

Tras una amplia campaña mediática en contra de la modificación constitucional, que se parapetó en favor del principio democrático neoliberal de la “alternancia en el poder”, y en la construcción de una conspiración prosaica, los resultados del referendo fueron los siguientes: el No, ganó con el 51,3 % y el Sí, obtuvo un 48,7 %.

¿Cómo se obtuvo este resultado después de que Bolivia, durante la presidencia de Evo Morales, tuvo avances económicos y sociales nunca antes vistos en la historia? ¿Por qué el 51 % de la población se dejó influenciar más por la campaña mediática que por los resultados económicos y sociales de diez años de Gobierno?

Quizás la misma pregunta pueda hacerse en Brasil o Argentina. En ambos casos, así como en Bolivia, las denuncias de corrupción fueron traducidas en una campaña sin tregua, donde no solo los grandes medios de comunicación realizaron un papel protagónico, sino también las redes sociales, en las cuales no existen normas ni códigos de comportamiento.

El principal tema de la campaña opositora se ubicó en el caso denominado “Zapata”. La existencia de un presunto hijo del presidente junto con la acusación de tráfico de influencias relacionado con la empresa china CAMC y una expareja del mandatario, fue el detonante de la derrota oficialista. Tras el referendo, ninguno de los dos hechos fue comprobado, pero al parecer, era lo de menos. Lo importante ya había sucedido, Evo Morales por el momento dejaría de convertirse en el principal candidato a la Presidencia el año 2019.

¿Quién o quiénes estuvieron detrás de esta campaña?

La falta de partidos políticos de oposición con fortaleza política junto con el declive del movimiento cívico-prefectural, entonces significativo, y la inexistencia de un movimiento social articulado que no sea virtual, sino corpóreo. Hace pensar en un actor que estuvo presente en todos los hechos de desestabilización política del actual Gobierno y de todos aquellos que se caracterizaron por encarar políticas de carácter nacionalistas y antiimperiales: el Gobierno de Estados Unidos.

Por ejemplo, en el caso del golpe cívico prefectural del año 2008, dos son los hechos que comprueban las acciones desestabilizadoras: los cables de Wikileaks y el financiamiento del Gobierno de Estados Unidos a dicho proceso. Los cables, nos presentan un detalle pormenorizado del proceso injerencista de la Embajada de Estados Unidos en Bolivia, donde no solo líderes opositores articulaban con el embajador Philip Goldberg planes golpistas, sino también, miembros de las Fuerzas Armadas, servidores de la Cancillería, empresarios, medios de comunicación, etc. Al respecto, el libro BoliviaLeaks nos ofrece un detalle minucioso de los acontecimientos sucedidos entre los años 2006 y 2008.1Quintana Taborga, Juan Ramón (Coord.). BoliviaLeaks. La injerencia política de Estados Unidos contra el proceso de cambio (2006-2010). En: https://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana/buscar_libro_detalle.php?id_libro=1128&campo=titulo&texto (7/11/2018)

Respecto a la ayuda económica se pudo ver que una parte considerable del financiamiento de Estados Unidos al país iba destinado a sectores opositores. Solo el año 2008, durante el golpe cívico prefectural, USAID tuvo un financiamiento de 68 millones de dólares2Hasta el año 2012 este presupuesto disminuyó a 22 millones de dólares. https://explorer.usaid.gov/cd/BOL?fiscal_year=2007&measure=Obligations&implementing_agency_id=1, destinado a varios programas, entre los cuáles se encontraba el de democracia. En este programa, temas de descentralización y sociedad civil abrían la puerta a una gran variedad de proyectos, todos ellos dirigidos a solventar los planes de desestabilización, sobre todo si se toma en cuenta que entre los receptores de recursos, figuraban fundaciones y las ONG lideradas por ex altos funcionarios de Gobiernos neoliberales.3Telleria, Loreta y Reina Gonzáles (2015). Hegemonía territorial fallida. Estrategias de control y dominación de Estados Unidos en Bolivia: 1985-2012. La Paz: CIS, p. 242

Lo sorprendente es que a pesar de la expulsión de USAID en el año 2013, los recursos de Estados Unidos a Bolivia no dejaron de llegar. De acuerdo a un artículo escrito por Tamara Lajtman y Axel Arias en septiembre de 2018, titulado “Los intereses de EE.UU. en la Bolivia del MAS4En: https://www.celag.org/intereses-eeuu-bolivia-mas/los-intereses-de-eeuu-en-la-bolivia-del-mas-05/ (4/1/2019)., desde el año 2014, la asistencia de Estados Unidos a Bolivia fue canalizada por otras agencias llegando a su punto máximo en la gestión 2015, de manera sospechosa, un año antes del referendo constitucional.

La ayuda exterior de Estados Unidos a Bolivia durante el Gobierno de Evo Morales fue disminuyendo paulatinamente5El artículo de Lajtman y Arias toma datos de las obligaciones de ayuda exterior de Estados Unidos, el presente artículo se basa en la ayuda desembolsada.. No obstante, en esta tendencia decreciente, existen dos hitos fundamentales en los que coinciden, por un lado, coyunturas políticas conflictivas para el gobierno; y por otro, incrementos de la ayuda exterior norteamericana. Estos dos momentos son los años 2008 y 2015. El primero, caracterizado por la planificación del golpe cívico prefectural, que tuvo en agosto y septiembre de dicho año, los meses de mayor tensión; y el segundo, correspondiente a una gestión previa a la realización del referendo constitucional de enero de 2016.

De acuerdo a esta información que es de carácter oficial6El esfuerzo de recopilación de datos de USAID está autorizado por la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB por sus siglas en inglés), que dirige un Comité de Política Interinstitucional sobre “Transparencia de la Ayuda” y publica el Boletín 12-01 de OMB: Guía sobre la recopilación de datos de asistencia exterior de los EE. UU. Todos los departamentos y agencias del Gobierno de Estados Unidos que financian o implementan asistencia extranjera están sujetos a los requisitos y orientación de informes de OMB. USAID colabora con la Oficina de Recursos de Asistencia Extranjera del Departamento de Estado para desarrollar la capacidad de las agencias gubernamentales de los Estados Unidos de informar datos completos y sólidos trimestralmente, para cumplir con el Boletín 12-01 de la OMB. En https://explorer.usaid.gov/about.html#tab-methodology (23/12/2018), la categoría de gobernanza durante la gestión 2008 ocupó el 32 % (USD 41 067 819) de la ayuda exterior de Estados Unidos a Bolivia. Esta aglutina un amplio espectro de objetivos, sectores y actores, todos ellos relacionados con temas políticos, sociales y económicos que van en consonancia, con el difuso concepto en el cual están incluidos. Le sigue el de Agricultura, con el 24 % (USD 31 188 425) de los recursos. En esta categoría de ayuda se incluyen los esfuerzos de lucha contra las drogas, principalmente en el área de desarrollo alternativo. El restante 44 % de la ayuda, se diversifica en categorías como asistencia de productos básicos, salud, población y costos administrativos, etc.

Del total de los 127 millones de dólares de ayuda que se dio ese año a Bolivia, USAID fue la agencia ejecutora de 86,6 millones de dólares, es decir, del 68 % del total. Seguida del Departamento de Estado con 26,2 millones de dólares, el 20,6 %. De acuerdo a la información obtenida, los proyectos de gobernanza incluían entre otras, las siguientes actividades y sus respectivas descripciones7En: https://explorer.usaid.gov/query?country_name=Bolivia&fiscal_year=2008&transaction_type_name=Obligations (25/12/2018):

  • Gobierno local y descentralización: proporcionar asistencia técnica y capacitación para fortalecer las funciones del Gobierno subnacional, incluido el desarrollo de presupuestos, la recaudación de ingresos locales, la provisión de servicios públicos locales, la planificación comunitaria, la participación y la implementación de leyes, reglamentos, políticas y programas. Desarrollar y/o fortalecer asociaciones de Gobiernos locales y/o funcionarios del Gobierno local.
  • Fortalecimiento de las instituciones democráticas: el objetivo general es fortalecer las instituciones democráticas en Bolivia, al tiempo que facilita la participación ciudadana constructiva en el proceso democrático, tanto a nivel nacional como regional del Gobierno. Para lograr esto, el programa presenta tres componentes centrales diseñados para: 1. Promover la descentralización y el desarrollo regional, y mejorar la transparencia y las capacidades de gestión de inversiones de las prefecturas departamentales. 2. Mejorar la capacidad de los ciudadanos para ejercer sus derechos y responsabilidades de manera efectiva, y de las organizaciones de la sociedad civil para monitorear el proceso político y liderar el debate pluralista. 3. Fortalecer la capacidad del Congreso Nacional para funcionar de manera efectiva y transparente de manera que promueva el debate pluralista.
  • Elecciones y procesos políticos: promover la defensa legítima de ideas y poder político a través de procesos políticos democráticos que reflejen la voluntad de la gente. Establecer o desarrollar sistemas multipartidistas competitivos a través de la mejora del marco legal y regulatorio bajo el cual operan los partidos políticos y las entidades políticas.

Las tres actividades descritas, se adscriben perfectamente a las denuncias de injerencia realizadas por el gobierno boliviano, referidas a financiar a las gobernaciones departamentales y a los comités cívicos opositores en actividades ligadas a la típica impostura del Gobierno de Estados Unidos, que bajo principios “democráticos”, alentaron un proceso de conflictividad política y desestabilización del Gobierno de Evo Morales.

Si bien, el entonces embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, fue expulsado de Bolivia junto a la DEA y USAID por financiar planes conspirativos, en septiembre de 2008 y mayo de 2013, respectivamente, la ayuda exterior desembolsada de Estados Unidos a Bolivia, se mantuvo.

Del total de ayuda de Estados Unidos a Bolivia el año 2015 (USD 58 737 805), el sector de gobernanza tuvo un financiamiento mayoritario (USD 58 044 167). Durante esta gestión, el Departamento de Estado fue la agencia ejecutora de USD 57 262 425, es decir del 97,5% de la ayuda económica, donde extrañamente USAID aparece con una ejecución de USD 370 532.

Una relación de los socios implementadores de las actividades realizadas, junto con los montos desembolsados nos muestra lo siguiente:

TABLA 1

Ayuda exterior de Estados Unidos a Bolivia, 2015
Socios implementadores y cantidad en dólares
Socios implementadores Cantidad en dólares
1 Iniciativa Antidrogas Andina: Programa País 54 836 035
2 Narcóticos Internacionales y Aplicación de la Ley (INCLE): Otros 1 482 464
3 AUPAJMAN PURIY KEREIMBA: Combatiendo la explotación del trabajo infantil a través de la educación en Bolivia 575 024
4 National Endowment for Democracy NED 225 000
5 Proyecto DELIVER8El objetivo de DELIVER es aumentar la disponibilidad de suministros de salud esenciales en los servicios públicos y privados a través de cadenas de suministro fortalecidas y entornos de apoyo para la seguridad de los productos básicos. (Entrega II) Tarea 4 176 103
6 Barómetro de las Américas 114 019
7 ASHA / Fortalecimiento de OSI’s THAT DEMO U.S Ideas y practicas9El objetivo es que las escuelas, bibliotecas y centros hospitalarios en el extranjero mejoren la demostración de ideas y prácticas coherentes con las de los EE. UU. 92 684
8 Consolidación del desarrollo local en comunidades aymaras rurales y urbanas a través del turismo 85 000
9 Agricultura / entrenamiento10El objetivo es que la Fundación de Antropólogos del Surandino (ASUR) emprenda un proyecto para aumentar las habilidades, oportunidades de empleo, ingresos, desarrollo profesional, desarrollo organizativo, autoestima y orgullo cultural de 270 jóvenes y mujeres de bajos ingresos, hombres y mujeres de 10 comunidades en los municipios de Tinquipaya y Caiza «D «en la región Potosí de Bolivia. 82 328
10 Agricultura / producción de alimentos11El objetivo es que IPHAE amplíe y consolide parcelas diversificadas en la agricultura ubicadas en áreas forestales secundarias y degradadas, apoye la cría de cerdos y la apicultura a pequeña escala y desarrolle productos procesados a partir del fruto del durazno, cacao y otras plantas nativas. Se espera que unas 500 familias de 60 comunidades en cinco municipios de los departamentos de Beni y Riberalta se beneficien de un suministro de alimentos más confiable y mejores ingresos y de la adopción de una tecnología agrícola agropecuaria sostenible para esta microrregión amazónica. 73 856
11 Agricultura / entrenamiento12El objetivo es que Arakuaanda implemente un programa educativo para 1200 jóvenes guaraníes que les permita reforzar su identidad cultural guaraní y profundizar y fortalecer la práctica de sus derechos constitucionales mediante la participación en la construcción de nuevas formas políticas de autonomía municipal indígena en Charagua y Gutiérrez en el departamento de Santa Cruz. El proyecto creará una serie de organizaciones regionales y locales para que los jóvenes hagan valer sus prioridades y se conviertan en actores más dinámicos en el nuevo orden político de los dos municipios. 67 000
12 Donación de la NED a la Fundación Construir 66 000
13 Donación de la NED a la Asociación Juventud para el Desarrollo 65 000
14 Documentación de música tradicional y bailes afro bolivianos 60 306
15 Desarrollo empresarial 60 000
16 Donación de la NED a la Asociación Nacional de la Prensa 59 974
17 Donación de la NED a la Comunidad de Estudios Sociales y Acción Pública 54 990
18 Donación de la NED a la Fundación Nueva Democracia 50 090
19 Donación de la NED a Caritas Bolivia 49 968
20 Donación de la NED a Construyendo Redes para el Desarrollo 49 540
21 Diversificando la Producción Agroecológica 46 842
22 Donación de la NED a la Fundación Observatorio de Derechos Humanos y Justicia 45 000
23 Donación de la NED a la Fundación Milenio 44 904
24 Donación de la NED a la Asociación Boliviana de Ciencia Política 44 590
25 Donación de la NED a la Oficina Jurídica para la Mujer 42 963
26 Medioambiente13La Fundación de los Amigos de la Naturaleza (FAN-Bolivia) trabajará para ampliar las actividades de ecoturismo en Pampas de Yacumo, un área municipal protegida cerca de la ciudad de Rurrenabaque en el departamento de Beni. El proyecto mejorará las oportunidades de empleo, los ingresos y las prácticas de conservación, así como el desarrollo de empresas en las que participen residentes de la comunidad. Se espera que el proyecto beneficie directamente a 200 bolivianos. 40 000
27 Donación de la NED al Centro de Estudios sobre Justicia y Participación 32 636
28 Fortalecimiento de los resultados de salud a través del sector privado (SHOPS)14El proyecto Fortalecimiento de los resultados de salud a través del sector privado (SHOPS) es la iniciativa emblemática de USAID en salud del sector privado. Trabaja para involucrar a organizaciones no gubernamentales y entidades con fines de lucro en el tratamiento de las muchas necesidades de salud de las personas en los países en desarrollo. SHOPS se centra en aumentar la disponibilidad, mejorar la calidad y ampliar la cobertura de productos y servicios de salud esenciales en planificación familiar y salud reproductiva, salud materna e infantil, VIH y SIDA y otras áreas de salud a través del sector privado. De acuerdo a la página web del sitio USAID, después de la finalización de las actividades de USAID en Bolivia en mayo de 2013, el proyecto SHOPS ya no brinda asistencia técnica en Bolivia. 32 531
29 Donación de la NED al Centro Boliviano de Estudios Multidisciplinarios 30 000
30 Agricultura / producción de alimentos15PROMETA trabajará con 1,059 familias de 50 comunidades en los municipios de Yunchara y El Puente, en el altiplano del departamento de Tarija, para mejorar la producción y comercialización de camélidos. Los pastores adquirirán las habilidades necesarias para recuperar recursos naturales, administrar praderas, producir cultivos forrajeros y proteger las fuentes de agua. 29 284
31 Sistema de Justicia 25 516
32 Medioambiente 24 993
33 Donación de la NED al Consorcio Boliviano de Juventudes – Casa de la Juventud 22 965
34 Desarrollo empresarial 20 494
35 Sistemas de salud 20/20 7 171
36 Actividad de Comunicaciones de Bolivia (BCA) 183
37 Proyecto DELIVER (Deliver II) Tarea 4 168
38 Programa de prevención del VIH / SIDA del DOD (DHAPP) – Programas del plan operativo F 27
39 Planificación familiar y salud reproductiva 77 843
Total 58 737 805

Fuente: Elaboración propia en base a datos de https://explorer.usaid.gov/query?country_name=Bolivia&fiscal_year=2015&transaction_type_name=Disbursements (28/12/2018)

A primera vista, se observa que la Fundación Nacional para el Desarrollo (NED), lidera la lista de los socios implementadores, tarea que desarrolla junto a otras ONG bolivianas, la mayoría de ellas, con militancia opositora16De acuerdo a Silvina Romano, la ayuda de USAID-NED opera como uno de los eslabones de la red de ayuda al desarrollo que sigue fuertemente afincada a través de fundaciones, medios de comunicación y ONG locales que reciben financiamiento internacional. Un ejemplo es la Fundación Nueva Democracia, creada en 2008 por Oscar Ortíz Antelo (senador por Unidad Demócrata, partido opositor), financiada por la NED. Este político estaba vinculado a la NED a través de sus relaciones con la Alternativa Democrática para las Américas y la Unión de Partidos Latinoamericanos, organismos de la derecha que, a su vez, se asocian a organizaciones dedicadas a la «formación de líderes», como la Red Atlas o la Red Liberal de América Latina (RELIAL). La Fundación de Ortíz organiza conferencias y formación de líderes en una línea contraria al proceso de cambio y abiertamente ligada a instituciones internacionales neoliberales. Otro ejemplo es la fundación Milenio, un think tank también financiado por la NED, encargado de elaborar informes anuales sobre el estado de la economía de Bolivia, que son promocionados por el CIPE (vinculado también a la NED); tiene llegada directa a la prensa hegemónica local (El Diario, Página 7, El Deber, Correo del Sur), propiciando el flujo de opinión experta a espacios de formación de opinión pública y resaltando las virtudes del neoliberalismo en contraste con lo «desacertado» del modelo implementado por el Gobierno del MAS. En: https://www.cidob.org/es/articulos/revista_cidob_d_afers_internacionals/120/ayuda_fallida_de_estados_unidos_hacia_america_latina_el_caso_de_bolivia (8/1/2019). Lo que evidencia, que el Gobierno norteamericano siguió financiando las actividades destinadas a criticar, debilitar y desestabilizar las políticas gubernamentales, acusando a la gestión de antidemocrática y dictatorial.

No obstante, más allá de la necesidad de hacer una revisión exhaustiva de este financiamiento en los últimos años, queda saber dónde fueron a parar los USD 54 836 035 que figuran dentro la Iniciativa Andina Antidrogas (conocida por sus siglas en inglés como ACI). De acuerdo a información del Departamento de Estado esta Iniciativa es:

“un programa responsable de apoyar las iniciativas antidrogas en Colombia y las naciones andinas circundantes. Las políticas de ACI están diseñadas para fortalecer la democracia, aumentar la estabilidad en la región, ayudar a restaurar las economías vacilantes de los países andinos y erradicar los cultivos de coca trabajando con los agricultores locales. El propósito del ACI es reducir el cultivo y el tráfico ilícito de drogas en Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Panamá y Brasil”17En: http://www.allgov.com/departments/department-of-state/andean-counterdrug-initiative?agencyid=7283 (10/1/2019).

Sin duda, antes de la expulsión del embajador Goldberg, de la DEA y de USAID, la Iniciativa Andina Antidrogas trabajaba conjuntamente con los Gobiernos bolivianos para lograr sus objetivos, por más ilusorios resultados que estos obtuvieran. Sin embargo, saber que 54, 8 millones de dólares fueron desembolsados en este programa para la gestión 2015, genera varios cuestionamientos.

Una exploración sobre los posibles destinos de estos recursos, nos muestra que los mismos no son registrados en otras fuentes de carácter académico y oficial. Por ejemplo, de acuerdo a Security Assistance Monitor (Monitoreo de la Asistencia en Seguridad)18Un programa del Centro sobre Políticas Internacionales, en colaboración con el Comité de Amigos sobre Legislación Nacional (Friends Committee on National Legislation), el Fondo para la Educación del Grupo de Trabajo en América Latina, el Proyecto sobre Democracia en el Medio Oriente, y la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos. Tiene una base de datos interactiva que compila todos los datos disponibles públicamente sobre programas estadounidenses de asistencia en seguridad hacia el extranjero en todo el mundo, desde el año 2000 hasta el presente. Proveniente de un amplio rango de documentos del gobierno, la base de datos brinda cifras detalladas sobre ventas de armas, asistencia militar y policial, y programas de entrenamiento de los EE.UU. En: https://www.securityassistance.org (12/12/2018), un programa que rastrea y analiza los programas estadounidenses de asistencia en seguridad y defensa en todo el mundo, la asistencia económica y de seguridad que Estados Unidos dio a Bolivia en el periodo 2015 y 2016 es inexistente.

La única asistencia que figura en el año 2015 es el entrenamiento a cinco militares bolivianos, como parte del Programa sobre Centros Regionales de Estudios de Seguridad, cuatro de ellos en el Seminario de Seguridad y Defensa en Washington y uno en el curso sobre Estrategia y política de defensa19En: http://securityassistance.org/data/country/trainee (5/1/12019).

Por su parte, en el informe de la Oficina de Responsabilidad del Gobierno de los Estados Unidos (GAO por sus siglas en inglés), sobre el trabajo antinarcóticos de Estados Unidos en el Hemisferio Occidental de octubre de 201720En: https://www.gao.gov/products/GAO-18-10 (10/1/2019), figura que en los años 2014 y 2015 en Bolivia, no hubo ninguna actividad antinarcóticos realizadas por la Oficina de Narcóticos Internacionales y Obligaciones de Asuntos de Aplicación de la Ley (INL).

Por el lado boliviano, los 54, 8 millones tampoco figuran en los informes gubernamentales. De acuerdo a un informe del Ministerio de Gobierno sobre “Lucha contra el narcotráfico”21En: http://www.mingobierno.gob.bo/documentos/rpc/f-vsc.pdf (12/1/2019), el apoyo de Estados Unidos bajo de 331 millones de bolivianos el año 2004 a 35 millones el 2012. El año 2013 ese país no asignó ni un solo dólar, presupuesto que fue solventado por el gobierno boliviano.

Si los informes oficiales del Gobierno de Bolivia afirman que a partir del año 2013 no ingresó ningún recurso económico proveniente de Estados Unidos para la lucha contra el narcotráfico, queda una gran incógnita pendiente, saber dónde fueron destinados los 54, 8 millones de dólares que el Departamento de Estado, en el marco de la Iniciativa Antidroga Andina, desembolso para Bolivia el año 2015.

Según WOLA, una organización que estudia entre otras cosas, temas de transparencia presupuestaria en materia de defensa y seguridad, existe tan poca información pública a nivel mundial sobre la ayuda externa de Estados Unidos, que nadie realmente tiene una visión completa de lo que está haciendo en relación con la asistencia en seguridad.

El Gobierno de los EE. UU. arma, equipa, entrena, construye instalaciones, comparte inteligencia y opera junto a fuerzas militares y policiales en más de 160 naciones. Eso es casi el 85 % de los países del mundo. Estos programas son ampliamente conocidos como «asistencia de seguridad».

El Congreso de los Estados Unidos está facultado constitucionalmente para llevar a cabo la supervisión, y lo hace, pero su personal pequeño y abrumado no puede hacer mucho, y muchas de las actividades del Pentágono pueden realizarse sin informar al Congreso. Los medios de comunicación desempeñan un papel esencial, pero también, necesitan ayuda, especialmente cuando los programas que se supervisarán alcanzan un nivel de complejidad que desafía la narración fácil.22En: https://www.wola.org/putting-pieces-together-global-guide-u-s-security-aid-programs/ (3/1/2019)

En el caso de Bolivia la ausencia de información sobre el destino de los recursos, hace suponer que podría ser parte de una operación encubierta de financiamiento directo para manipular la votación del referéndum constitucional. Si a esto se suma que, para el año 2016, el presupuesto bajo de 59 a 1, 7 millones de dólares y que gran parte del mismo va destinado a fundaciones opositoras al Gobierno, el propósito es manifiesto.

Antes de que Evo Morales asumiera la presidencia, el entonces embajador de Estados Unidos en Bolivia, David Greenlee, decía: “Tratar con el Gobierno del MAS requerirá una cuidadosa aplicación de premios y castigos para fomentar buenos comportamientos/buenas políticas y desalentar las malas [….] Tenemos flechas en nuestra aljaba, pero este es un tiempo para la discreción y el equilibrio, no aún para tomar decisiones difíciles” (Wikileaks, 2006). Al parecer, los castigos significaban, al puro estilo injerencista, la financiación irrestricta de un proyecto desestabilizador liderado por el gobierno de Estados Unidos y articulado por la suma de actores políticos y las ONG adversas al Gobierno.

El mecanismo no es nuevo, es lo que en la actualidad sucede en Nicaragua y viene sucediendo en Venezuela hace varios años. Es la receta aplicada a todos aquellos países de la región que se muestran contrarios a los principios intervencionistas de Estados Unidos y que representan una amenaza a su seguridad, como una panacea de hegemonía imperial sin límites.

De lo expuesto, se puede inferir tres problemáticas:

  1. La ayuda externa de Estados Unidos a Bolivia continua, a pesar de la expulsión del embajador, la DEA, USAID y del rechazo manifiesto del gobierno boliviano hacia ella por considerarla arbitraria, interesada y manipuladora. Cooperación, que en última instancia, beneficia más a élites políticas e intelectuales, que a la población en su conjunto.
  2. Esta ayuda va dirigida a cumplir los objetivos del Gobierno norteamericano en detrimento de los objetivos nacionales. Aquella cuyo destino es conocido, se dirige a financiar grupos y fundaciones opositoras al gobierno. Mientras que existe un monto de dinero, que en el caso del año 2015 es millonario, cuyo destino es desconocido y bien podría ser destinado, además, de financiar la desestabilización gubernamental, a grandes negociados de fundaciones y varias ONG tanto norteamericanas como nacionales.
  3. El Gobierno boliviano desconoce los pormenores de esta ayuda externa, lo que propicia una forma de actuación reactiva y no preventiva. Tal como sucedió en el golpe cívico-prefectural del año 2008 y en el referéndum constitucional de 2016. Y podría pasar en las elecciones nacionales de 2019.

Ante este panorama, es necesario abrir espacios de investigación, análisis y difusión, para conocer en qué consiste esta ayuda externa, sus objetivos, destinos y resultados. De lo contrario, seremos víctimas, una vez más, de la implementación exitosa de mecanismos foráneos desestabilizadores contra gobiernos democráticamente elegidos.

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Loreta Tellería Escóbar

Nacida el 21 de abril de 1977, estudio Ciencias Políticas y Economía. Tiene una Maestría en Estudios Sociales y Políticos Latinoamericanos. Especializada en la investigación de temas de seguridad y defensa, Fuerzas Armadas y Policía. En los últimos años trabajó en temas de seguridad ciudadana.


Nota: