Propuesta teórico-analítica y especificaciones técnicas:

La maquinaria andante

Christian Jiménez Kanahuaty
Publicado en Noviembre 2016 en La Migraña 19
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IntroducciónIntroducción

El conflicto de octubre si bien reveló algunas de las fisuras del sistema político y de la república no logró eliminar las exclusiones y el marginamiento social, dejando incluso demandas como la Asamblea Constituyente, la nueva Ley de Hidrocarburos y el Referéndum Vinculante sobre la política energética del país, en manos de los actores de la arena institucional. Hay por tanto, una delegación de la gestión de las demandas. En cambio, los vecinos de la ciudad de El Alto entraron después de octubre en un proceso de rearticulación y fortalecimiento.

Posterior al conflicto de octubre y una vez rearticulados los lazos sociales en la ciudad de El Alto, comienza un nuevo período de movilizaciones, uno que empieza en enero de 2005 y que tiene su final en las jornadas de mayo y junio de ese mismo año. La característica de esas movilizaciones que tienen como resultado las elecciones generales y prefecturales del 18 de diciembre del año 2006 es que se retoman los planteamientos de la agenda de octubre (Asamblea Constituyente, Referéndum del gas y nueva Ley de Hidrocarburos).

 Propuesta teórica-analítica: La maquinaria andante, especificaciones técnicas.  

Ambos conflictos: septiembre y octubre de 2003 y mayo-junio de 2005 pueden ser utilizados como momentos separados, como (micro)períodos de conflicto autoconclusivos en la medida en que ambos terminan con una sucesión constitucional retomando, en ambos casos, como programa de gobierno las demandas del movimiento alteño.

El objetivo es mostrarlos en una dimensión mayor, como parte de un periodo de movilización largo (2003-2005), que se enlaza con un periodo de movilización precedente que empieza el año 2000 y se prolonga hasta el 2003.

Las movilizaciones del año 2000 generaron un conflicto que mostró las condiciones de crisis estructural de la construcción estatal y nacional del país, y lo hemos tomado de forma referencial para explicar que las demandas que lo guiaron sirven de antecedentes que se acumulan a lo largo del tiempo y que se suman a las condiciones que emergen desde el 2002; es por eso que recibirá el nombre de  (macro)periodo de conflicto. Por tanto, a lo que ha sucedido, le hemos dado el nombre de: Maquinaria Andante. ¿Qué características tiene la Maquinaria Andante? Primero y la más evidente, es que no levita en el aire, sino que se asienta en las más de 500 juntas vecinales que van funcionando en variados niveles como, la asamblea de zona, la asamblea de distrito y finalmente la Magna Asamblea de la FEJUVE de El Alto.

Esta situación nos muestra que no se podría hablar del movimiento alteño en general, sino que hacen falta las diferenciaciones por zonas. En un primer momento representando a sus distritos (de ahí la necesidad de los estandartes particulares), para luego en un segundo momento, la última semana (caso de octubre de 2003) o los últimos días (caso de mayo y junio de 2005) tomar pancartas y lienzos donde se lee la demanda y los estandartes de la FEJUVE y que solo hacen mención y referencia a la ciudad de El Alto. Cada una de las zonas se convierte en piezas y engranajes de una gran máquina que funciona en la medida en que todas las piezas se articulan ya sea de forma directa (como el caso de Villa Ingenio, Río Seco, Senkata o la zona Los Andes, entre otras) o sólo indirecta (como el caso de Ciudad Satélite) o de manera nula (como el caso de la zona de Nuevos Horizontes I y II).

Se construye el sentido de la Ciudad de El Alto, como una multitud de vecinos que se comunican por algo común, muy anterior a las movilizaciones y también precedente a las etapas de conflicto. Ese algo común son las relaciones de gestión solidaria que facilita la  autoconstrucción del entorno y las redes de solidaridad complementaria que se manifiestan en las jornadas de conflicto. Pero todas estas acciones están como hemos visto guiadas por una serie de dimensiones a la hora de construir la demanda. Las demandas de orden reivindicativo dirigidas al espacio local y las demandas de orden estratégico que van dirigidas hacia el espacio nacional.

Estas etapas anteriores al conflicto son las que tienen que ver con la forma de autoconstrucción de la ciudad, es decir, con las redes vecinales que se originan para construir “por mano propia” la ciudad. Son redes que se basan en la solidaridad y en los lazos familiares en el capítulo primero las habíamos denominado como redes de gestión solidaria, ya que ratificaba el trabajo comunitario como base del crecimiento y logro de las necesidades básicas en la ciudad de El Alto.

Lo común en la ciudad de El Alto, por tanto, es la necesidad. Es la búsqueda de satisfacción de las necesidades primordiales, es el trabajo comunitario los fines de semana, las relaciones de parentesco sólidas y ampliadas permanentemente y fundamentalmente, una continua búsqueda de mejores días; éstos son (algunos de) los rasgos comunes en El Alto.
Sin embargo, nos falta saber ¿Qué le da su condición de Maquina Andante?, es decir, ¿Por qué decimos que es una Maquinaria Andante? Entendemos y decimos que es una maquinaria andante porque presenta o mejor dicho; cumple cuatro condiciones.

1) Condición de la Eficiencia: Se logra cuando se logra paralizar las vías de acceso a la ciudad de La Paz y marchar una, dos y hasta tres veces por día a la Plaza San Francisco para posteriormente, ingresar a la Plaza Murillo. Se logra, entonces, cuando los objetivos de la ocupación del espacio-territorio, se cumplen y se sienta precedente continuo de la presencia de los movilizados en los escenarios-arenas institucionales.

2) Condición de Desplazamiento: Se cumple al entender que el horizonte de la acción colectiva se ha ensanchado, por tanto, dentro de ese horizonte se puede exigir (ya no solo pedir) al gobierno el cumplimiento de las demandas generadas. Se logra esto cuando existe el desplazamiento desde el plano local hacia el plano nacional, al introducir demandas de orden nacional, y posesionarlas dentro de la agenda nacional, para luego, ser convertidas (las demandas) en programas de gobierno, como la convocatoria a referéndum vinculante sobre la política energética del país, la promulgación de una nueva Ley de Hidrocarburos o finalmente, la convocatoria a una Asamblea Constituyente. Es por ésta razón que es importante situar que tipo de demanda es la que se está enarbolando; si es una de tipo reivindicativo o una más bien de tipo estratégico, de esa forma se sabrá quién es el adversario del movimiento y hacia quién va dirigida la movilización.

3) Condición de Repetición: Se genera cuando el movimiento es capaz de repetirse a pesar del tiempo transcurrido. Es la manifestación de la rearticulación social que se activa cuando las demandas expuestas anteriormente no son satisfechas. También demuestra que las redes no se rompen ni desasen en el tiempo, sino que continúan vigentes esperando el momento de volver a la acción. Una acción colectiva que sin embargo, esta mediada por la memoria; como en el caso de la movilización de mayo y junio de 2005, donde el recuerdo de los muertos de octubre de 2003 influye en los vecinos de El Alto a la hora de participar en la movilización, se convierte la memoria, por tanto, en un freno para lograr mayor cantidad de adhesiones al movimiento social.

4) Condición de lugar: Tiene que ver con el lugar donde se sitúa la movilización, donde funciona la maquinaria andante, es decir, el lugar donde tiene movimiento. En este caso, en la movilización, hemos trabajado las áreas del movimiento de la maquinaria, principalmente hemos trabajado en la ciudad de El Alto que es donde se han construido y realizado las actividades de deliberación y defensa tanto en octubre de 2003 como en las jornadas de mayo-junio de 2005.

5) Condición de Tiempo: Es una condición general, que tiene que ver con el tiempo que dura la movilización. Se entiende que ninguna movilización por más organizada que este puede permanecer en el tiempo de forma invariable, tiene por tanto momentos en que su movimiento es más intenso y frecuente y  otros en que es más espaciado y tranquilo, para concluir en un momento que son de rearticulación social del tejido, desgastado durante el tiempo que ha durado la movilización.

6) Condición de Visibilización: Está relacionada con los períodos de crisis acentuándose más en estos. Hace referencia a la cualidad que tiene la movilización de hacer evidentes los problemas, las contradicciones y las fallas estructurales y coyunturales de las políticas públicas, aquellos conflictos de legitimidad y representatividad tanto del sistema político como del gobierno central, de algunos ministerios o de todo el andamiaje institucional que compone un gobierno departamental (Prefectura) de todo o de algunas reparticiones del gobierno municipal (Municipal), es decir, que por medio de esta condición el conflicto revela lo que se intenta ocultar con los discursos políticos.

7) Condición de Movimiento:  se cumple cuando el movimiento, en este caso, la maquinaria andante tiene varias velocidades:

I. La primera velocidad es una suerte de neutro, que se expresa en los asentamientos y en las ocupaciones del espacio público (donde se delibera y se resuelven nuevas medidas o acciones futuras).

II. La segunda velocidad se manifiesta a través de las marchas que se despliegan por diferentes puntos de la ciudad de El Alto, aquellas que se encargaban del control y la vigilancia, por ejemplo aquellas que fijan su atención en los centros de abasto; pero también se trata de las marchas (caminatas) hacia la ciudad de La Paz, dirigiéndose a puntos específicos, como la Plaza San Francisco o La Plaza Murillo, en octubre de 2003 o como en el caso de mayo y junio del año 2005 cuando los marchistas (caminantes) cubren varias plazas y zonas de la ciudad de La Paz.

III. La tercera velocidad tiene que ver con la intensidad de la movilización y tiene que ver íntimamente con el enfrentamiento y la muerte de algunos de los vecinos miembros de la movilización. Desde nuestra perspectiva el factor externo, se convierte en un acelerador, que inicia ésta tercera dinámica es la violencia física, la represión militar y policial que se ejerce de parte de los miembros de las Fuerzas Armadas.

Cuando la maquinaria andante funciona en su tercera velocidad se la puede dejar de ver y percibir como una estructura, es decir, como una máquina y se visualiza quiénes la componen. Por lo tanto, por medio de la muerte de los vecinos nos damos cuenta que el movimiento y por ende, la maquinaria andante está compuesta de personas (vecinos), de seres humanos. Lo cual nos conduce a ver-pensar-oír que hay un corazón que late dentro de la maquinaria que está involucrado directamente con su encendido, con su apagado, en suma: con su funcionamiento.

El retro-visor

Ahora nos toca hablar sobre el retro-visor, una de las piezas fundamentales de la maquinaria andante. Es el retro-visor el que permite ver el pasado, de ahí la palabra: retro que es el recuerdo permanente del pasado, la reactivación continúa de la memoria que como sabemos en el caso de El Alto tiene que ver con aquellas luchas tanto aymaras como aquellos flujos migratorios que tienen un práctica sindical y cultural de cuna obrera. Pero también el retro-visor es útil para avizorar el futuro, de ahí la palabra: visor, porque nos permite ver hacia delante, visualizar las acciones colectivas necesarias para lograr el cumplimiento de las demandas insatisfechas, y fundamentalmente trata de proyectar un nuevo orden de realidad, es decir, Estatal.

De hecho siguiendo un poco las nociones elaboradas por Rivera (1984), podríamos decir que esta memoria trae dos niveles, el primero es el que despliega en un memoria larga que tiene que ver con la colonia, con la conquista y resulta en términos de imposición de una cultura sobre otra limitando y restringiendo los conocimientos y prácticas de la cultura dominada. Reconoce una larga lucha por la autodeterminación encarnada en los pueblos indígenas y en el movimiento campesino, por tanto desde el lado  indígena se establece que la situación colonial de Bolivia es la causa de las exclusiones, marginalizaciones e invisibilizaciones políticas, socioculturales y económicas.

En cambio el otro nivel es más bien una memoria corta que tiene que ver con los sindicatos y las milicias campesinas instauradas en el país tras la revolución de 1952, las cuales generaron una sistemática organización tanto minera como campesina alrededor del sindicato, que tuvo al mismo tiempo su referente mayor en el Estado del 52, un Estado que cumplía y asistía las necesidades básicas del pueblo, como la eliminación del pongueaje y la validación del voto universal, la reforma agraria y la nacionalización de las minas; pero se constituía como un Estado que intervenía y regulaba la economía, un Estado en suma, asistencialista, pero que tenía su limitación en la concepción cultural que tenía sobre el país.

Ampliando un poco estas memorias, podríamos plantear la existencia de una Memoria Reciente que tiene que ver con la crisis del estado del 52 precisamente, y su desmoronamiento, en el recorte de la asistencia social, en las limitaciones del Estado en sus funciones reguladoras, fundamentalmente la que hace referencia al mercado y su relación con la democracia y a partir de ésta con el ciudadano, porque a partir del 29 de agosto de 1985 fecha en que se firma el Decreto Supremo 21060 la economía empieza a tener su propio y autónomo terreno de autorregulación.

Pensamos que estás tres memorias se presentan en el retro-visor durante los períodos de conflicto y que permanecen instalados en él para guiar también en las movilizaciones y sus demandas, con lo cual se va variando desde un cambio en el sistema político hacia un cambio de sistema político.
Particularmente nos llama la atención la interpelación al Estado y a la República que se convierten en respuesta cuando se hace la petición de una Ley Especial de Convocatoria para la Asamblea Constituyente. Con lo cual la Asamblea Constituyente es la visualización del escenario clave que puede dar cabida a un nuevo ordenamiento jurídico normativo, económico y sociopolítico que traerá como consecuencia nuevas reglas de juego que visiblemente podrían dar una nueva fisonomía al Estado boliviano.

Finalmente, una última parte de la maquinaria andante es la muerte  pero cabe decir que esta es un aditamento variable, que se relaciona con la tercera velocidad de la maquinaria, que se activa con el acelerador externo producido por la represión de las Fuerzas Armadas. En octubre de 2003, la muerte fue el factor detonante y determinante de la movilización. Pero, cuando en cambio la muerte aparece no como hecho, pero sí como recuerdo y posibilidad, como ocurrió en las jornadas de mayo y junio, los vecinos  al principio se muestran reacios a salir a las marchas e incluso realizan los bloqueos de forma flexible.

La ambivalencia de la muerte: acelerador y freno 

La muerte entonces en ambivalente por un lado es acelerador de la movilización y por el otro lado como en las jornadas de mayo y junio es al principio un freno. El freno es la imposibilidad de los vecinos de salir a las marchas y bloqueos por el miedo y el trauma vivido en octubre de 2003, lo que no quieren es que se vuelva a repetir algo tan dramático y es por eso que se hace una evaluación del adversario, que tiene que ver con las percepciones sociales que se tiene del sujeto contra el cual se enfrentan. De esa forma resuelven que en términos políticos y humanos Carlos Mesa es diferente a Gonzalo Sánchez de

Lozada. Al ver distinto al adversario pueden reemprenderse mecanismos de movilización que hasta ese momento habían estado funcionando solo a media máquina.
Entonces, cuando la muerte aparece significaría una progresión de las velocidades de la maquinaria andante, que la llevaría hasta su punto último de mayor confrontación con el adversario. Como puede notarse la maquinaria andante puede pasar de la segunda velocidad a la primera y nuevamente generar una dinámica de movimiento con lo cual se pasaría  de la primera velocidad a la segunda, mostrándonos de ésta manera claramente su secuencia de funcionamiento. Es decir, que se puede marchar y luego sólo bloquear las calles y avenidas, luego volver con más intensidad y frecuencia a marchas hacia el centro de la ciudad de La Paz y es en esos escenarios donde se muestran de forma más clara sus condiciones de funcionamiento.

Octubre de 2003 y las jornadas de mayo y junio de 2005: velocidades de la maquinaria andante y períodos de funcionamiento

Primera velocidad

La primera velocidad se manifiesta en una suerte de neutralidad, que toma cuerpo en el acto del asentamiento de los vecinos, es decir, del bloqueo de las vías de acceso a la ciudad de El Alto desde las zonas de El Kenko o en toda el área donde se ubica la planta de distribución de combustible de Senkata.
Éste asentamiento constituye el primer escenario de encuentro de los vecinos en el período de la movilización. Y es en el que se manifiestan los puntos de deliberación política sobre el rumbo de la movilización, al mismo tiempo sobre la demanda que se genera y los límites del movimiento como tal también son cuestionados desde este escenario. Hemos denominado a ésta dinámica de discusión como un proceso de politización deliberante que indica el grado de conocimiento de la situación por parte de los vecinos, además da cuenta de cuán involucrados y adheridos están a la movilización. Pero la deliberación significa un tratamiento de las demandas con sus respuestas, la idea es la participación en los espacios públicos, como las calles y avenidas, que son los lugares privilegiados de la participación social, sin necesidad de representaciones. Que resultan en propuestas de cambio social y abriendo un horizonte mayor para dicho cambio que puede ser incluso aprovechado por fuerzas distintas como los contramovimientos.

Esta politización deliberante hace fluir la información en los niveles que hemos descrito, de la asamblea zonal a la asamblea distrital y de ésta a la magna asamblea general de la FEJUVE para luego cubrir la cadena en sentido contrario.

Además en ésta velocidad las redes de gestión solidaria se transforman en redes solidarias de complementariedad que funcionan del siguiente modo, durante los bloqueos, existen vecinos que se encargan de la preparación de alimentos, en especial son las mujeres; ellas distribuyeron el almuerzo y en algunos casos también la cena en las esquinas de las calles, al centro de las plazas, durante las jornadas de octubre de 2003 y en mayo-junio de 2005.

El alimento fue preparado en ollas comunes donde cada vecino aportó lo que tenía en su casa, en especial durante los últimos días de ambos conflictos debido a que  los bloqueos impedían el paso de alimentos provenientes de otros departamentos, constituyéndose de ésta forma, la falta de alimentos en uno de los obstáculos a la hora de sostener la movilización.

Durante los bloqueos se generan jornadas de vigilia, ésta acción vecinal, cabe decir que funcionó en octubre de 2003, pero que ha funcionado de forma relativa durante las jornadas de mayo-junio de 2005, tan solo se tienen  registros de que los últimos dos días se registraron vigilias en determinadas zonas, no en toda la ciudad de El Alto.

En octubre se construyó un sistema de alerta vecinal durante las vigilias. El sistema funcionaba en dos partes. La primera parte distribuía los horarios del día, durante el día las mujeres se quedaban a bloquear los puntos señalados, especialmente los más cercanos a sus domicilios, se preparaba la comida como hemos dicho y ésta era entregada a los maridos, hijos y otros vecinos, cuando volvían de haber realizado una de las marchas programadas por la FEJUVE.

La segunda parte empezaba pasado el atardecer y entrando al anochecer, las mujeres eran relevadas por los hombres, quienes se quedaban hasta la madrugada del siguiente día haciendo fogatas y esperando noticias y comunicándose con otros dirigentes por medio de celulares o teléfonos fijos, el relevo no solo era de hombres a mujeres sino en muchos de los casos, eran los jóvenes los que se quedaban en vez de las personas mayores o enfermas.

Éstas eran las acciones vecinales realizadas en esta primera velocidad tanto en octubre de 2003 como en las jornadas de mayo y junio de 2005 en la ciudad de El Alto.

Segunda velocidad

Ésta segunda velocidad ha funcionado en ambas movilizaciones y ha tenido variaciones tanto a nivel zonal dentro de la ciudad de El Alto, como en la adhesión vecinal a la hora de emprender las marchas de bajada hacia la ciudad de La Paz, especialmente en las jornadas de mayo-junio de 2005.

En octubre de 2003, han existido distritos que han delegado representantes para asistir a ayudar a otros distritos donde se necesitaban personas primero para asistir a los bloqueos y después para realizar las marchas al interior de la ciudad y revisar cómo se desarrollaban las cosas. Al marchar de zona en zona se conocía que había sucedido la noche anterior, si es que habían existido enfrentamientos con los militares, si los heridos habían sido socorridos o dónde se los había llevado, luego esa información fluía hacia la FEJUVE para una evaluación del conflicto. En cambio, en las movilizaciones de  mayo-junio de 2005 las marchas eran más hacia la sede de la FEJUVE para asistir a las asambleas y deliberar sobre el futuro de la movilización, pero hacia el final del conflicto se trataba también de presionar con las marchas una decisión sobre la nacionalización de los hidrocarburos y la convocatoria inmediata para la realización de una Asamblea Constituyente.

Las marchas en octubre de 2003 debido a la violencia y a la represión usada por las Fuerzas Armadas y los policías solo tienen opción de llegar hasta tres puntos como máximo, la Plaza San Francisco, la Plaza Murillo y una porción reducida de vecinos alteños más campesinos provenientes de las áreas rurales de los departamentos de La Paz, Potosí y Oruro llegan hasta la Plaza del Estudiante. Mientras que en las jornadas de mayo y junio, el 31 de mayo se toma la ciudad de La Paz. Se asigna a cada distrito una zona a ser tomada, la capacidad de los distritos en mayo y junio ya había aumentado y también los vecinos comenzaron a adherirse al movimiento desde este día. Así la ciudad estaba sitiada por fuera impidiendo el acceso y la salida por las vías interdepatmantales, pero también estaba tomada por dentro, en mayor medida que en octubre de 2003, esto debido a que las Fuerzas Armadas y la policía no tenían ninguna orden para ir contra de las movilizaciones.

Durante las marchas se generaron un sistema de alianzas importantes que logran generar la eficiencia y la eficacia propia de ésta maquinaria andante. Las alianzas funcionaban todas alrededor de la FEJUVE, uno de los aliados naturales de la FEJUVE era la COR de El Alto y el siguiente siempre fue la UPEA.
Ambas instituciones no sólo ampliaban la convocatoria para participar en la movilización, sino que también los ejecutivos de la COR y de la UPEA se ponían a los costados en las movilizaciones generando de ésta forma un cinturón o cordón de seguridad para los dirigentes mujeres y hombres de la FEJUVE, especialmente cuidaban a las mujeres, a pesar de que las mujeres dirigentas de El Alto iban siempre en la vanguardia, encabezando la movilización.

La memoria aparece en las marchas por medio de la misma organización. Cómo y por qué lugares o puntos  se realizará el descenso hasta la hoyada y hacia los puntos fijados tienen que ver con la memoria que portan las primeras generaciones de migrantes pobladores de la ciudad de El Alto, ellos imprimen su conocimiento y experiencia a la movilización. Son ellos los que por ejemplo, proponen que se hagan explotar cachorros de dinamita mientras se bajan por las laderas, para dar cuenta de su presencia y de su inminente ingreso a la ciudad, también que al bajar hacia la ciudad de La Paz se haga la caminata marcando el paso, es decir que se baja a la ciudad marchando. Éstas prácticas son propias de la lógica minera.

En cambio la lógica campesina indígena baja hacia la hoyada en desorden, se desbanda a sí misma y entra a la ciudad como un sopapo o como una ola hasta el lugar fijado, mientras bajan gritan consignas y hacen sonar sus instrumentos de lucha, como los pututus.

Tercera velocidad 

La muerte se convierte en octubre de 2003 en un acelerador de la movilización, en éste caso logra un escalamiento de las demandas, se pasa de la demanda de no exportación del gas a la del referéndum vinculante para terminar con la demanda de nacionalización de los hidrocarburos, que es retomada desde el comienzo de las movilizaciones en mayo y junio de 2005.

Se presenta un escalonamiento en las demandas: ANTES del conflicto las demandas son: Convocatoria a Referéndum Vinculante, sobre la Política Energética. La rrevisión de la Ley de Hidrocarburos y la Convocatoria a una Asamblea Constituyente. DURANTE el conflicto se propone la industrialización del gas, promulgación de Ley especial de convocatoria a una Asamblea Constituyente y la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada además de un Referéndum Vinculante para determinar la política energética del País. DESPUÉS se plantea como primer punto la Nacionalización de los Hidrocarburos, la promulgación de la Ley especial de convocatoria a una Asamblea Constituyente, el necesario juicio de responsabilidades a Sánchez de Lozada y a su gabinete ministerial y como último punto se pide que se llame a Referéndum Vinculante para determinar la política energética del país.

La muerte de los vecinos de El Alto, de Warisata, Sorata y Ventilla genera también mayor adhesión voluntaria en los vecinos y la multiplicación de puntos de bloqueo en los caminos para impedir el paso hacia el interior de la ciudad, produce también mayores medidas de seguridad al interior de El Alto, como el cavado de zanjas, vigilias, hogueras, derribo de pasarelas, etc.

La siguiente gráfica muestra las características de la maquinaria andante retomando lo expuesto hasta aquí.

1. Primera Velocidad
2. Segunda Velocidad
3. Tercera Velocidad
4. Retro-Visor
5. Circuito de Comunicación y Toma de decisiones
6. Muerte y Miedo

La muerte tiene su efecto para la siguiente movilización, es así como en las movilizaciones de mayo-junio de 2005 al principio no gozaban de mucha adhesión de parte de los vecinos. Además había la evaluación de que con la movilización no se lograban realmente cambios y que no había valido la pena haber realizado marchas ni bloqueos el año 2003.

Sin embargo, cuando al final del mes de mayo se conocía las intenciones de Carlos Mesa de renunciar irrevocablemente se ve la necesidad de impedir que tanto Hormando Vaca Diez, como Mario Cossio puedan tener opción a ser presidentes, se pide una sucesión constitucional, e indirectamente también se pide elecciones generales adelantadas. Sin embargo, en el horizonte del movimiento alteño no se pierde de vista las demandas insatisfechas arrastradas desde octubre del año 2003,  que tuvieron su punto muerto al no ser aprobada una Ley de Hidrocarburos que satisfaga las expectativas de los vecinos, y la postergación de la Asamblea Constituyente que ya intuyen que puede estar en peligro por la previa realización de un Referéndum Vinculante sobre Autonomías Departamentales que fue propuesto en el  mes de enero de 2005 por el departamento Santa Cruz, en especial, por el Comité Cívico Pro Santa Cruz.

Es esta idea la que va cobrando fuerza a los largo de los días hasta el 9 de junio, fecha en que se realiza la sucesión constitucional en la ciudad de Sucre. Por tanto, la gráfica anterior podría ser modificada, poniendo como un nuevo elemento a la muerte. Y quedaría de la siguiente forma:

1. Primera Velocidad
2. Segunda Velocidad
3. Tercera Velocidad
4. Retro-Visor
5. Circuito de Comunicación y Toma de decisiones
6.– Muerte y Miedo

Se podría decir que la parte fundamental de la maquinaria andante es el Retro-Visor desde el cuál se evalúan las acciones y se pasa a cada una de las velocidades según corresponda el caso, pero en realidad la figura fundamental es el circuito de comunicación y toma de decisiones, debido a que desde él se van diagramando las acciones colectivas que requiere realizar el movimiento alteño para lograr sus objetivos y poner sus demandas en la arena institucional nacional.

La muerte aparece en esta segunda figura como una limitación, es decir, como un muro que pone límites a la acción, porque temen los vecinos que se repita algo semejante, como en el caso de las jornadas de mayo y junio de 2005, pero procesada la información disponible da una salida y deja que la maquinaria andante siga con la dinámica de las velocidades.

Períodos de conflicto y cambio social

Se intenta enlazar los períodos del conflicto en el país analizados en esta investigación con los que han ocurridos en los años 2000, 2001 y 2002 para dar cuenta de la posibilidad de cambio social y por tanto también del consiguiente cambio en el sistema en una fase y en la siguiente fase ver más bien el cambio de sistema.

La grafica tiene la labor de explicar el carácter de los períodos de conflicto en Bolivia, aquellos que desde el año 2000 han develado una serie de crisis en el estado, en el sistema político y en el sistema de partidos. La investigación presente apuntala el lugar que ocupan los conflictos de octubre de 2003 y las movilizaciones de mayo-junio de 2005, para dar cuenta de un período de movilizaciones guiados por temáticas distintas a las que comenzaron en el año 2000.

De ésta forma podemos observar que existe un macro período de conflicto que encuadra a los últimos seis años de conflicto en el país. Se evidencia que desde el año 2000 hasta octubre de 2003 ha sido gravitante la reemergencia del movimiento indígena campesino en el país; fundamentalmente el encabezado por la CSUTCB liderizado entonces, por Felipe Quispe, El Mallku; las demandas giraban en torno al reconocimiento a la visualización de lo indígena en el país, al mismo tiempo que sobre la base de la identidad étnica aymara se construye y se funda el 12 de noviembre un partido político, el MIP que tuvo la labor de competir en las elecciones del año 2002 con el fin de tomar el poder. A todo este período lo hemos denominado como período de movilización indígena por el poder. Dado que su estrategia si bien es el bloqueo de caminos interdepartamentales, su planteamiento radica en reconocer la convivencia de dos bolivias en el territorio de este país, que tiene que ver con su referente cultural y dominador, que es la conquista.

El siguiente período lo componen las movilizaciones de octubre de 2003. A esta nueva espiral de conflicto la hemos denominado Movilización por el gas y la autodeterminación porque su punto central ha sido la recuperación e industrialización del gas y a través de recurso energético: el gas, se hace extensivo a todos los recursos naturales, es decir, que el nuevo planteamiento es el de la nacionalización de todos los recursos naturales.

La noción de autodeterminación la entendemos como el resultado directo de la acumulación política, social y cultural que han generado indirectamemte los conflictos y las movilizaciones sociales. Para poder autodeterminarse se debe poseer recursos naturales propios porque tanto tierra como territorio son de propiedad del Estado, y desde la lógica andina estos dos elementos, tierra y territorio son indisolubles. Este proceso esta si no llegando a su fin, tocando su punto más alto, con las últimas elecciones de diciembre de 2005, en las cuales el líder campesino cocalero Evo Morales ha resultado victorioso, obteniendo más de un 54% de los votos. Pero esa es otra historia que recién se está tejiendo.

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Christian Jiménez Kanahuaty

(Cochabamba, Bolivia-1982). Es politólogo y tiene la maestría en sociología por FLACSO, Ecuador. Tiene publicadas las siguientes investigaciones: Movilización indígena por el poder (Ed. Autodeterminación, 2012, Bolivia); La maquinaria andante (Ed. Abya-yala, 2015, Ecuador). El libro de ensayos: Ensayos de memoria (Ed. Autodeterminación, 2014, Bolivia). Invierno, su primera novela se publicó en 2010, luego en 2011, se publicó la segunda novela llamada Te odio. Tiene dos libros de cuentos: El Mareo (2008) y No quedan tardes de verano (2015). Es parte de las antologías de poesía Tea Party I (Cinosargo, Chile) y Letrasértica. Traductores del silencio (México, 2013), Y de la antología de cuentos Una espuma de música que flota (Jaguar ediciones, Ecuador, 2015). Colabora permanentemente con suplementos literarios de Ecuador, Bolivia, Chile, España y Argentina.


Nota: