El proceso mexicano visto desde PODEMOS (España)

Morena: esperanza para América Latina

Juan Carlos Monedero
Publicado en enero 2019 en La Migraña 29
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Antonio Gramsci decía “Soy de jugar con los apellidos, señor Barajas”, un gran heterodoxo del marxismo y por eso lo seguimos leyendo, porque era heterodoxo. Decía en un momento dado “Instruíos, porque necesitamos toda nuestra inteligencia; conmoveos, porque necesitamos todo nuestro entusiasmo y organizaos, porque necesitamos toda nuestra fuerza”. Yo soy un profesor, pero sobre todo me considero un militante de la democracia de la vida y de la alegría, y que ustedes tengan la alegría de permitirme compartir este momento tan especial me hace darles las gracias, así que gracias a todos ustedes por estar aquí ayudándome a compartir este momento histórico para América Latina y para México.

En la discusión de PODEMOS que nos planteamos hace apenas cinco años, después de aprender muchas cosas, después de aprender de compañeros como los sindicalistas que nos prestan aquí su casa, después de aprender de muchos maestros que demostraban con su generosidad aquello que nos decían las abuelas, que cuanto más das, más recibes; ellos lo hacían en términos intelectuales y te encontrabas gente muy sabia compartiendo sus conocimientos con quienes éramos apenas muchachos, nos encontrabamos con que esas personas tan grandiosas encontraban tiempo para compartir con nosotros y ahí vamos sacando ejemplo que después lo convertiríamos, no en fórmulas políticas, entenderíamos algo que es esencial y que tiene que ver con lo que yo creo que está haciendo MORENA, con lo que está haciendo PODEMOS y creo que tiene que ver con lo que ha llevado a la victoria a López Obrador y es que estamos en el siglo XXI. Seríamos un poco tontos si pensáramos que siguen las respuestas que eran válidas en el siglo XX, intactas en el siglo XXI.

Cuando teníamos las respuestas nos cambiaron las preguntas, como solemos decir, yo leí una vez de una pintada en Buenos Aires, alguien escribió “No sabía que era imposible, fue y lo hizo”. Porque a menudo cuando interiorizamos la imposibilidad de las transformaciones no lo hacemos, es el ejemplo ese que se ha puesto tantas veces, del niño que le pregunta a su padre en el circo “¿Ese elefante tan grande por qué está atado apenas a una estaca?, ¿por qué no empuja?” El padre dice: “porque cuando era pequeño estaba atado a esa misma estaca y tiró y no podía, y tiró y no podía, tiró y no podía y al final interiorizó que es que no se podía y al final con la misma estaca, aunque tiene una fuerza multiplicada, sigue ahí quieto”.

Nosotros aprendimos de nuestros maestros que nos ayudaron a salirnos de nosotros mismos. En ocasiones les cuento a mis alumnos que tenemos que ser como Neo al final de la película The Matrix I, que en Matrix III lo desintegran, y no les invito a ustedes a que tengan esa experiencia; en Matrix I se sale de su realidad y la mira y eso es un ejercicio que, fíjense ustedes, nos va ayudando a entender dónde estamos. Y les decía que en ese salirnos de nosotros mismos y mirarnos, nos encontramos con que las preguntas que construyeron a la gran familia de la izquierda siguen intactas, que son las preguntas de la Revolucion francesa.
Saben ustedes que la idea de derecha y de izquierda está vinculada a donde se colocaron en 1791 en la Asamblea francesa los que querían mantener los privilegios del rey y los que querían que el rey no tuviera ningún tipo de privilegios. A la derecha, los girondinos a la izquierda, los jacobinos, con nuestro amigo Robespierre. Fíjense, Robespierre fue el que escribió en los trajes de los soldados revolucionarios franceses el lema “Libertad, igualdad y fraternidad”, Robespierre que fue el que dijo que los negros también en Haití tenían derecho a reclamar libertad, igualdad y fraternidad, cuando los burgueses revolucionarios franceses decían que no, que eso no era para las colonias. Robespierre que fue el que dijo que también los pobres y las mujeres tenían derecho a ser ciudadanos, no tiene una calle en París en el siglo XXI porque señaló con su discurso igualitario un mensaje que a día de hoy sigue siendo revolucionario.

Les decía que en ese salirnos de nosotros mismos y mirarnos, nos dimos cuenta desde PODEMOS, y cuando vengo a México me encuentro con que MORENA hace algo similar, del rescate de la gran ausente de esas tres grandes preguntas de la Revolucion francesa. La libertad la asumió todo el mundo, sobre todo la libertad entendida de una manera muy peculiar, la libertad entendida como “Déjame hacer lo que yo quiera”, es lo que siempre plantea la burguesía: yo no quiero que el Estado le prohíba a nadie dormir debajo de un puente, como si los Carlos Slim durmiesen alguna vez debajo de un puente. No, es una manera indirecta de decir “No quiero que el Estado regule nada”. Mientras que nosotros planteamos siempre que claro que hay que regular; es que si no regulamos, los poderosos nos devoran, es así.

Siempre relato una historia que me contaron en Argentina, de un zorro que estaba muerto de hambre y de repente ve a un cuervo en un árbol y se aproxima, dice “Este va a ser mi cena” y se aproxima al árbol, el cuervo le ve y entonces se aleja un poco y el zorro le dice al cuervo “No te alejes, cuervo, vamos a platicar, si ahora ya somos amigos, en la selva ya no nos vamos a comer. Que ha salido un decreto que dice que los animales no nos vamos a comer entre nosotros, lo tengo aquí, baja, mira tengo aquí el decreto”. En eso se aproxima un león que tenía tanta hambre como el zorro, ve al zorro y dice “Este va a ser mi cena”, entonces empieza el zorro a dar vueltas perseguido por el león alrededor del árbol y el cuervo le dice al zorro “Enséñale el decreto, enséñale el decreto”.

De alguna manera, las leyes las hacemos los débiles para defendernos de los fuertes y no siempre valen, por tanto, la idea de la libertad a la burguesía no le ha preocupado mucho. La idea de la igualdad la convirtieron en la igualdad ante la ley y plantearon que también les daba lo mismo. Nosotros siempre hemos dicho que esa igualdad no es verdad, que en un combate de boxeo, una persona que pese 50 kilos no está en igualdad de condiciones con una que pese 100 kilos, aunque los guantes sean los mismos; por tanto, la idea de igualdad era un poco mentirosa.

¿Saben de dónde viene el aire de familia que nos convoca en PODEMOS y en MORENA? De la fraternidad. La fraternidad es ese sentimiento que nos iguala frente a una autoridad, sea la que sea. La fraternidad en España también la están llamando “sororidad”, es decir, la fraternidad entre mujeres, de donde viene “sor”. Tengo que regañarnos a nosotros mismos porque en el México de López Obrador y en el México de MORENA nunca, nunca, en un acto, tiene que haber tres oradores que sean hombres y tienen que estar sentados en las sillas más hombres que mujeres. Esto es una tarea de ustedes, mujeres, de exigirlo, créanme, y saben por qué se lo digo, se lo digo porque una de las cosas que quiero compartir con ustedes es que los grandes fracasos de los Gobiernos de izquierda en América Latina han tenido que ver con el fracaso de construir partidos movimiento, en todos los lugares donde ahora nos estamos lamentando porque hay una involución de los logros que de estos últimos 15 años, en todos, invariablemente, no funciona el partido movimiento o bien el partido se ha convertido en una correa de transmisión de las instituciones, de los diputados, del Gobierno, de lo que sea y han dejado de tener contacto con la calle, han dejado de tener contacto con la gente y les digo lo de las mujeres porque hay dos países en concreto –que es mi opinión particular– donde estoy convencido de que si las mujeres no hubieran fracasado en la pelea no se habrían convertido esos países en la caricatura en la que ahora se han convertido.

Estoy hablando de la Nicaragua de Rosario Murillo y Daniel Ortega que no se parece en nada al sueño sandinista que tanto nos emocionó. Las mujeres activistas perdieron la batalla frente al aborto cuando Murillo y Ortega decidieron conchabarse ni más ni menos que con el cardenal Obando, una persona que había santificado hasta la contra. Si esas mujeres hubieran ganado la batalla, estoy convencido de que el Frente Sandinista hubiera sido un partido mucho más poderoso y ese partido mucho más poderoso hubiera impedido que asesinaran a 300 personas en unas manifestaciones, donde seguro que la CIA se ha enredado, porque la CIA siempre enreda, siempre. Pero había mucha gente en la calle reclamando democracia, no reclamando una invasión norteamericana.

El otro ejemplo es Ecuador. En un momento dado, las mujeres del Movimiento Alianza País reclamaron la defensa del aborto y fue el presidente Rafael Correa el que se negó, diciendo que dimitía si aquello seguía en marcha y, con ese acto de fuerza, porque claro, si te amenaza con dimitir tu líder pues qué vas a hacer, tragar y asumirlo, eso debilitó profundamente al Movimiento Alianza País.

La mujeres son la mitad de la ciudadanía, las mujeres son las que están siempre en las marchas, las que están organizando los barrios, son las que están haciendo habitables nuestras grandes ciudades, poniendo al lado de la violencia y al lado del consumismo la fraternidad y el acompañamiento. Son las mujeres las que están educando a los hijos en las grandes barriadas, son las mujeres las que están soportando la precariedad con maridos que a veces se desesperan y caen en el alcoholismo. Las que mantienen la unidad familiar son las mujeres, por tanto, queremos que las mujeres estén aquí arriba sentadas en igualdad de condiciones, siempre en cada acto que reclamemos de la izquierda.

La gente me dice “Qué hay que hacer para montar PODEMOS en México”. Lo que han montado ustedes es mucho mejor que lo que hemos montado nosotros, porque de momento ustedes han ganado las elecciones y nosotros de momento no. Por tanto, sería muy arrogante venir aquí a dar ningún tipo de lección, no, no es posible. Al revés, hemos aprendido mucho de todo lo que ha ocurrido en América Latina, de hecho, constantemente nos intentan descalificar en España diciendo que somos los latinoamericanos e intentan construir todo tipo de ataques, todo tipo de maledicencias para intentar decir “No estos, no son buenos para España, ¿por qué?, porque han tenido mucha relación con América Latina”; son los que luego hablan de la madre patria y este tipo de cuestiones.

Hay un elemento constante, que ha sido de la demonización de todos los Gobiernos de cambio en América Latina, sobre todo de Venezuela; ya no nos engañemos, claro que hay muchos problemas en Venezuela, claro que han cometido errores, claro que Maduro no ha heredado del presidente Chávez los equilibrios que tenía y encima se hundieron los precios del petróleo. Seguramente, ha cometido muchos errores, pero cuidado, cuidado si atacan a Venezuela, porque Venezuela hizo tres cosas que para EE. UU. están prohibidas. La primera, cuestionar que sea el dólar la moneda de intercambio mundial en términos de petróleo. En segundo lugar, cuestionar la geopolítica donde nadie podía cuestionar la hegemonía norteamericana en determinadas zonas. Y en tercer lugar, y que no es menor, decirle a los Estados Unidos que en el siglo XXI los pueblos tienen derecho a expresar su propia soberanía y ¿saben en qué consiste eso?, en poner en marcha uniones regionales.

EE. UU. siempre ha estado en contra de los que han cuestionado el papel del dólar. Ahí está Gadafi, asesinado, ahí está Sadam Hussein, asesinado; Strauss Kahn juzgado, seguramente porque además es un patoso, sino eres un patoso y un poco sinvergüenza es muy difícil que llegues a ser presidente del Fondo Monetario Internacional. Pero qué curioso que su condena por haber asaltado a una camarera en un hotel coincide con que en él plantea que haya que pensar en una cesta de monedas para gestionar el petróleo mundial. Hay una cosa que no ha permitido nunca EE. UU. y cuando el presidente Chávez dijo “Cuidado, necesitamos desligarnos del dólar porque el dólar está arrastrando a la economía latinoamericana hacia los intereses de las élites de ese país, ni siquiera de los trabajadores norteamericanos”, de repente se convirtió en el enemigo público número uno. De la misma manera cuando puso en marcha la UNASUR, pero es que el presidente Chávez entendió algo que también lo ha entendido el presidente López Obrador, con una desgracia que el presidente López Obrador ahora mismo está solo en el continente, mientras que el presidente Chávez entendió que la democracia en un solo país en América Latina es prácticamente imposible, igual que en España, es imposible que un solo país pueda reclamar unas políticas diferentes. Miren ustedes cómo castigaron a Grecia, un país chiquitito, un país que no llega a ser el 3 % del Producto Interior Bruto europeo, es la misma economía que la comunidad de Madrid, simplemente. Saben ustedes por qué lo azotaron, igual por lo mismo, por lo que azotan al esclavo que escapa de la plantación delante de los demás esclavos, como una manera de decir “Esto es lo que os espera a los que desobedezcáis”.

Nosotros somos conscientes en PODEMOS de que la posibilidad de recuperar la democracia en España pasa por recuperar la democracia en Europa y que es imposible que lo consigamos nosotros solos. El presidente Chávez entendió que Venezuela no iba a poder construir la democracia en solitario y por eso apoyó todos los procesos, incluso de gente que tenía planteamientos radicalmente diferentes a los de él. Porque él entendió que la realidad latinoamericana y la integración latinoamericana estaba por encima de ideologías concretas. El segundo y el tercer gran pecado fueron decir a EE. UU. que nos está intentando zancadillear constantemente, pues vamos a hablar con otros países, vamos a hablar con China. Ese quiebre, ese marco estadounidense de entender que América Latina es su patio trasero también se quebró. A partir de ese momento resulta que Venezuela es la quintaesencia de todos los males, da igual que aquí en los últimos dos decenios hayan sido asesinadas más de 200 000 personas, da igual que las noticias que han llegado a España y que han empezado a quebrarse desde que ganó el presidente López Obrador. Antes, todas las noticias que llegaban de México a España eran noticias terribles de asesinatos, de engaños, de corrupciones, de cosas absolutamente inconcebibles por parte, por ejemplo, del presidente Peña Nieto recibiendo en el Castillo de Chapultepec, que es un referente de cuando EE. UU. conquistó la ciudad, y se le entrega al presidente Trump la simbología de volver a conquistar ese castillo. Pero, y fíjense ustedes, acertaron radicalmente los zapatistas: para firmar los acuerdos de San Andrés citaron al Gobierno en una cancha de básquetbol en Chiapas, en su zona, fuera de los palacios de gobierno. Por tanto, es muy importante entender que en el momento actual en el que estamos, las uniones regionales son muy relevantes.

Vengo comentando en estos días algo que para nosotros en PODEMOS es muy relevante, que estamos construyendo y que creo que ustedes van a tener que construir, lo que seguramente es el elemento de mayor debilidad que tiene ahora mismo MORENA. Nos decía Gramsci siempre, fíjense qué inteligencia, “Combate políticamente a tu adversario donde sea más débil y combátelo intelectualmente donde sea más fuerte” y fíjense ustedes qué invitación a estudiar, a trabajar.

Por eso no saben ustedes qué alegría, y se lo decía a Rafael y se lo decía John Ackerman, a los compañeros y a las compañeras, la alegría que me da que una de las de las ideas fuerza con la que se va a arrancar, es con un partido que va a dedicar una parte importante de sus esfuerzos y de sus recursos a formación, es decir, a entender que en la gente ordinaria hay capacidades extraordinarias, a entender que el pueblo es el único que salva al pueblo. A entender algo que hemos aprendido también nosotros en España, es que ni una sola ley sale adelante si no está el pueblo en la calle y esto hay que entenderlo porque el capitalismo siempre se ajusta por el eslabón más débil, claro. Y el capitalismo cuando tiene que recuperar las ganancias, ¿dónde se va a ajustar?, donde haya menos protestas. ¿Por qué se ha ajustado tradicionalmente en la tierra? Porque la tierra no gritaba, hasta que Leonardo Boff nos recordó que la tierra está empezando a gritar. Al capitalismo le da lo mismo, porque el capitalismo es miope, es muy cortoplacista, ve solamente en un muy corto plazo. Ahora ven solamente en tres meses, cuando tienen las empresas de inversión que repartir dividendos, y lo que pasa después de unos tres meses les da bastante lo mismo. Se ajustaba en los países del sur cuando los países del sur tampoco protestaban, que sencillo era y también ¿saben dónde se ajustaba?, en las generaciones futuras porque tampoco pueden protestar porque todavía no han nacido.

Hay una cosa muy importante que creo que es un reto también para MORENA y para el Gobierno de López Obrador, igual que es un reto para nosotros en España, y es entender que ese capitalismo que se ajusta siempre en los eslabones más débiles se va a ajustar en las mujeres y en los indígenas. No les quepa a ustedes la menor duda de que las mujeres, sea en el acuerdo liberal del siglo XIX, sea en el acuerdo keynesiano del siglo XX o sea en el acuerdo neoliberal actual, siempre el gran acuerdo social en todas nuestras sociedades se ha hecho sobre las espaldas de las mujeres, que se han encargado, en exclusiva, de todas las tareas de reproducción y de todas las tareas de cuidados.
Si ustedes, lo dice Nancy Fraser, si ustedes dejasen de dedicarse a los cuidados y a la reproducción, se colapsaban nuestros países y el sistema capitalista lo sabe y por eso fuerza constantemente a que las mujeres redoblen sus esfuerzos, a que trabajen en casa y fuera de casa para que no se remunere el trabajo doméstico, a que se hagan cargo en exclusiva de todas las tareas de reproducción. Por eso las tareas de las mujeres no pueden darse al margen de la lucha contra el sistema capitalista. Aquí tenemos un problema, lo sabemos, somos gente normal, que entiende las cosas, el sistema capitalista depreda la naturaleza, condena a las generaciones futuras, nos lleva a las guerras, nos lleva al egoísmo.

En las zonas más ricas de Europa, en las más ricas, donde mejor funciona el capitalismo, hasta un 30 % de la gente llega al final de la noche con ansiolíticos, antidepresivos, drogas. Es decir, no crean ustedes que hay un gran sueño capitalista donde si ganas mucha plata eres feliz, hay un 30 % que no, porque no tienen ni tiempo para las cosas que nos hacen felices. Tienen dinero pero no tienen tiempo, fíjense qué buena tarea para el Instituto, empezar a pensarlo en términos de las grandes magnitudes económicas del Producto Interior Bruto que no nos hacen felices; sino a lo mejor, empezar a pensar en términos de tiempo, cuánto tiempo tengo para amar, cuánto tiempo tengo para la amistad, cuánto tiempo tengo para formarme, cuánto tiempo tengo para para mi ocio, cuánto tiempo tengo para las cosas que merecen a una vida llamarla vida buena.

Les decía que es muy importante entender que la lucha de las mujeres no puede entenderse al margen del sistema capitalista; aunque no tengamos alternativa al sistema capitalista, es uno de los de los grandes problemas que vivimos los que venimos de esta tradición. Me gusta hablar de ese lugar antaño llamado izquierda, sobre todo porque es que la izquierda en el siglo XXI no puede ser igual que la izquierda en el siglo XX. Tenemos que dejar de tener la nostalgia, entonces el capitalismo nos mata, pero no tengo alternativa al capitalismo.

Yo siempre pongo el ejemplo de un médico que ante un miembro gangrenado tiene que amputar, pero no puedes amputar alegrándote, tienes que amputar porque no tienes la alternativa, es una desgracia que tengas que amputar. No tenemos alternativa frente al sistema capitalista, pero somos conscientes de que el sistema capitalista implica muerte, soledad, depresión, tristeza, violencia y de la misma manera que el sistema capitalista se ajusta ante los indígenas, en Europa ante los negros, ante los inmigrantes.

Por tanto, es muy relevante entender que la lucha por la defensa de los indígenas, la lucha por la defensa de los inmigrantes, la lucha por la defensa de las comunidades afrodescendientes es también una lucha que no tiene sentido si no es anticapitalista. Eso lleva otra vez a una tarea donde el Instituto de Formación va a tener un desafío enorme, ¿saben por qué?, porque una de las trampas del modelo neoliberal es fragmentar nuestras peleas y de repente cada uno peleamos en nuestra parcelita. ¿Qué pasa, que la pelea de los telefonistas no tiene nada que ver con las peleas del resto de los sectores de trabajadores y trabajadoras? Y ahí fragmentándonos, siendo todos cabecitas de ratón, porque no queremos ser cola de león. En esa fragmentación han sido capaces de, con un 30 % de los votos, gobernarnos; ¿cuál ha sido la magia de López Obrador?, que con su fuerza y la fuerza de un partido movimiento como MORENA, que lleva muchos años trabajando, estando en donde la gente los necesita, en las calles, en las plazas, en los barrios, en las zonas humildes… de repente ha sido capaz de decir “oye, vamos a bajar todos nuestra banderita porque de lo que se trata es de echar a este régimen corrupto del PRI del PAN y del PRD”. Esa unión es la que ha permitido esta victoria espectacular en un momento histórico donde América Latina está, de alguna manera, encerrada entre la cárcel del loco de Trump y la cárcel del loco de Bolsonaro, los dos tramposos.

Los dos se han hecho con el Gobierno haciendo trampas en las elecciones: en EE.UU. no dejando votar a millones de negros y de latinos, metiendo dinero por parte de los grandes capitales para ir a las elecciones en una situación de desigualdad. Van dopados a las elecciones y por eso ganan, porque van dopados. En el sur, Bolsonaro ha ganado después de encarcelar a Lula con un juez corrupto que decía “No, yo no tengo ningún tipo de inquietud política” y ese juez corrupto, el juez Moro, que encierra a Lula con el mero testimonio de un sinvergüenza que ha declarado que un apartamento era de Lula y por eso lo han encarcelado. Ese juez Moro, corrupto y sinvergüenza, ¿ahora dónde está?, es ministro de Justicia de Bolsonaro. En este sándwich de locura, lo que ha pasado en México es grandioso, pero no por la victoria en sí de López Obrador, sino por lo que hay detrás, por lo que implica, por la ruptura de una lógica norteamericana que ha regresado a América Latina para no dejar que los López Obrador ganen, que los Lula ganen y es tan importante lo que ha ocurrido aquí porque en otros lugares han ganado ellos. Han encarcelado a Lula y han permitido que gane Bolsonaro; están persiguiendo a Rafael Correa; quieren encarcelar a Cristina Fernández de Kirchner; aquí quisieron desaforar a López Obrador, si hubieran ganado no tendrían ustedes presidente. Y qué hacemos, seguimos todos encerrados en nuestra pequeña peleíta, queriendo ser cabecitas de ratón.

Nosotros nacimos porque la gente dejó de confiar en todos los partidos y se echó a la calle. Contaba hace un rato a los compañeros y compañeras, que el 15 de mayo, que es el día que nos echamos a las calles, al día siguiente un monero, que para mí es el filósofo más inteligente de España, el Roto, utilizó una expresión que se utiliza en España cuando echan a la gente a la calle de los trabajos, le dicen “A la puta calle”, esta manera arrogante que tienen los poderosos de despedirte. Entonces, el Roto escribió el 16 de mayo “Le dijeron a los jóvenes ‘a la puta calle’ y es lo que han hecho”, se fueron a la calle y al día siguiente pintó la Puerta del Sol llena de cabecitas de los colores del arcoíris y puso “Los jóvenes salieron a la calle y súbitamente todos los partidos envejecieron”. El 15-M, fíjense ustedes, era un movimiento que vino sin memoria, sin liderazgo, sin estructura y sin programa y ese fue su éxito, ¿saben por qué?, porque al no tener memoria nadie va a discutir por el pasado, al no tener liderazgos nadie tampoco se sentía mandado, al no tener programa cabían todas las demandas y al no tener estructura allí cualquiera llegaba cuando quería y opinaba. ¿Por qué fracasó el 15-M? Fracasó por no tener memoria, por no tener estructura, por no tener programa y por no tener liderazgo, pero entre tanto, entre ese momento de éxito y de fracaso, ¿saben lo qué pasó?, algo que creo que es la obligación central del Instituto de Formación que hoy nos ha convocado esta reunión, el 15-M politizó a la sociedad española.

Decía mi maestro, Jesús Ibañez, que toda situación previa a una revolución es una gran conversación y el 15-M, el movimiento de los indignados, generó una gran conversación en España, una gran conversación donde no había abates, donde no había nadie que supiera más que nadie, donde los que teníamos estudios superiores nos callamos porque sabíamos que ahí lo importante no era saber más sino estar en las calles debatiendo, y que en ese debate donde se decían muchas tonterías, donde la gente descubría el Mediterráneo, en fin, descubría cosas que ya estaban descubiertas pero daba igual, esa gente dándose sus propias respuestas se repolitizó.

¿Saben ustedes qué hacen los pueblos cuando se repolitizan? Construyen su propio relato y ya no escuchan el relato de los poderosos. Lo decía Eduardo Galeano, cuánto nos falta Eduardo Galeano, que en tanto en cuanto los leones no tengan sus propios historiadores, la historia de las cacerías las seguirán escribiendo los cazadores. Qué demonios hacemos importando relatos de otros lugares, qué demonios hacemos importando relatos de gente que nos quiere obedientes, sumisos, interiorizando el discurso de que no se pueden transformar las cosas. Por esto, desde la historia de la humanidad los que han tenido poder eran los que tenían la información y siempre ha habido alguien que ha querido compartir con el pueblo el conocimiento. Yo siempre tengo mucha amistad con los cristianos de base, yo no tengo oído musical para Dios, pero comparto todas sus todas sus peleas, al final son ellos los que están con los pobres, son los que estaban una parte importante con los inmigrantes, con las caravanas, con los presos y me invitan a muchos actos. Yo siempre les cuento dos historias que creo que forman parte de lo que entiendo que es este Instituto de Formación, conociendo a los compañeros y compañeras.

Una de las historias me la contó un cura, un cura guerrillero colombiano. Me contaba la historia, que es tan importante en el cristianismo, de Abraham. Abraham era el que hablaba con Dios, era el que construía la relación especial con Dios y conocen ustedes la historia. Hablando con él, me dijo “Conocéis mal la historia de Abraham: noche oscura en la ciudad de Ur, cerca de Galilea y se oye una voz profunda de ultratumba que dice ‘Abraham, agarra a tu hijo Isaac y llévalo al bosque allí lo vas a sacrificar en señal de amor por Dios todopoderoso’. Sara, llorando, pero Abraham, ‘lo ha dicho Dios’; pero es tu hijo, ‘lo ha dicho Dios’ –decía Saramago que lo único sensato que tenía que haber hecho Abraham es mandar a paseo a Dios–. El caso es que la pobre Sara va hacia la habitación, llama y despierta al niñito, se frota los ojos, ‘qué pasa, madre’, ‘vístete, vas con papá al bosque a un sacrificio’. El niño se pone la camiseta, ya conocen ustedes la historia. Van al bosque, el niño como era listo le dice al padre ‘¿y la bestia para el sacrificio?’. El caso es que llegan a un claro y allí Abraham agarra al niño y lo pone encima de unas maderas, le quita la camiseta, saca del cuchillo y cuando está a punto de clavárselo en el pecho, se oye una voz profunda del cielo que dice ‘Abraham, detente, ya has demostrado tu amor por Dios todopoderoso, guarda el cuchillo, regresad a tu casa’. Abraham, siempre tan obediente, se guarda el cuchillo y regresa hacia su casa. El joven Isaac se incorpora y dice ‘si no llego a aprender para ventrílocuo, este loco me asesina’.

Yo creo que esta debió ser la versión correcta y me gusta mucho contarla porque si crees en Dios, en el fondo, estás creyendo en los intérpretes de Dios. Yo siempre planteo también que baja Moisés con las tablas de la ley y dice “Ahora tenéis que obedecer porque me ha dado Dios estas tablas, tenéis que hacer lo que aquí dice”, y uno que era de su pueblo le dice “Pero si es tu letra, qué nos estás contando aquí, las tablas de piedra estas las has escrito tú”.

Bromas aparte, lo que quería trasladarles es que tenemos una doble tarea. Una doble tarea es primero ser desobedientes y no confiar en las palabras de los que nos quieren precisamente obedientes, de los que nos dicen que no se pueden cambiar las cosas, de los que nos quieren formar en una dirección concreta. Fíjense ustedes la fuerza que tiene. Les diría que el 90 %, por no decir el 100 %, de los ministros de Economía que han saqueado este continente se formaron todos en EE.UU. Por tanto, uno con un poco de inteligencia diría ”Cómo voy a llevar ahí a ningún economista a formarse”; o sea, allí está el pecado, me estoy acordando de uno que se encuentra a un obispo en un burdel y le dice “¿padre usted aquí?”. Y el obispo dice “Sí, hijo, yo tengo que estar donde está el pecado”.

Podemos hacer como hacen los chinos, de mandar a alguien en el pecado para ver qué se está cociendo. Pero creo que cometemos un profundo error, un profundo error si seguimos mandando a formarse a EE. UU. a economistas que vuelven neoliberales. Pero qué ha hecho Bolsonaro, lo primero nombrar a desdén a un neoliberal. Qué es lo que ha hecho Pinochet, cuando derrocó a Salvador Allende, nombrar a los Chicago boys, nombrar a economistas neoliberales. Por tanto, tenemos una tarea obligatoria en el Instituto de Formación, que seguramente excede las posibilidades que tiene ahora mismo, pero tenemos que formar en una economía diferente, tenemos que formar a los gerentes de nuestras empresas y tienen que ser competentes, tan competentes como el gerente de la Coca Cola, pero los tenemos que formar con un compromiso ciudadano. Eso no significa que los que estudian economía de izquierdas basta con que lean a Rosa Luxemburgo, que no; que si Rosa Luxemburgo viniera, patearía el trasero de todos los que están leyendo Rosa Luxemburgo y les diría ”Qué hacéis, qué sabéis del blockchain, qué sabéis de los algoritmos, qué sabéis del big data, qué sabéis de la economía financiera, qué sabéis de los derivados, qué sabéis de nada de lo que está ahora mismo condenando a los pueblos a la opresión”.

Seguimos con las peleas viejas, resulta que, por ejemplo, la empresa franquicia de café Starbucks, para contratar a la gente, aplica un algoritmo, este dice que para mejorar la productividad de sus trabajadores, hay algunos que tienen que cerrar Starbucks y abrirlo. Es decir, trabajar de 9 a 11 y de 7 a 9 de la mañana y lo dice el algoritmo que demuestra que eso genera mayor productividad; el sindicato va a decirle ya, pero que les jode la vida a los trabajadores porque no pueden conciliar la vida con la familia, ya, pero esto lo dice el algoritmo. ¿Tenemos en los sindicatos algoritmos alternativos para pelear contra estos sinvergüenzas que utilizan la matemática para engañarnos? ¿Vamos a seguir sacándoles a Rosa Luxemburgo cuando ellos nos digan “no, el algoritmo, el big data”?

Lo que quiero trasladarles es que tenemos la obligación de adaptarnos al siglo XXI, a veces recuerdo, hace unos años, la gente decía “Yo nunca tendré un celular”, había gente que se jactaba de que no iba a tener nunca un celular, pero qué vamos a hacer, vamos a hacer como los luditas: en el siglo XIX los luditas eran un grupo, hay una parte de mito, dirigido por un inventado capital Lud, que como los telares destruían trabajo, rompían los telares y resulta que la propuesta era romper la tecnología, no. La informática destruye trabajos, hagámonos hackers, leamos bien a Marx porque Marx era todo lo contrario de un sectario. Marx decía que según la Biblia, cuando el Dios del antiguo testamento, que estaba todo el día enfadado, decidió destruir las dos ciudades más divertidas de la antigüedad que eran Sodoma y Gomorra, a la altura de México por la noche, decidió rescatar a Lot y a su familia, le pidió que no mirase hacia atrás para no ver los desastres que iba a cometer y la mujer de Lot miró hacia atrás y se quedó convertida en estatua de sal; no tiene la pobre ni nombre, es la mujer de Lot. Mirar hacia atrás nos convierte en estatuas de sal, claro que tenemos que mirar hacia atrás para saber de dónde venimos, claro que tenemos que mirar hacia atrás para saber las preguntas que les decía que solas preguntas de la ilustración: libertad, igualdad y fraternidad. Pero las respuestas tenemos que reinventarlas y ahí aparece la gran pregunta que en España nos enseñó el 15-M y que aquí aprendieron ustedes con las peleas populares y con esa concepción que tuvo MORENA desde el comienzo de ser un partido en movimiento.

Hay que estar con la gente y no es una mera retórica, a veces parece que uno dice “No la gente, solo el pueblo salva al pueblo” porque queda bonito para que te aplaudan en un mitin o en una reunión, no. Es que tenemos la prueba fehaciente de que como el sistema se ajusta siempre por el eslabón más débil, solamente cuando está la gente en la calle los gobernantes pueden decirle a las empresas, a los demás países, a los del Fondo Monetario Internacional, “Mira, tengo mi pueblo en la calle y por tanto tengo que legislar a favor de mi pueblo, porque lo tengo en la calle y eso lo entiende todo el mundo”, pero si el pueblo no está en la calle… ¿Dónde estaban los 32 millones de pobres que sacaron Dilma Rousseff y Lula da Silva de la pobreza cuando dieron el golpe de Estado contra Dilma y cuando encarcelaron a Lula? Resulta que hacemos un esfuerzo y esos 32 millones, otras cifras hablan de 38 de 40 millones, esa gente no estaba en la calle poniendo su cuerpo para rescatar a la persona o las personas que les habían ayudado a salir de la pobreza. Hay encuestas que preguntan a los pobres, cuando prosperan un poquito, “¿A qué cree usted que se debe su prosperidad?”, y te dicen “A Dios, mi familia, mi esfuerzo personal, al que me contrató” y en última instancia al Gobierno. Ahí tenemos que hacernos una pregunta: ¿por qué las víctimas votan a sus verdugos? Nos pasó en Europa en el año 45, cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, el partido laborista inglés hace un esfuerzo donde los estados de bienestar empiezan a cuajar y 30 años después, 30 años que no es nada, votan a Margareth Thatcher.

¿Qué ocurre con la memoria de los pueblos pues? Hoy ocurren cosas que tenemos que entender y que tienen mucha relación con la formación, esa gente que no sabe de dónde viene su prosperidad y cree que ha sido gracias a Dios, a Slim, no vaya a ser que me oiga. Hay un elemento muy importante de formación, ¿saben por qué?, porque estos pobres que suben por la escalera, cuando están arriba, es posible que sientan que ya tienen algo que perder y pateen la escalera para que no suba nadie y no pierdan ese pequeño bienestar que han obtenido.

Fíjense qué idea más importante en todos los barrios pobres de América Latina, aquí también en Ciudad de México, en las zonas humildes, los pobres desarrollan una solidaridad espectacular. Desarrollan los valores que, antes les decía, están intentando pensar como alternativas al Producto Interior Bruto para que tengamos vidas felices: la amistad, la cooperación, la solidaridad, el intercambio, esas cosas están en esa comunidad. Saben ustedes de comunidad, communis es lo contrario de inmunes; inmune es lo que no te afecta y lo contrario de lo que no te efecta es comunitas, es lo que afecta.

Ocurre que vivimos en sociedades saturadas audiovisualmente, la gente se forma en los medios de comunicación. Qué importante es que volvamos a leer, qué importante es que volvamos a debatir, qué importante es que tengan ustedes textos, películas, conferencias, que las discutamos; qué importante es que acertemos con las preguntas. Bertolt Brecht entendía que quería formar a su pueblo con teatro, hacía preguntas, decía “Qué es robar un banco en comparación con fundarlo”, preguntas que de repente te descolocan. Recomendaba un compañero, también filósofo, poner a los estudiantes de filosofía a hacer memes que le quitan la solemnidad idiota al poder: ayer leía un meme que era Peña Nieto todo preocupado diciendo “Mañana tengo examen de orina y no he estudiado”, qué manera de quitar la solemnidad a esa gente que se cree tan importante, que tiene tanta plata, que cree que están al margen de un pueblo que se ríe de ellos. Cuidado: reírnos de ellos, pero que la risa no signifique un desahogo que nos impide pensar qué es lo que nos ha hecho reír. Lo importante de la risa es el humor no el chiste, lo importante de la risa es lo que nos deja pensamiento, que nos deja una enseñanza, lo que nos hace identificar al poderoso que lo es sobre nuestras espaldas y eso es la inteligencia del pueblo.

Termino porque no he empezado y yo creo que lo mejor que puede hacer uno es callarse. Simplemente, decirles que la tarea de México es brutal y que hay una gran debilidad en MORENA que desde siempre he identificado, y que yo la entiendo porque tiene que ver con un pueblo que ha sido engañado muchas veces. También me fascina la cantidad de veces que ustedes han sido capaces de volverse a levantar, hay golpes –hay un poema de Vallejo– que hay golpes en la vida tan duros… que no sé, golpes como de la ira de Dios. Ustedes han recibido golpes tan duros como de la ira de Dios: el robo de las elecciones, los que son un poquito más mayores, el golpe en el robo en el 88; el robo en 2006; el fracaso donde el zapatismo, que parecía que después de los acuerdos de San Andrés, iba a ayudar a solventar los problemas de este país; el fracaso del Movimiento de Sicilia; y no nos olvidamos de los 43 de Ayotzinapa.

Parecía que cada vez que estábamos a punto de utilizar tanto dolor para para convertirlo en la posibilidad de transformar, se volvía a disipar, hasta que de repente llega MORENA que es una caldera donde es capaz de meter todo ese vapor en esa caldera y ponerse en movimiento. Ustedes han sido capaces de hacer eso, de volverse a levantar, muchas veces, la parte más hermosa al margen de nadie. Un Estado sinvergüenza, criminal, corrupto abandona a su pueblo después de un terremoto y ustedes, el 19 de septiembre, se echan a las calles e inventan un lenguaje, hacen así y todo el mundo se queda en silencio, porque igual hay una víctima debajo de los escombros y ustedes además con esa alegría.

Me pregunta la gente “¿por qué vas a México?”, porque me contagia su alegría y de repente ustedes cantan Cielito lindo en mitad de todo ese dolor, pero cómo les van a derrotar a ustedes, cómo les van a derrotar si tienen esa conciencia; si rompen la fragmentación y si son capaces de entender que tenemos que fijarnos en lo que nos une y no en lo que nos separa, para tener toda esa energía en una sola caldera aunque sea una caldera plural, pero una caldera que permita, en este momento histórico, darle a México la obligación de salvaguardar la democracia no solamente en México sino en todo el continente.

Les decía que la debilidad de este país es que siempre ha tenido que mirarse a sí mismo porque nadie miraba con él, tan lejos de Dios. Resulta que ustedes han desaparecido de América Latina durante muchos años, en todos los países de América Latina se preguntaban dónde está México y México no estaba en América Latina porque México estaba muy ocupado con México. Pero les digo una cosa: los grandes padres de las patrias latinoamericanas han sido padres de la integración. Ahí estaba Haya de la Torre, peruano, y ahí estaba Perón, argentino, y ahí estaba Chávez en Venezuela y ahí allí estaba Lázaro Cárdenas en México. De repente viene una caravana de inmigrantes y ya no es un problema de México, sino que es un problema de América Latina que tiene lugar en México, y ¿qué hace México? Si hubiera estado Peña Nieto, estoy convencido de que se hubiera ofrecido, como la Turquía de la Unión Europea, para solventar golpeando a los derechos humanos en el problema de los inmigrantes y que EE. UU. no se manchara las manos.

Pero resulta que el pueblo, otra vez el pueblo de México en Chiapas, la zona más pobre, sale a dar lo que no tiene y a repartir lo poquito que tiene. Qué puede hacer un Gobierno ante ese pueblo, decir ”Estos son nuestros hermanos”, y entonces México, que estaba aislado de América Latina, se convierte en un referente de todo el continente. La gente me pregunta qué hago aquí, pues aprender y emocionarme, y solamente decirles que me siento muy orgulloso de que haya gente que vea en PODEMOS y en MORENA dos partidos hermanos.

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Juan Carlos Monedero

Politólogo y escritor español, profesor de Ciencia Política en la Universidad Complutense de Madrid desde 1992. Presenta el programa de debate político La Tuerka en Público TV y lleva el blog personal “Comiendo Tierra”. Es uno de los fundadores Podemos.

Publicaciones

La rebelión de los indignados (2011). La transición contada a nuestros padres(2011). Dormíamos y despertamos (2012). El 15M y la reinvención de la democracia. Curso urgente de política para gente decente (2013). Conversaciones entre Julio Anguita y Juan Carlos Monedero (2013). Los nuevos disfraces del Leaviatán (2018).


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