Sobre las biografías del Moro al español

Marx: el acceso a la sustancia

Alejandro Fernando González Jiménez
Publicado en agosto 2018 en La Migraña 27
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Si intentamos seguir y extender lo propuesto por el marxista latinoamericano Bolívar Echeverría podríamos afirmar que desde su posición existen por lo menos dos vías o modos de acceder al discurso crítico de Marx. Dos modos de acceso que muy a menudo se encuentran divergentes, otras veces contrapuestos y en algunos casos complementarios. El primero de ellos sería a través de la propia “actividad (revolucionaria) y el discurso de Marx”, los cuales son una sustancia, la sustancia Marx (Echeverría, 2017: 21). El segundo acceso sería el de las distintas formas, que recaen sobre esa misma sustancia, dando paso a una gran variedad de modos de actualizar aquella (ibidem).

Así, Echeverría ponía los elementos para destruir la representación, muy difundida, de la existencia de algo así como “el marxismo” (con mayúscula y en singular), en tanto que un conjunto sistemático, monolítico, omniabarcante de teorías “infaliblemente revolucionarias”, dando paso a la idea, sin caer en ninguna clase de vulgar relativismo, más vigorosa y critica de una pluralidad de formas sobre la sustancia Marx, es decir, de una pluralidad de “marxismos” (en plural y con minúscula), de discursos que −por diversas razones, tanto teóricas como políticas y con muy diversas suertes− invocan el discurso anticapitalista de Karl Marx.

Por lo tanto, se puede acceder al discurso crítico de Marx desde la gran diversidad de marxismos (libertarios, trotskistas, comunistas, consejistas, situacionista, estalinistas, maoístas, frankfurtianos, latinoamericanos, guevaristas, “occidentales”, etc.), con todas las implicaciones −alcances, límites y contradicciones inmanentes− que cada una de esas formas conlleva.

O bien, intentar acceder directamente por la vía de la sustancia Marx; la cual está compuesta, en efecto, por la obra escrita que nos legó, es decir, el gran conjunto de manuscritos, cartas, borradores, libros, artículos, inéditos, etc., que hoy por hoy se siguen publicando bajo el gran proyecto editorial de la MEGA21Obras completas de Marx y Engels 2, por sus siglas en alemán: Marx-Engels-Gesamtausgabe-2 (MEGA2) y que son la sustancia material, objetiva, de la sustancia Marx. Sin embargo, tampoco debe olvidarse que esta misma tiene una dimensión subjetiva, la cual consiste en la actividad revolucionaria, política, pero sobre todo vivencial, es decir, biográfica, de Karl Heinrich Marx, alias el Moro2Desde un punto de vista biográfico nos enteramos que Karl Marx, así como su círculo más inmediato e íntimo, gustaba de usar sobrenombres de manera ingeniosa y afectuosa, así, por ejemplo, debido a sus amplios conocimientos en materia de arte militar, F. Engels era conocido como “el General”, y por su tez morena Karl Marx era conocido como “el Moro”., y que nos habla de la época histórica en la que este vivió, el siglo moderno por excelencia, el XIX y de la manera en la que este se desplegó de manera concreta, esto es, la forma en la que construyó sus relaciones sociales, políticas, pero también afectivas, amorosas, sexuales, etc. Cuestión que no está de más, es decir, que no es un mero complemento o una mera ornamentación anecdótica, a la hora de tomarse en serio el acceso al discurso revolucionario de Marx, sino que, muy al contrario, nos permite una visión de totalidad de toda su obra y acción, en tanto que construcción y desarrollo del pensamiento más crítico que hasta el momento ha enfrentado a la gran época del dominio del capital.

Esta propuesta de una sustancia Marx y la pluralidad de formas que esta puede asumir, no debe llevar al equívoco de que éstas se encuentran absolutamente separadas, de tal suerte que tendríamos, por una parte, una plétora de formas, todas ellas con grados de declinación, determinación y sentido, y por otra parte una monolítica sustancia, pura, inamovible y del todo neutral. Pues como veremos a continuación, el acceder a la sustancia Marx, no es algo que esté libre de posiciones de clase, políticas, teóricas, etc., sino que responde, necesariamente a las inclinaciones de sus biógrafos, forma esta privilegiada, la de la biografía, de acceder a la sustancia Marx.

En efecto, esta se nos presenta a través del trabajo, ya añejo en algunos casos, de biógrafos, algunos declarados marxistas, otros anti-marxista, libertarios, etcétera, que no pueden evitar −algunos no lo pretenden−verter sus posiciones, filias, fobias, representaciones, sobre la vida y acción de Marx. Así pues, acceder a la sustancia Marx no es algo neutral, de allí que dediquemos las siguientes líneas a dar un mero esbozo sobre las biografías que sobre el Moro tenemos disponibles en Latinoamérica. Como se verá la lista no es exhaustiva, y por razones de espacio no damos cuenta de todas ellas, ni de las más importantes, nos remitimos únicamente a señalar las que a nuestro juicio son las más representativas de tal o cual postura, y aquellas de las cuales su lectura puede resultar útil al momento de empezar un acercamiento a la vida concreta de Karl Marx.

Iniciar con una conversación

Aunque no podemos decir que Conversaciones con Marx y Engels (Anagrama, 1999) es precisamente una biografía, sí podemos asegurar que es una excelente forma de iniciar el acercamiento a la personalidad de Marx. Estas conversaciones ensambladas por el dramaturgo, poeta y ensayista alemán Hans Magnus Enzensberger son la puesta en diálogo de gran parte de las evidencias que quedaron por escrito de personajes tan dispares como Lasalle, Bakunin, Mazzini, Bauer, Lafargue, Kautsky, Jenny, Laura y Eleonor Marx (e incluso alguno que otro espía prusiano infiltrado), que conocieron personalmente a la dupla Marx y Engels y dejaron plasmados sus juicios (a favor y en contra), acerca de su personalidad intelectual, cotidiana y política, teniendo como resultado una imagen, de primera mano, sobre el carácter de ambos revolucionarios. Lo que quizás hace una pieza invaluable al trabajo de Enzensberger al momento de acercarse a la vida de Marx, es el magnífico Índice de injurias y elogios (Enzensberger, 1999: 523-533), que éste preparó y que reúne los juicios negativos y apologéticos, extraídos la mayoría de ellos del intercambio epistolar sostenido durante años entre los dos amigos, sobre los mismos coetáneos que antes hablaron de ellos, teniendo así un “verdadero” diálogo, harto divertido por lo demás, donde podemos enterarnos de lo que aquellos opinaban sobre Marx y Engels y al mismo tiempo podemos enterarnos de lo que estos vertían sobre la personalidad, bajezas y virtudes de sus compañeros y adversarios de lucha. Lectura obligada sin duda.

El precursor: Franz Mehring

Si bien es cierto que ya el propio Friedrich Engels, amigo y albacea del Moro, ya proyectaba escribir una biografía sobre Marx y que contamos con los esfuerzos de V. I. Lenin de hacer algunos esbozos biográficos para algunas enciclopedias, no será sino hasta el año de 1918, al calor de Octubre Rojo del año anterior, que veremos por fin entregada a la imprenta lo que será la biografía clásica de Marx, por la pluma de un revolucionario que conoció en vida al biografiado: Franz Mehring. Polaco de nacimiento, puede considerárselo como uno de los primeros marxistas en la historia de la recepción de la sustancia Marx, correligionario de Rosa Luxemburg, Karl Liebknecht, fundó junto con aquellos la llamada Liga Espartaquista, que logró insurreccionar la Berlín de 1919, pero que lamentablemente tuvo un triste final. El trabajo de Mehring, Marx. Historia de su vida (Grijalbo, 1967), contó con el acceso directo a la correspondencia de Karl Marx por vía de una de sus hijas, por lo que durante mucho tiempo se consideró la mejor, documentada y por tanto más autorizada biografía. Desde luego que Mehring cargó con las limitaciones de ser un precursor, que al abrir camino en una senda nueva, no contó con las fuentes e investigaciones documentales que vendrían posteriormente, por lo que en ese sentido su trabajo hoy nos aparece como insuficiente. Amén de que Mehring, al contrario de lo que Marx pensaba de éste3Ante el juicio severo de Marx y Engels, Mehring se les presentaba como “Aburrido. Habladurías mentirosas. Mentiroso. Locuras. Descarado. Reptil. Burgués…”, pero también como “Mucho talento. Cabeza abierta… Excelente. Formidable” (Enzensberger, 1999: 530). profería una devoción sobre el genio de Tréveris, que lo llevó en algunos casos a proferir algunos enunciados más propios de una hagiografía que de una biografía crítica-militante. Pese a ello su lectura sigue siendo un paso obligado.

Marx frente a un psicólogo militante

En 1934, desde las imprentas de la editorial chilena Biblioteca Ercilla, se publica en español, titulada lacónicamente como Carlos Marx, una biografía escrita por Otto Rühle. Alemán de nacimiento, marxista, pedagogo, feminista junto a su esposa Alice Rühle-Gerstel, fomentador de la llamada psicología individual, Rühle, hace una investigación sobre la sustancia Marx, sumamente sui generis para su momento, pues se trató quizás de la primera biografía crítica, hecha desde la militancia, sobre la vida y obra de Marx. Partiendo de su enfoque “psicologista”, que pretendía dar explicaciones a las posturas personales y políticas del Moro desde los padecimientos de salud que éste sufría, el biógrafo consejista, nos entrega una narración alejada de la mera apología (muy presente, salvo algunas honrosas excepciones, en las biografías elaboradas durante la era soviética), que no cae, por el otro lado en la denostación y fobia anti-comunista (muy común en los trabajos más recientes), logrando una narración un tanto equilibrada, y sin embargo polémica, que tomando en cuenta las fuentes documentales de las que disponía, la vuelve una lectura sumamente interesante y precursora de un acceso crítico a la sustancia Marx.

El espíritu de derecha sobre la vida del Moro

Karl Marx o el espíritu del mundo (FCE, 2007) es el sugerente título del trabajo de Jacques Attali, que nos entrega lo que podría ser una manera “de derecha” de acceder a la sustancia Marx. Decimos esto no solo porque su autor puede ser fácilmente vinculado con posiciones conservadoras, al colaborar con gobiernos derechistas en Francia, sino por el modo en que ha tratado la vida y obra de Marx. En Attali, lo que vemos es a un Marx que reconoce el lado “hermoso” o “civilizatorio” del mercado y del capitalismo, cuestión que, en efecto, se encuentra en la Crítica de la economía política, pues éste no solo fue un crítico, por decirlo de alguna manera, en negativo del valor, de la mercancía y del dinero, sino que, al mismo tiempo, por insólito que pueda parecer a algunos incautos, reconocía las potencialidades emancipadoras que esas determinaciones podrían tener. El problema con Attali es que a través de varios reverses en su argumentación nos quiere presentar a un Marx únicamente liberal, defensor a ultranza de libre mercado y de las prebendas liberales del siglo XIX, poniendo en un segundo y mistificado lugar toda la crítica implacable que Marx despliega sobre la sociedad civil moderna que tanto defiende Attali. Sin duda una lectura sumamente polémica es lo que podemos sacar de su trabajo, que sin embargo vale la pena atender y discutir.

La sustancia Marx desde una perspectiva de género

Aunque ciertamente no es el primer intento de poner la biografía del Moro bajo una perspectiva de género4 Habría que recordar los trabajos precursores de Tania Rosal (1982) y de Ivonne Kapp (1979)., la obra de Mary Gabriel, Amor y capital. Karl y Jenny Marx y el nacimiento de una Revolución (Viejo topo, 2014), irrumpe en un momento en que la lucha social se centra en lograr la emancipación efectiva de las mujeres. En ese sentido, la biografía que nos presenta trata de descentrar la sustancia Marx de la propia figura de Marx y la coloca con fuerza junto a su compañera de lucha y de vida Jenny von Westphalen. Allí nos encontramos con una Jenny que participa activamente en la producción teórica y en la vida política de su época, vemos pues, a una revolucionaria, con todas las contradicciones que ello implica, y no solo a la pareja sentimental de Marx. Sin duda una lectura obligada para los tiempos que corren.

Marx, una vida del siglo XIX

Una de las biografías más recientes publicada en español es la de Jonathan Sperber, historiador norteamericano, especialista en la historia del siglo XIX. Su Karl Marx, una vida decimonónica (Galaxia Gutenberg, 2013) nos entrega en poco más de 500 páginas, la “demostración” (quizás innecesaria) de que Karl Marx era un hombre de su tiempo, que sus gustos, filias y formas de establecer relaciones sociales eran las propias de un hombre del siglo XIX victoriano. Lo cual desde luego no es una sorpresa, empero, lo que, en realidad, pretende sostener nuestro autor es que el “ideario de Marx” es propio de esa centuria y que por lo tanto su pensamiento ha envejecido. En realidad, esta es una de las más viejas acusaciones sobre el pensamiento y obra de la sustancia Marx, que a través de “demostrar” históricamente su caducidad se pretende relegar a Marx, y toda su producción teórica, al baúl de las “arqueologías del saber”. Nada más alejado de la realidad para cualquiera que sin prejuicios historicistas acceda de manera efectiva a los escritos de Marx y compruebe su enorme actualidad. Lo que hace, pues, pertinente la lectura del trabajo de Sperber es la enorme documentación actualizada que utiliza, y que, pese a sus intenciones últimas, abona en la reconstrucción del cuadro vivencial del Moro.

Otro intento de una “biografía definitiva”

Para finalizar, comentaremos la biografía más reciente aparecida en el mundo de habla hispana, nos referimos a la voluminosa obra del historiador marxista inglés Gareth Stedman Jones, Karl Marx, ilusión y grandeza (Taurus, 2018). En 887 páginas lo que Stedman Jones se propone es presentarnos tanto una narración de la vida de Marx, situada en los grandes cambios abiertos en el siglo XIX, como una biografía de las ideas producidas por este. Si bien es cierto que no es la primera biografía de este tipo5No hay que olvidar en este rubro, que por cuestión de espacio solo nos limitamos a mencionar aquí, la obra de David McLellan (1977) y las del marxológo libertario Maximilien Rubel (2012), que ya se presentaban como la reconstrucción de una biografía intelectual sobre la sustancia Marx., esta pretende presentarse (quizás con meros fines comerciales), no solo por su amplitud, sino por el uso de sus fuentes como la “biografía definitiva” sobre Karl Marx. Ello no es novedad, pues ya muchas otras biografías han tenido idéntica pretensión, ante lo cual nosotros solo podemos decir, por el momento, que tal “biografía definitiva” no existe, y quizás nunca lo haga, pues como hemos intentando sugerir, el acceder a la sustancia Marx no es algo neutral, y depende del sesgo que su autor le imprima a la narración y reconstrucción, tanto de la vida como de las ideas producidas por el genio de Tréveris, por lo que, en realidad, la única manera de tener una visión lo más cercana a una totalidad sobre la experiencia de vida de Karl Marx y su obra es por una parte leer directamente su legado escrito (intensión por lo demás titánica por la amplitud y complejidad del mismo), y por otra parte acometer la ímproba tarea de leer y comparar en su casi inabarcable holgura las biografías disponibles, por lo menos en castellano, y sacar las conclusiones pertinentes por la vía de pensar por cuenta propia.

Sea como fuere, la prueba, quizás, más palpable de que no nos encontramos con la palabra definitiva sobre la sustancia Marx con la obra de Stedman Jones, a reserva de discutir en detalle su argumentación, es de nueva cuenta el sesgo historicista, que comparte con su antecesor inmediato Sperber, de querer circunscribir no solo la experiencia de vida, lo cual sería algo más que natural, sino el propio pensamiento de Marx a los limites históricos de lo que, desde un punto de vista meramente cronológico, se conoce como el siglo XIX, lo cual tiene que ver directamente con la vieja polémica sobre la actualidad o no del pensamiento de Marx. Por otra, parte Stedman Jones, pone como una de sus principales preocupaciones el separar a Marx de los marxismos, cuestión que, como puede verse, podría asemejarse con nuestra propuesta inicial echeverriana de distinguir entre una sustancia Marx y las diferentes formas de la pluralidad de los marxismos, pero la semejanza termina cuando esa separación quiere hacerse a raja tabla y de manera absoluta; además de recargarle toda la responsabilidad de las tragedias hechas en nombre de ciertos marxismos a la figura de Friedrich Engels, del cual ya habrá en su debido momento, la oportunidad de evaluar su exiguas biografías al castellano. En suma, una lectura detenida de este monumental trabajo de Stedman Jones nos pone de relieve una cantidad de polémicas y discusiones que la alejan de antemano, de la categoría de “obra definitiva”, pues lo que nos muestra el acceso a la sustancia Marx es que aún hay, a 200 años de su nacimiento, mucho por descubrir y discutir sobre la vida y el pensamiento del Moro.

Bibliografía

  • Attali, J. (2007). Karl Marx o el espíritu del mundo. Argentina: Fondo de cultura económica.
  • Echeverría, B. (2017). El discurso crítico de Marx. México: Fondo de Cultura Económica.
  • Enzensberger, H.M. (1999). Conversaciones con Marx y Engels. Madrid: Anagrama.
  • Gabriel, M. (2014). Amor y capital. Karl y Jenny Marx y el nacimiento de una Revolución. Madrid: El viejo topo.
  • Kapp, I. (1979). Eleanor Marx. La vida familiar de Carlos Marx. México: Editorial Nuestro Tiempo.
  • McLellan, D. (1977). Karl Marx. Su vida y sus ideas. Barcelona: Crítica.
  • Mehring, F. (1975). Carlos Marx. Historia de su vida. España: Grijalbo.
  • Rosal, T. (1982). Los amores de Carlos Marx. México: Los caballos de Aquiles.
  • Rubel, M. (2012). Karl Marx: ensayo de biografía intelectual. Buenos Aires: Ediciones ryr.
  • Rühle, O. (1934). Carlos Marx. Santiago de Chile. Editorial Ercilla.
  • Sperber, J. (2014). Karl Marx. Una vida decimonónica. Madrid: Galaxia Gutenberg.

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Alejandro Fernando González Jiménez

Maestro y Doctorante en Estudios latinoamericanos (PPELA, UNAM); licenciado en Economía por la facultad de Economía, UNAM. Cuenta con estudios en historia (ENAH) y filosofía. Actualmente se desempeña como profesor titular dentro de la facultad de Ciencias Políticas y Sociales, así como dentro de la facultad de Economía, ambas de la UNAM, donde ha impartido las asignaturas de Economía Política, Economía, temas selectos de materialismo y la tradición marxista.